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sábado, 19 de marzo de 2016

Cómo desarrollar tu creatividad

Cómo desarrollar tu creatividad




La creatividad es la capacidad de producir a partir de cero, de crear cosas e ideas nuevas. Pero esta cualidad no es exclusiva de los artistas… ¿Cómo desarrollar la creatividad que llevas dentro? ¿Y cómo cultivarla?
Cómo desarrollar tu creatividad
© Getty Images
La creatividad está íntimamente ligada a la historia y la evolución humanas, sin ella seguiríamos viviendo en las cavernas o habríamos desaparecido de la faz de la tierra. Sin ella, el hombre no habría podido abandonar el nido materno para explorar el mundo exterior. Pero mientras que nadie duda que la creatividad sea uno de los mejores florones de la humanidad, muy pocos creen poseerla. Entonces, ¿se trata de una cualidad reservada a una elite?

Todos somos creativos

La creatividad se asocia a ámbitos específicos como la expresión artística, la investigación científica o incluso las nuevas tecnologías. Para muchos es propiedad de un grupo de “elegidos” (un gran inventor, un artista célebre) que al nacer habrían sido tocados por la barita mágica de la creatividad. Es, pues, algo inaccesible para el común de los mortales.
Pero la vida cotidiana nos exige infinidad de pequeñas creaciones, hallazgos e inventos que nos convierten en seres humanos y no en robots: añadirle especias a una receta habitual, hacer bricolage, cantar en la ducha…
Concebir la creatividad como algo reservado para unos pocos es, seguramente, una manera de asfixiarla; aunque hay otras.

No le pongas obstáculos a la creatividad

Uno de los obstáculos más frecuentes para la creatividad es la dificultad de salirnos de la rutina. Es lo que en psicología se conoce como la “resistencia al cambio”, es decir, la tendencia de todos los individuos a evitar el riesgo de contradecir sus propias opiniones, sobre las que reposa el sentimiento de identidad personal. Todo cambio radical de nuestras referencias provoca un sentimiento de despersonalización que, en consecuencia, desencadena angustia y moviliza los “mecanismos de defensa” destinados a restablecer los cimientos resquebrajados. Sin embargo, todo acto creativo, incluso el más sencillo, tiene algo de “revolucionario” ya que supone atravesar los límites de lo conocido.
Afortunadamente, tenemos maneras de desarmar nuestras estructuras provisionales. A menos que estén apuntaladas por bloqueos psicológicos importantes o por residuos del pasado (miedo al rechazo, falta de confianza en uno mismo), las capacidades creativas del ser humano están siempre disponibles y listas para ser desarrolladas, siempre y cuando se cultiven.

Cultivar la creatividad

Es importante fortalecer la creatividad. Pero no se trata de hacer esfuerzos o ejercicios particulares de musculación o de concentración, sino, justamente, de hacer lo menos posible: basta con ponerle un poco de sal a la vida, tal y como hacen los niños.
No es casual que las capacidades creativas de los niños se pierdan conforme crecen. La imaginación, íntimamente ligada al proceso de creatividad, es incompatible con la lógica y la razón. La creatividad reclama espacio, tiempo, tranquilidad y cualquier elemento que le permita desconectarse de lo razonable y entrar en el terreno del “por que no” y de lo irreal.
Los empresarios no se equivocan cuando, para obtener nuevas ideas, reúnen grupos de manera informal para que expresen todo lo que les venga a la mente sobre un mismo tema. El famosobrainstorming puede ser muy creativo.

La creatividad no es exclusiva

Según el poeta surrealista Paul Éluard “hay otro mundos, pero están en éste”. El mundo al que hace alusión no es exclusivo de unos pocos elegidos. Todos tenemos nuestro propio “otro mundo”. La creatividad está ahí, y aunque no siempre la reconozcamos es ella la que da aire a nuestra cotidianidad. Para dar rienda suelta a la creatividad basta con tener algo de espíritu de rebeldía y suficiente confianza para perseverar a pesar de los miedos y las frustraciones que puedan aplastar nuestro carácter creador.

Superar la timidez para ser uno mismo

Superar la timidez para ser uno mismo



La timidez es un problema leve que muchos aprenden a superar de forma natural. Pero cuando termina por envenenarte la existencia y provocarte sufrimiento a nivel físico y emocional, la timidez se convierte en un problema de salud que debes curar antes de que te conduzca a un aislamiento o a una depresión…
Superar la timidez para ser uno mismo
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Cada uno, en la vida, tiene que afrontar situaciones particularmente intimidantes (aprobar un examen, hablar en público, entablar una conversación con desconocidos…). En general, el tiempo y la experiencia acaban por hacer desaparecer este malestar. Pero cuando se torna crónica y generalizada, la timidez es más difícil de curar.

Los lejanos orígenes de la timidez

Sin duda, existe tanta timidez como existen tímidos. A veces, es necesario remontarse a la infancia para encontrar el origen. Un niño que ha crecido en un contexto familiar demasiado protector, se siente asfixiado o excluido en una atmósfera adulta. Lo mismo ocurre con un niño con falta de afecto o comprensión y que ha vivido conflictos familiares. En resumen, un individuo frágil emocionalmente será más propenso a sufrir timidez a lo largo de su vida. Sin duda, el fracaso escolar o las mudanzas intempestivas no solucionan para nada las cosas.

Manifestaciones diversas y molestas

En general, la timidez se traduce en una actitud temerosa, un malestar excesivo y una falta de seguridad respecto a las relaciones con los demás. Sin embargo, también puede conllevar un comportamiento agresivo que, sencillamente, denota una ausencia de confianza en sí mismo.

Estas manifestaciones son fisiológicas a la vez que psicológicas. La transpiración excesiva, la sensación de asfixia, los rubores o, por el contrario, la palidez del rostro, el tartamudeo, la alteración de la voz hasta convertirla en inaudible o inteligible; la rigidez muscular que acarrea gestos torpes y los temblores son las manifestaciones fisiológicas más comunes en las personas tímidas.

En el ámbito psicológico, la persona tímida se siente paralizada, incapaz de reaccionar mínimamente y focaliza toda su atención en el objeto que teme: el otro. No llega a considerar la relación con el otro a menos que sea bajo la estructura dominante-dominado. Huye del contacto, se desprecia y denigra. En los casos más extremos, se imagina que los demás lo ven como “la voluntad del mal” y cree que no interesa a nadie…

Tratamiento de la timidez

El tratamiento esencial de la timidez es probablemente el de la terapia del comportamiento, que ayuda al tímido a detectar sus complejos, heridas morales y frustraciones. Adaptada a todas las edades, esta terapia eficaz permite afrontarse progresivamente a las situaciones más temerosas. Se lleva a cabo en una sesión interactiva con el terapeuta. El énfasis se pone sobre las causas actuales del comportamiento que supone un problema, antes que sobre las causas inconscientes. Desde el punto de vista médico, no existe ningún tratamiento específico para luchar contra la timidez, aunque algunos sí contribuyen a atenuar puntualmente las manifestaciones de la timidez. También resulta eficaz la práctica de una actividad deportiva, pues es un medio de integración en un grupo, de intercambios y de convivencia, lo cual permite luchar contra el aislamiento.

En el caso del niño, el comportamiento de los padres es vital. Deben animarlo y estimularlo cuando vean que pierde confianza en sí mismo, ya sea en la vida escolar como en su entorno familiar y de amigos.

Ten una mirada condescendiente contigo mismo

La timidez no es necesariamente un impedimento para expresar una personalidad. Existen numerosos comediantes, cantantes o personajes públicos que lo han demostrado al aparecer sobre el escenario para superar una timidez que les angustiaba.

Algunos, por ejemplo, se expresan sin tapujos ni complejos y toman el riesgo de ser cuestionados o desaprobados para mostrarse tal y como son, con sus debilidades. Esto, además, ayuda a enriquecer el contacto con el otro: ser reconocido como una personalidad completa.

Tu hijo se masturba… ¿pasa algo?

Tu hijo se masturba… ¿pasa algo?



Durante siglos, la masturbación ha sido castigada y considerada como la madre de todos los vicios y la causa de problemas físicos y morales. Hoy en día, la psiquiatría y el psicoanálisis demuestran que este fenómeno resulta banal y que está presente desde la primera infancia proporcionando un placer sin contraindicaciones para la salud.
Tu hijo se masturba
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Con una presencia o ausencia significativa, es importante que los padres la tengan en cuenta pero en su justa medida.

Las edades de la masturbación

Los niños se masturban desde una edad temprana, antes incluso de empezar a caminar. En el niño pequeño la masturbación es una actividad normal: es la manera que tiene de descubrir su cuerpo y de comprender cómo reacciona. También es una manera de probar las partes que le proporcionan placer. De los 15 a los 19 meses, los niños se masturban en público muy a menudo. Después de los 2 años, el 85% lo hacen casi exclusivamente en privado y seguirá siendo así durante la adolescencia y, seguramente, durante su vida de adultos. En Estados Unidos, el 55% de los jóvenes (chicas y chicos) de 13 años afirman masturbarse; con 15 años, esta cifra aumenta hasta el 80%, (65% las chicas y 90% los chicos).

Padres preocupados: reaccionar con tranquilidad

El papel de la masturbación, como el de todos los comportamientos humanos, cambia, como hemos visto, con la edad pero también con la situación del individuo. Si un joven tiene miedo de las ITS o de un embarazo no deseado, esta práctica puede aportarle durante un tiempo una solución a sus pulsiones sexuales.
Las opiniones de los psiquiatras están divididas en cuanto a la masturbación en público de un niño pequeño pero todos coinciden en que no vale la pena hacer un drama de ello. Unos sostienen la idea de que mejor solución es no prestarle demasiada atención y que en la mayoría de los casos este comportamiento desaparecerá por sí solo. También señalan que hablar de ello sería contraproducente y peligroso y que podría implicar la creencia de que ciertas partes del cuerpo son vergonzosas y sucias. Otros, por el contrario, creen que la mejor solución es simplemente decirle al un niño que la masturbación es un acto privado. Los padres pueden empezar enseñando a sus hijos los nombres correctos de la anatomía humana, incluyendo sus genitales, para luego poder así entablar conversaciones sobre el comportamiento sexual y, llegado el caso, sobre los valores que implica.

Masturbación patológica: un síntoma que debemos vigilar

Una masturbación compulsiva, a menudo practicada en público y acompañada de comentarios permanentes sobre prácticas sexuales para las que el niño es claramente demasiado pequeño, puede ser el signo de un abuso sexual. Es importante, en este momento, recurrir a un psicoanalista o, al menos, abordar la cuestión de un posible abuso con un médico. En este caso, es siempre preferible, así como en otras entrevistas con psicoterapeutas, que los padres no estén presentes: el niño podrá expresarse con mayor libertad.

Consecuencias de la abstinencia sexual

Consecuencias de la abstinencia sexual



Ya sabemos que practicar el sexo tiene múltiples beneficios para la salud mental y física, pero es muy habitual pasar temporadas sin mantener relaciones sexuales sin que sea precisamente nuestra elección. Hablamos de las consecuencias que tiene no practicar sexo en un largo periodo siempre teniendo en cuenta que esto ocurra sin que lo hayamos elegido.
Consecuencias de no practicar sexo
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Diferencias en el entorno

Cada individuo puede sobrellevar de distinta manera el mismo periodo sin relaciones sexuales. Algunas personas asegurarán que sienten una gran necesidad, tienen  muchos sueños eróticos e incluso notan que les atraen personas en las que antes no se fijarían. Todo esto lo justifican con frases como “es que llevo tanto tiempo sin sexo…”.
Otras personas en la misma situación pueden sentir que cada vez lo necesitan menos, ya ni apenas piensan en ello y se les puede escuchar “creo que me volví asexual, después de tanto tiempo”.
Por supuesto también se puede pasar por las dos etapas durante un largo periodo de abstinencia.
Una de las razones por las que esto ocurre es por la distinta cantidad de estímulos sexuales que cada cual recibe. Cuando el cerebro recibe una señal que clasifica como erótica provoca una respuesta que ayuda a preparar al cuerpo para una posible relación sexual, si le recibe estímulos de una forma más o menos regular se prepara para captarlos más rápido. Es decir, una persona que por ejemplo se entretenga leyendo novelas eróticas será más capaz de detectar estímulos sexuales en otros momentos de su día, por ejemplo caminando por la calle puede fijarse en más individuos atractivos. Al contrario si no proporcionamos estímulos eróticos al cerebro este ocupa su energía en otras cosas y, con el tiempo, puede limitar su capacidad de detectar esas señales, por ejemplo esas personas que dicen que llevar mucho tiempo sin sexo “les vuelve asexuales”, ya no les atrae nadie sexualmente.
Alguien que tenga pareja y que haya percibido que su deseo ha bajado puede encontrar una solución en aumentar los estímulos sexuales pero si se halla en un momento de abstinencia involuntaria es posible que sea más cómodo para él o ella limitar este tipo de señales.

Consecuencias de la abstinencia

No hay muchos estudios relacionados con las consecuencias de la abstinencia sexual y todos ellos se refieren a la abstinencia genitales, es decir que solo tienen en cuenta el tiempo que una persona no utiliza los genitales en sus relaciones eróticas. Hay muchas maneras de relacionarse sexualmente sin los genitales pero también es cierto que la mayoría de las personas que llevan un tiempo de abstinencia sin ser de su elección tampoco realizan otras actividades sexuales.
Por ejemplo, un estudio del Royal Infirmary de Edimburgo sobre los beneficios de las relaciones sexuales también puso de manifiesto que la abstinencia (genital en este caso) puede aumentar riesgo de depresión y empeorar la autoestima.
En cambio si el periodo de abstinencia se realiza por elección personal no provoca ninguna consecuencia negativa. Entendemos que se refiere a que las personas que quieren tener sexo pero ven frustrado su deseo continuamente pueden acabar desarrollando miedos e inseguridades que afecten a su ánimo y a su autoestima.
Después de un periodo largo de abstinencia también es muy habitual que existan miedos a retomar las relaciones sexuales. Esa sensación de haber perdido la practica lleva a pensar que su eficacia sexual se verá mermada, que “se les notará” etc. El problema es que estos miedos provocan alteraciones en la respuesta sexual pudiendo causar problemas de erección, falta de control de la eyaculación y disminución de la lubricación y dolor en la penetración en las mujeres.
Así, si se va a retomar las relaciones sexuales después de un tiempo de abstinencia más o menos prolongado el mejor consejo es tomarlo con calma y aumentar la cantidad de caricias y besos (actividades no genitales que no suelen causar ansiedad) antes de lanzarnos a la pi

El orgasmo anal

El orgasmo anal



La práctica anal sigue estando rodeada de tabúes. Sin embargo, es una zona erógena capaz de ofrecer profusión de sensaciones. Coralie Trinh Thi, autora de “Osez la sodomie” (Atrévete con la sodomía), nos dispensa algunas pistas para alcanzar, sin inconvenientes ni complejos, el orgasmo anal.
El orgasmo anal
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La sexualidad es un ámbito de libertad donde cada cual puede explorar sus propias fuentes de placer. La sodomía, aunque impregnada de prejuicios, es una de ellas. Para evitar riesgos en tus relaciones anales, lo mejor es conocer esta zona erógena, así como las etapas que deben respetarse para que el “coito” sea un éxito. Ex actriz porno, codirectora junto a Virginie Despentes del film francés “Fóllame” y autora de varias novelas, Coralie Trinh Thi comparte su visión desprejuiciada y algunos consejos prudentes sobre esta práctica sexual.

¿El quid del orgasmo anal?

“En realidad, es la zona erógena más completa que existe y ofrece una profusión de sensaciones”, asegura Trinh Thi. Algunas precisiones: toda la zona anal, la externa y la interna, está extremadamente vascularizada e inervada. Las terminaciones nerviosas “internas” captan de manera particularmente sensible las sensaciones que provocan la presión y la distensión, mientras que la zona externa capta los roces y los cambios de temperatura. Esto significa que el ano es fisiológicamente “muy” apto para procurar un orgasmo mediante todo tipo de estimulación: digital, oral, coital…
Por otro lado, desde un punto de vista estrictamente físico, las zonas anal y genital constituyen un solo grupo anatómico. En efecto, ambas tienen un origen común desde el desarrollo fetal y comparten las mismas estructuras nerviosas y vasculares. “Podríamos ir más lejos y decir que todos los orgasmos son anales, ya que sus músculos se contraen durante el orgasmo, sea cual sea la fuente de placer”, precisa la experta.

La importancia de los preliminares en el sexo anal

El ano es un órgano sexual fundamental, pero sigue siendo algo desconocido. Sin embargo, cuenta con un potencial erógeno extraordinario. Nuestra consejera nos indica cómo “estimularlo”:
  • El anulingus. Es la estimulación del ano con la boca y la lengua. Es, sin lugar a dudas, uno de los actos más tabúes que existen, en tanto que es el último lugar donde imaginaríamos reposar la lengua… Pero todo es posible, a condición de respetar los principios de seguridad. El ano es la última zona donde debe “entretenerse” la lengua. También conviene recordar la importancia de no transmitir gérmenes desde esta zona hacia la vaginal.
  • El masaje. Éste es ideal para que el cuerpo de la compañera se relaje. “Se puede masajear la espalda, la zona lumbar o la nuca para que ella entre en confianza”. Después de un masaje sensual, la mujer queda disponible para todo tipo de fantasías.
  • Un dedo de placer. El ano aprecia todo tipo de estimulaciones. Sin embargo, se recomienda no ir directo al final. “Hay que empezar masajeando y besando la pelvis y las nalgas de la pareja”, insiste la experta. También es recomendable estimular la zona del perineo, sin abandonar el clítoris. Una simple presión en este punto puede tener un efecto fulminante. Se trata de poner toda la zona genital al rojo vivo, para que la sangre fluya generosa. A continuación, “basta con lubricar los dedos y acariciar el ano. Es posible jugar, dar golpecitos, masajear en círculo…, pero siempre delicadamente”, concluye Trinh Thi.

Todo listo para el coito anal

Antes de lanzarse a la penetración, es importante comprobar que la pareja esté bien dilatada, lubricada y, sobre todo, de acuerdo. Hay que establecer un pacto de confianza para que la sodomía transcurra en las mejores condiciones. “¡Y el hombre debe estar dispuesto a retirarse en cualquier momento!”, advierte la experta. Un coito interrumpido es menos traumático que uno con dolor. Y si se vuelve necesario parar, daros placer de otra manera, a fin de no asociar coito anal con fracaso.
La clave es la lubricación. “Nunca será demasiada”, recuerda la ex actriz porno. Y otro detalle: el sexo anal requiere mucha suavidad y progresividad. De manera que deben evitarse los movimiento bruscos; el movimiento de penetración ha de ser lento y continuado, sin excluir las pausas. “Los esfínteres deben adaptarse. Una vez que se han relajado, ¡continuad!”, recomienda Trinh Thi. En conclusión, es importante hacer todas las pausas que sean necesarias y, sobre todo, dialogar. Aprovechad las “idas y venidas” –lentas, suaves o frenéticas– para estimular el clítoris de la mujer. Las sensaciones se multiplicarán para ambos amantes.

Dildo: el sex toy más antiguo

Dildo: el sex toy más antiguo


Dildo es la forma inglesa y ya adoptada por los castellano parlantes para denominar lo que se llamaba hasta entonces consolador. Ya que esta última palabra tiene connotaciones algo negativas, la palabra dildo es la más utilizada actualmente.
Dildo: el sex toy más antiguo
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La expresión en inglés viene de un instrumento náutico que se usaba para asegurar los remos de una barca, estos objetos comparten la forma con el juguete erótico y son de madera. También puede venir de la palabra italiana “diletto” que significa deleite.

Los primeros dildos

Son el juguete erótico más antiguo del mundo, incluso se han encontrado dildos del Paleolitico superior. Cabe pensar que eran esculturas para la fertilidad pero no se descarta que tuvieran un uso sexual.
Los egipcios y griegos también los utilizaban hacia el siglo V a.C como podemos ver en muchas pinturas eróticas en las que están representados. Ellos los hacían de piedra, cuero o madera mientras que los romanos los fabricaban con cera de vela.

Tipos de dildos

Los dildos tienen una forma generalmente fálica y no incluyen motor ni ningún tipo de mecanismo, con lo que básicamente se utilizan para penetración anal o vaginal. Si visitamos una tienda erótica nos encontraremos con múltiples posibilidades y variantes.
Pueden estar hechos de muchos materiales; plástico, silicona, elastomed, goma e incluso piedra o metal. Se diferencian en la calidad, la dureza y la temperatura que pueden tomar, por ejemplo con la piedra y el metal se siente más frío y si eso es incómodo puede ser necesario calentarlo antes del uso. 
En cuanto a las variantes podemos encontrar:
  • Dildos realistas: Son réplicas de penes con todo detalle, se puede observar el glande e incluso las venas del falo. Existe la posibilidad de hacer un molde del miembro y crear un dildo personalizado.
  • Dildos simples: También con forma fálica pero sin detalles, son lisos y normalmente de colores variados.
  • Dildos para punto G: Tienen la punta ligeramente doblada,  colocándola en la penetración hacia el ombligo puede ayudar en la búsqueda y estimulación del punto G.
  • Dildos dobles: Generalmente utilizados por las parejas lesbianas, constan de dos puntas y son algo más alargados. De esta forma ambas pueden disfrutar de la penetración con un mismo juguete.
  • Dildos anales: Como su nombre indica, sirven para la penetración anal. Se diferencian en que tienen una base que impide que el dildo se introduzca por completo en el ano, pueden ser algo más finos y algunos tienen la punta doblada para estimular la próstata. Los dildos anales pueden ser utilizados para penetración vaginal pero no al contrario.
  • Dildos strap-on: O “estrapón” en su versión española. Son dildos que vienen preparados para sujetarse con un arnés a la cintura de la pareja. De esta forma se puede practicar la penetración en parejas lesbianas y la doble penetración en las hetero.
  • Dildos para aplicar en distintas partes del cuerpo: Hay dildos para colocar en los dedos como una prolongación y también en el pene! También existen con pequeñas sujeciones para la barbilla que se utilizan durante el sexo oral. En las versiones al “strap-on” hay con arneses para la pierna por ejemplo.

Disfrutar sola o en pareja

La palabra “consolador” nos hace pensar en un objeto que nos consuela, en este caso un sustituto del pene. A muchas personas esta palabra les produce rechazo porque tiene un tinte sexista que hace pensar que una mujer necesita consuelo si el hombre no está cerca, cuando los juguetes para hombres tienen nombres que no dan a entender nada parecido. Pero es que además el dildo no está fabricado exclusivamente para utilizarlo en solitario.
Como hemos visto en las distintas variantes, muchos tienen aplicaciones en pareja. Para lograr la penetración profunda durante el sexo oral o la masturbación y también para conseguir penetraciones dobles o anales para el hombre. Los juegos pueden ser infinitos.



Cosmética sensorial: una nueva experiencia erótica

Cosmética sensorial: una nueva experiencia erótica



Aceites, lubricantes, polvos de sabores, lencería…un mundo cosmético para estimular nuestros sentidos y que pueden formar parte de nuestra caja de juguetes eróticos. Aprende a disfrutar de todo tu cuerpo y el de tu pareja más allá de lo imaginable. Rompe barreras aprovechando el tacto, el gusto, la vista y el olfato.
Cosmética sensorial: una experiencia erótica
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La importancia del tacto

La piel es nuestro órgano sexual más grande, infinidad de terminaciones nerviosas que se reparten en todos los centímetros de nuestra piel. Muchas se concentran en puntos concretos, es lo que llamamos “zonas erógenas” y suele ocurrir que enfocamos nuestra atención a las zonas erógenas obvias, como los genitales, y nos olvidamos de explorar y reconocer el resto.
Es este trabajo de conocer nuestro cuerpo y el de nuestra pareja más allá de los genitales, lo que se llama “desgenitalización” y enriquece nuestras relaciones sexuales según los expertos.
A través de nuestras manos y el resto de nuestra piel podemos percibir el calor y la textura del cuerpo del otro y proporcionar caricias a la vez que nos concentramos en disfrutar nosotros mismos de darlas.
Los productos que podemos utilizar para hacer este ejercicio van desde los aceites de masaje más básicos, hasta los que juegan con las temperaturas calentándose al contacto con la piel. También podemos utilizar lubricantes de silicona y probar las velas de masaje, que al calor de la llama se derriten en aceite en lugar de en cera que puede aplicarse directamente a la piel ya que no quema y tienen unos olores muy agradables.

Cosmética para el olfato

Aunque somos animales de olfato limitado, los olores nos conectan directamente con la parte más emocional del cerebro. Muchas veces nos ocurre olfatear algo que nos lleva a experiencias anteriores, ¡incluso de nuestra infancia!.
El truco aquí estaría en establecer nuevas relaciones entre olores y situaciones eróticas o aprovechar las que ya existen de experiencias anteriores. Los olores especiados se quedan fijados fácilmente en la memoria, así que la canela por ejemplo puede ser una buena opción.
Las velas aromáticas, los lubricantes de olores y los aceites de masaje con aromas especiados nos ayudarán a estimular la parte más sensorial de nuestro cerebro.

Estimulando la vista

¡No podemos olvidarnos del sentido de la vista! En cosmética sensorial tenemos también disponibles aceites y lociones corporales con un toque de brillo que dan un aspecto satinado a la piel.
Por supuesto podemos echar mano de lencería y tacones, ¿pero has oído hablar de las pezoneras? A medio camino entre la lencería y la cosmética las pezoneras son unos pequeños discos que cubren los pezones y los adornan, ¿Cómo? Son de distintas texturas, tienen lacitos e incluso pueden estar hechos de cristalitos o perlas.

Saboreando lo erótico

Cualquier sabor que se nos ocurra puede ser el más afrodisiaco del mundo si lo acompañamos con una experiencia realmente erótica.
Utilizando lubricantes de sabores para el sexo oral, por ejemplo! Solo tenemos que elegir entre la amplia gama o ir probando uno a uno.
Existen también unos polvos finos de sabores que podemos extender en el cuerpo y lamerlo. No dejan residuo así que una idea divertida puede ser la de aplicarlo en las zonas que queremos que nos besen y luego invitar a nuestra pareja a descubrirlas.

Historia del vibrador: del masaje vulvar a la tecnología

Historia del vibrador: del masaje vulvar a la tecnología



Actualmente todo el mundo sabe lo que es un vibrador y para qué sirve, la tecnología en los juguetes eróticos evoluciona continuamente y ahora mismo podemos encontrar vibradores que se cargan con energía solar o que se cargan por ordenador. Todo esto nos parece muy novedoso y rompedor pero lo cierto es que el vibrador es mucho más antiguo de lo que piensas, de finales del s.XIX.
Vibradores: del masaje vulvar a la tecnología
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El clítoris antes del vibrador

Echando la vista atrás, hace tan solo un par de décadas el placer sexual de la mujer era algo sin importancia. Disfrutar del sexo era, de hecho, signo de locura y libertinaje y algo que la Iglesia condenaba. La mujer, solamente, tenía relaciones sexuales por débito conyugal, para reproducirse y dar placer a sus maridos.
En la edad media os genitales femeninos solo eran interesantes a la hora del parto y el clítoris no tenía ninguna función, era solo una parte de la vulva, ni siquiera era algo tabú o directamente relacionado con el sexo, simplemente era carne.
En el s.XVI el médico Mateo Colón se fija en esta parte de la anatomía de la vulva e ¡incluso diseca uno para estudiarlo! Descubre que contiene muchas terminaciones nerviosas. Durante años se relacionó el orgasmo con el aumento de la fertilidad pero en el S.XIX se descubre el ciclo menstrual y como se producen realmente los embarazos así que el clítoris vuelve a ser solamente una parte de la vulva. 

El orgasmo como receta médica

A finales del s.XIX los médicos buscaban un tratamiento para la histeria; trastorno por el que la mujer se mostraba muy irritable, ansiosa y alterada
Histeria viene del griego Hystera que significa útero. En la antigua Grecia se creía que el útero deambulaba por el cuerpo en lugar de mantenerse en un sitio fijo  y que causaba enfermedades a la mujer cuando llegaba al pecho. En la Edad Media se pensaba que el origen de este mal estaba en la acumulación de fluidos sexuales de la mujer por la abstinencia sexual y se recomendaba a las mujeres solteras el masaje vulvar por parte de una comadrona.
Este masaje se hacía con un dedo untado en aceite, presionando vigorosamente la vulva de la mujer hasta que llegaba al climax.
En el siglo XIX la histeria fue considerada una plaga y muchas mujeres acudían al médico para que se les diera el famoso masaje terapéutico, el personal sanitario no daba abasto y tenían que encontrar una solución. Además estaba mal visto que las damas fueran solas al médico así que generalmente las acompañaba su madre o el marido que esperaban tranquilamente mientras a ellas las masturbaban durante horas.
El doctor Joseph Mortimer Granville inventó en 1870 el primer vibrador electromecánico de forma fálica que podía hacer que las mujeres llegaran al orgasmo en unos 10 minutos con lo que ahorraba tiempo y esfuerzo a médicos y comadronas y permitía que tuvieran más pacientes y así ganar más dinero.
En 1902 la empresa Hamilton Beach comienza a fabricar vibradores más pequeños de uso doméstico que tienen un éxito impresionante. Con mensajes tan atractivos como “La vibración es vida”, vendieron millones de los llamados masajeadores domésticos. ¡Incluso algunos tienen una aplicación intercambiable para convertirlos en batidoras!.
Había vibradores eléctricos, a gas y a pedales y sus velocidades iban de 1000 a 7000 pulsaciones por minuto.
En 1920 empiezan a aparecer en películas pornográficas y así dejan de considerarse solamente instrumentos con finalidad médica. En los años 50 la Asociación Americana de Psiquiatría elimina la histeria como enfermedad de los manuales y así definitivamente los vibradores se colocan en la categoría de juguete erótico.



Anillos para el pene: todo lo que debes saber

Anillos para el pene: todo lo que debes saber


Se llaman “cockrings” o anillos para el pene y son juguetes eróticos especialmente diseñados para los hombres. Los dieron a conocer los strippers masculinos que se los colocan en testículos y base del pene para crear un estado de semierección que dé la impresión de un pene más grande. Actualmente hombres de todo el mundo se han aficionado a los anillos para el pene.
Anillos para el pene: ¿cómo funcionan?
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¿Cómo funcionan los anillos para el pene?

Se colocan en la base del pene e incluso pueden abarcar los testículos. Lo que hacen es ejercer una presión sobre las venas del pene que impide la circulación y así se cumula la sangre en el pene y la erección se mantiene firme más tiempo.
También pueden colocarse justo detrás del glande y esa cantidad extra de sangre en esta zona tan llena de terminaciones nerviosas potenciará las sensaciones para el hombre.
Es posible utilizar dos anillos peneanos a la vez; uno en la base del pene (con o sin testículos) y otro en la punta.

Tipos de anillo para el pene

Hay muchos materiales en los anillos peneanos. Cuando están hechos de silicona, jelly o goma que son materiales elásticos no hay que preocuparse demasiado por la talla pero cuando el material es más duro habrá que medir el diámetro del pene primero (en erección) para poder elegir el más adecuado.
Hay también muchos modelos y colores, algunos tienen un pequeño dispositivo de vibración que puede estimular el clítoris o el ano de la pareja haciendo la experiencia del anillo satisfactoria para ambos. Entre los anillos con vibrador podemos encontrar algunos de un solo uso y otros a los que se les puede cambiar la batería y reutilizarlos como cualquier otro juguete a pilas.
Puedes crear tu propio cockring en casa con una goma ancha o un cordón de zapato, asegúrate sobre todo de que es fácil de sacar y no se enredará en tu vello púbico.

Precauciones de uso

El anillo del pene corta la circulación sanguínea y por esa razón no debe utilizarse más de media hora seguida, podría causar daños irreparables en los tejidos. Por eso es mejor utilizar anillos elásticos que se puedan quitar fácilmente, incluso si estás medio dormido, y no aquellos con mecanismos para liberarlo. ¡Es muy peligroso dejarlos puestos!
También se recomienda recortar o rasurar el vello púbico para que no se enrede el pelo en el anillo y utilizar lubricantes para facilitar la retirada.
Una vez que retirado el anillo es conveniente dar un pequeño masaje al pene para recuperar el flujo sanguíneo en la zona.
Aquellas personas que tienen problemas cardiacos o de circulación no está recomendado que utilicen anillos para el pene.

Preguntas frecuentes sobre los anillos peneanos

¿Hace que el pene crezca?
No. Hace que la sangre se acumule en el pene mientras el anillo está puesto, por lo tanto lo mantiene en un estado de erección o semierección (si lo hemos colocado cuando el pene estaba semi erecto) y efectivamente el pene es más grande así que cuando está en relajación, pero este estado es temporal y una vez que se quita el anillo vuelve a su tamaño normal.
¿Cuánto debe ceñirse al pene?
El anillo debe ceñirse al pene y apretarlo pero no debe molestar o doler, con una presión firme es suficiente para que haga su función.
¿Cuál es la edad mínima y máxima para utilizarlo?
En principio no hay edad mínima pero sí que debes ser lo suficientemente maduro y responsable para saber lo que estás haciendo y utilizarlo con responsabilidad porque es un juguete que puede tener riesgos si está mal utilizado. Tampoco hay edad máxima mientras no haya problemas cardiacos o de circulación o se esté tomando alguna medicación para que la coagulación de la sangre.
¿Las mujeres disfrutan con los anillos para el pene?
Las mujeres no disfrutan directamente aunque se pueden beneficiar de los efectos de una erección más duradera. Los anillos con vibrador incorporado sí que pueden ser muy placenteros para la mujer.

FAQ Sobre el uso de las bolas chinas

FAQ Sobre el uso de las bolas chinas



Las bolas chinas se venden en muchas tiendas eróticas y esto hace pensar en ellas como en un juguete sexual destinado a proporcionar placer. En realidad su función es la de tonificar la musculatura del suelo pélvico de una manera pasiva. Aquí te descubrimos cómo utilizarlas y sacarles el mayor partido.
FAQ Sobre el uso de las bolas chinas
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Bolas chinas: instrucciones de uso

Para entender el uso de las bolas chinas es preciso pensar en ellas como en una pesa, igual a las que utilizamos para ejercitar otro músculo de nuestro cuerpo pero, en este caso, la musculatura a tonificar es más pequeña y delgada y requiere menos tiempo e intensidad.
La mayoría de las mujeres necesitarán un poco de lubricante para poder introducirlas en la vagina fácilmente, no es algo imprescindible si contamos con gran cantidad de flujo vaginal, pero no suele ser el caso. Después de colocar el lubricante, introduciremos las dos bolas en la vagina dejando el cordel fuera. La postura para hacer esto depende también de cada mujer, de pie con una pierna apoyada en una superficie más alta, en cuclillas, sentada o tumbada, suele funcionar la misma postura que utilizamos para introducir los tampones.
Cuando nos incorporemos, las bolas se moverán debido a la gravedad y la lubricación y es posible que tengamos la sensación de que se van a caer, en ese momento contraeremos la musculatura (consciente o inconscientemente) para evitar que se caigan y será cuando comience el "efecto pesa". Mientras las llevemos puestas debemos estar de pie o caminando, nunca sentadas o tumbadas.
Las extraeremos tirando del cordel.

¿Con qué tipo de lubricantes he de utilizar las bolas chinas?

Siempre con lubricantes con base acuosa.

¿Durante cuánto tiempo y cada cuánto he de utilizarlas?

Este es el momento en que debemos recordar que son pesas. Hacer pesas todos los días no está mal pero no es imprescindible para mantener un tono muscular adecuado, tres veces por semana es suficiente y no pasa nada si dejamos de utilizarlas durante unos meses. Son unos músculos finos que se fortalecen rápidamente y, con simples cuidados, se mantienen en forma durante tiempo.
Cada vez que las utilicemos debemos estar con ellas durante 20-30 minutos. Sobre todo al principio es muy importante no llevarlas mucho más tiempo ya que podemos sobrecargar el músculo y tener molestias (agujetas) e incluso lesiones como contracturas. 

Me parece que pesan mucho/son muy grandes, ¿y si no puedo con ellas?

En cuanto al tamaño, entran perfectamente con lubricante, a no ser que tenses la musculatura debido a los nervios o a alguna lesión previa o problemas como vaginismo. 
Las bolas estándar pesan unos 85 gramos, si no tienes problemas de incontinencia, no has tenido hijos y estás en periodo de menopausia, en principio deberías poder sostenerlas sin problemas. De todas formas, existe en el mercado kits de ejercicio progresivo con bolas de distintos pesos y bolas chinas individuales con la mitad de peso.

¿Pueden utilizarlas los hombres?

No, no pueden. A veces se confunden las bolas chinas con las bolas anales, pero no tiene nada que ver. Las bolas anales no tienen ninguna función terapéutica, son para la estimulación erótica del ano y pueden ser utilizadas tanto por hombres como por mujeres.
La musculatura pélvica de los hombres no se ve tan dañada como la de las mujeres a lo largo de la vida pero también deben ejercitarla, no pueden utilizar las bolas chinas pero tienen otras formas de tonificar ese grupo muscular.

¿Puedo utilizarlas si estoy embarazada?

Es muy recomendable fortalecer el suelo pélvico durante el embarazo. Una musculatura fuerte mejora la salud de la embarazada, previene molestias, facilita el parto y puede evitar la temida episiotomía. El uso de las bolas chinas no está contraindicado mientras quepan en la vagina (a medida que el embarazo avanza la vagina se acorta) y no sea un embarazo de riesgo. De todas formas, considero esencial hablarlo con tu matrona ya que cada caso es un mundo. 
Hay otras formas de fortalecer la musculatura; ejercicios de kegelpilatesyoga, etc., que pueden ser más adecuados para la mujer embarazada.

¿Puedo utilizarlas si tengo tendencia a los hongos o infecciones?

Si se mantiene una higiene adecuada de las bolas chinas, por si mismas no provocan la aparición de infecciones u hongos. Pero si es cierto que, mientras los padezcas, no es recomendable introducir nada en la vagina, ya sean bolas chinas o tampones.

Ya tengo problemas de incontinencia, ¿me vendrán bien unas bolas chinas?

Si tus problemas de incontinencia son leves, las bolas chinas pueden mejorar el estado de la musculatura. Si tus problemas son graves deberías consultar con el especialista antes de utilizarlas, es posible que otro tipo de ejercicio pueda venirte mejor para la rehabilitación de tu suelo pélvico o que debas comenzar con la bola individual.