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martes, 9 de febrero de 2016

El mito del orgasmo vaginal y clitoriano

El mito del orgasmo vaginal y clitoriano

La idea de que existen varios tipos de orgasmo está muy extendida. La distinción se hace en función de la zona que se estimule para llegar al climax y divide a las mujeres entre las que solo pueden llegar al orgasmo con la estimulación de clítoris y las que , además, llegan con la estimulación vaginal; es decir con la penetración. Son las mujeres vaginales y las mujeres clitorianas.
El mito del orgasmo vaginal y clitoriano
© Getty Images

¿De dónde viene el mito del orgasmo clitoriano y vaginal?

Durante años se ha considerado a la mujer como un ser asexual, carente de deseo que solo practicaría el coito para reproducirse y satisfacer a su marido. Poco a poco se ha ido aceptando la idea de que la mujer también disfrute del sexo, también tenga orgasmos y pueda desearlos.
En nuestra cultura el sexo es genital y, en concreto, falocentrico. Esto significa que solo consideramos que tenemos relaciones sexuales si los genitales están involucrados y, muchas veces, solamente cuando hay penetración.
Actualmente, la idea de tener orgasmos sin la presencia de un pene y sin introducir nada en la vagina, aun choca y muchos hombres pueden sentirse poco necesarios. Pero lo cierto es que, no solo es posible el orgasmo sin penetración, sino que es mucho más sencillo estimulando el clítoris que la vagina.

¿Cuál es la verdad sobre el orgasmo?

El orgasmo es una respuesta total del organismo a un estimulo de carácter sexual.
Para que se desencadene el orgasmo es necesario estar en un punto alto de excitación física y mental en el que tiene un gran papel el cerebro y lo que para cada uno pueda ser sexualmente excitante o no.
Una vez en este pico de excitación se desencadena la respuesta del orgasmo, que en la mujer consta de una serie de contracciones rítmicas que comienzan en la plataforma orgásmica para luego pasar al resto de la vagina, clítoris, útero y esfínter anal. Estas contracciones son a intervalos de 0,8 segundos aproximadamente.
El orgasmo es una respuesta refleja a un estímulo de carácter sexual y esa respuesta, es decir todo lo que ocurre en nuestro cuerpo a nivel neurológico y fisiológico, es exactamente igual independientemente de que zona estimulemos para llegar a él. No importa si hay penetración vaginal, anal, si acariciamos el clítoris, el pecho o simplemente soñamos, si estamos suficientemente excitadas, nuestro cerebro hará exactamente lo mismo. Es decir, solamente hay un orgasmo.

Entonces, ¿no soy rara si me considero clitoriana?

El clítoris cuenta con una gran cantidad de terminaciones nerviosas (el doble del glande) y su única función es la de recibir placer.
Pero algo que mucha gente no sabe es que el clítoris es mucho más grande de lo que pensamos, la parte que podemos ver es el glande, que al excitarse se erecta y retrae su capuchón.
Sus raíces ocupan toda la vulva y están formados por cuerpos cavernosos y esponjosos (como el pene) que se hinchan y se vuelven más sensibles con la excitación. Estas raíces bajan desde el glande del clítoris hasta la vagina y la rodean en su primer tercio, lo que hace a esta zona de la vagina mucho más placentera que el resto.
Rodea también la uretra por su parte interior, y es lo que la hace sensible hasta el punto de ser una zona erógena independiente. La zona G, o Punto G, es en realidad parte del clítoris envolviendo la uretra y que puede ser estimulada a través de la vagina.
Así, podemos decir que el clítoris en todas las mujeres es, por su extensión y su número de terminaciones nerviosas, el área mas importante para recibir placer.
La vagina se beneficia de las raíces del clítoris para hacer algunas de sus zonas más sensibles, como es la entrada y el Punto G.
Podemos llegar al clímax estimulando cualquier parte del cuerpo, incluso solamente fantaseando y no llamamos a ese orgasmo de manera distinta. Pero el clítoris está involucrado en todos los orgasmos a los que se llega por estimulación genital, así que efectivamente…el 90% de las mujeres dicen ser clitorianas, ¡y el otro 10% también lo son!.
Saber cómo funciona nuestro cuerpo durante la respuesta sexual, cuáles son nuestras partes más sensibles y como estimularlas es la clave para alcanzar el clímax en pareja, poner nombres y etiquetas en realidad solo nos hace dar pasos para atrás.



EL ORGASMO ANAL

El orgasmo anal

La práctica anal sigue estando rodeada de tabúes. Sin embargo, es una zona erógena capaz de ofrecer profusión de sensaciones. Coralie Trinh Thi, autora de “Osez la sodomie” (Atrévete con la sodomía), nos dispensa algunas pistas para alcanzar, sin inconvenientes ni complejos, el orgasmo anal.
El orgasmo anal
© Getty Images
La sexualidad es un ámbito de libertad donde cada cual puede explorar sus propias fuentes de placer. La sodomía, aunque impregnada de prejuicios, es una de ellas. Para evitar riesgos en tus relaciones anales, lo mejor es conocer esta zona erógena, así como las etapas que deben respetarse para que el “coito” sea un éxito. Ex actriz porno, codirectora junto a Virginie Despentes del film francés “Fóllame” y autora de varias novelas, Coralie Trinh Thi comparte su visión desprejuiciada y algunos consejos prudentes sobre esta práctica sexual.

¿El quid del orgasmo anal?

“En realidad, es la zona erógena más completa que existe y ofrece una profusión de sensaciones”, asegura Trinh Thi. Algunas precisiones: toda la zona anal, la externa y la interna, está extremadamente vascularizada e inervada. Las terminaciones nerviosas “internas” captan de manera particularmente sensible las sensaciones que provocan la presión y la distensión, mientras que la zona externa capta los roces y los cambios de temperatura. Esto significa que el ano es fisiológicamente “muy” apto para procurar un orgasmo mediante todo tipo de estimulación: digital, oral, coital…
Por otro lado, desde un punto de vista estrictamente físico, las zonas anal y genital constituyen un solo grupo anatómico. En efecto, ambas tienen un origen común desde el desarrollo fetal y comparten las mismas estructuras nerviosas y vasculares. “Podríamos ir más lejos y decir que todos los orgasmos son anales, ya que sus músculos se contraen durante el orgasmo, sea cual sea la fuente de placer”, precisa la experta.

La importancia de los preliminares en el sexo anal

El ano es un órgano sexual fundamental, pero sigue siendo algo desconocido. Sin embargo, cuenta con un potencial erógeno extraordinario. Nuestra consejera nos indica cómo “estimularlo”:
  • El anulingus. Es la estimulación del ano con la boca y la lengua. Es, sin lugar a dudas, uno de los actos más tabúes que existen, en tanto que es el último lugar donde imaginaríamos reposar la lengua… Pero todo es posible, a condición de respetar los principios de seguridad. El ano es la última zona donde debe “entretenerse” la lengua. También conviene recordar la importancia de no transmitir gérmenes desde esta zona hacia la vaginal.
  • El masaje. Éste es ideal para que el cuerpo de la compañera se relaje. “Se puede masajear la espalda, la zona lumbar o la nuca para que ella entre en confianza”. Después de un masaje sensual, la mujer queda disponible para todo tipo de fantasías.
  • Un dedo de placer. El ano aprecia todo tipo de estimulaciones. Sin embargo, se recomienda no ir directo al final. “Hay que empezar masajeando y besando la pelvis y las nalgas de la pareja”, insiste la experta. También es recomendable estimular la zona del perineo, sin abandonar el clítoris. Una simple presión en este punto puede tener un efecto fulminante. Se trata de poner toda la zona genital al rojo vivo, para que la sangre fluya generosa. A continuación, “basta con lubricar los dedos y acariciar el ano. Es posible jugar, dar golpecitos, masajear en círculo…, pero siempre delicadamente”, concluye Trinh Thi.

Todo listo para el coito anal

Antes de lanzarse a la penetración, es importante comprobar que la pareja esté bien dilatada, lubricada y, sobre todo, de acuerdo. Hay que establecer un pacto de confianza para que la sodomía transcurra en las mejores condiciones. “¡Y el hombre debe estar dispuesto a retirarse en cualquier momento!”, advierte la experta. Un coito interrumpido es menos traumático que uno con dolor. Y si se vuelve necesario parar, daros placer de otra manera, a fin de no asociar coito anal con fracaso.
La clave es la lubricación. “Nunca será demasiada”, recuerda la ex actriz porno. Y otro detalle: el sexo anal requiere mucha suavidad y progresividad. De manera que deben evitarse los movimiento bruscos; el movimiento de penetración ha de ser lento y continuado, sin excluir las pausas. “Los esfínteres deben adaptarse. Una vez que se han relajado, ¡continuad!”, recomienda Trinh Thi. En conclusión, es importante hacer todas las pausas que sean necesarias y, sobre todo, dialogar. Aprovechad las “idas y venidas” –lentas, suaves o frenéticas– para estimular el clítoris de la mujer. Las sensaciones se multiplicarán para ambos amantes.

Hablemos del anilingus

Hablemos del anilingus

El anilingus, práctica bucoanal que sigue siendo un tabú, se practica siguiendo unos códigos precisos. Realizado correctamente, produce sensaciones inéditas e intensas... Siempre que nos dejemos ir. Asimismo, deben respetarse las precauciones de uso. Consejos de Coralie Trinch Thi, autora de Osez la sodomie (Atreveros a la sodomía).
Claves para disfrutar del anilingus
© Getty Images
El anilingus, como su propio nombre indica, consiste en una estimulación del ano con la boca o la lengua. “Sin duda, es uno de los actos más tabú que existen ya que es el último lugar en el que nos imaginaríamos poner los labios”, comenta Coralie Trinh Thi, autora de diversas novelas y manuales. Sin embargo, las sensaciones son indescriptibles… Siempre que, por supuesto, nos dejemos ir.

Beso de colibrí, beso negro o beso polaco

El nombre anilingus parece que ha sido inventado hace poco, sin duda en el marco de la pornografía. Sin embargo, se practica desde tiempos inmemorables. “Se encuentran rastros desde la Antigüedad, como también sucede en el caso de la sodomía, a la que generalmente se asocia el anilingus”, explica Coralie Trinh Thi.
También se le llama “beso de colibrí” porque estimula el periné (área justo en la base de la pelvis, entre los genitales y el ano de las mujeres y los hombres) y la lengua logra penetrar profundamente en el ano, simulando la manera en que esta ave succiona el néctar de las flores. Los anglosajones son más explícitos y directos y denominan esta práctica simplemente ass-licking.
Numerosos indicios ponen de manifiesto que, aunque sigue siendo una práctica desconocida entre el gran público, ha sabido fraguarse su camino y poco a poco va convirtiéndose en una práctica sexual cada vez más común.

El ano, ¿una zona erógena desconocida?

El ano es un órgano sexual fundamental, aunque sigue siendo tabú. “En realidad, es una zona erógena más completa que las otras, que ofrece una amplia variedad de sensaciones”, asegura Coralie Trinh Thi. Toda la zona anal externa e interna está fuertemente vascularizada e inervada. Sus terminaciones nerviosas “internas” captan de manera especialmente sensible las sensaciones de presión y distensión… mientras que las externas captan las fricciones y los cambios de temperatura.
Simplemente es necesario un tiempo de adaptación, pues sus sensaciones son realmente intensas siempre que nos encontremos en un estado de excitación. Es importante rendirse al potencial erótico de esta zona. Id paso a paso. Esta práctica es próxima al cunnilingus, el ano es tan sensible que puede considerarse como un clítoris, por lo que requiere buen sentido e intuición. “La lengua puede adoptar formas largas y llanas, puntiagudas o precisas”, sugiere Coralie. Todos los tipos de caricias están permitidos hasta la penetración de la lengua, que requiere estar realmente muy cómodo, ya que si no, nos podemos desequilibrar y caer.

Los consejos de Coralie

Pasad la lengua por el pliegue y pegadla contra el anillo... Lamed con toda la lengua húmeda, como un hielo, o acariciad los pliegues de la piel con la punta de la lengua en tensión. Lamed de abajo hacia arriba, dad pequeños golpecitos con la lengua firme, dibujad círculos lentos y marcados, haced vibrar la lengua y besad utilizando la parte interior de los labios.

Lugar que ocupa el anilingus en la sexualidad

La sexualidad anal, a menudo compleja, requiere una verdadera domesticación de las zonas implicadas y una aproximación progresiva. En general, el anilingus es una práctica que forma parte de los preliminares. “Es la mejor preparación para una penetración anal”, asegura Coralie. También se practica para complementar otras técnicas bucales. La más eficaz sería asociarlo a la felación o a un cunnilingus. “Lo que puede provocar un orgasmo mixto”, añade nuestra experta. Pero aunque sí puede constituir una caricia por sí solo, pocas veces se utiliza de forma aislada.

Algunas precauciones de uso

Todos los juegos son posibles, siempre que por supuesto se respeten algunos principios de seguridad: el ano es la última zona en la que debe detenerse la lengua... “No olvidéis que es necesario evitar la transmisión de gérmenes a la zona vaginal”. Las precauciones de uso son evidentemente una limpieza minuciosa con agua y jabón. Para prevenir riesgos de transmisión de ETS, también podéis recurrir a un protector bucal. Esta protección de látex ofrece la misma protección que un preservativo. “Es el mismo que se recomienda para los cunnilingus”, precisa Coralie. Se venden en los sex shops, pero también os podéis fabricar uno cortando un preservativo por el largo.
C. Maillard