¿Por qué los hombres fantasean con la sodomía?
Aunque pueda parecer un prejuicio, lo cierto es que no lo es. Según diversas encuestas, las mujeres sienten cierta reticencia hacia esta práctica sexual. Una práctica que, por otro lado, suscita mucha curiosidad entre los hombres. Doctissimo te abre la puerta a este tema tan masculino y que, todavía hoy en día, sigue siendo tabú.

© Getty Images
¡Casi siempre son los hombres quienes proponen probar esta práctica! Pero lo cierto es que cada vez más mujeres acceden y, al probarla, descubren que puede ser fuente deplacer.
Según una encuesta americana realizada en mujeres, en 1992 se sentían confusas y solo el 33% reconocía haber practicado sexo anal.
Diez años más tarde, en 2002 esa cifra aumentó hasta el 31% y en 2014 alcanzó el 46%.
Así pues, la cuestión es la siguiente: ¿qué suscita tanto entusiasmo, por parte de los hombres, para querer practicar sexo anal? A continuación encontrarás la respuesta.
Según una encuesta americana realizada en mujeres, en 1992 se sentían confusas y solo el 33% reconocía haber practicado sexo anal.
Diez años más tarde, en 2002 esa cifra aumentó hasta el 31% y en 2014 alcanzó el 46%.
Así pues, la cuestión es la siguiente: ¿qué suscita tanto entusiasmo, por parte de los hombres, para querer practicar sexo anal? A continuación encontrarás la respuesta.
Sodomía: un tabú atractivo
Alabada por la nueva literatura X destinada a mujeres y banalizada por el acceso a películas porno vía Internet, la sodomía parece ser un tema ineludible.
Sin embargo, todavía hoy en día está envuelta por un secretismo y “probablemente este matiz prohibido juega un papel muy importante en la fascinación que ejerce sobre los hombres”, afirma el Dr. Sylvain Mimoun, ginecólogo y andrólogo.
¿De dónde sale esta aura sulfurosa que, a pesar de todo, persiste? “Muy sencillo: la sodomía está relacionada con la procreación”, responde nuestro experto. Desde el punto de vista del inconsciente colectivo, sigue siendo una práctica considerada “contra natura”.
Sin embargo, todavía hoy en día está envuelta por un secretismo y “probablemente este matiz prohibido juega un papel muy importante en la fascinación que ejerce sobre los hombres”, afirma el Dr. Sylvain Mimoun, ginecólogo y andrólogo.
¿De dónde sale esta aura sulfurosa que, a pesar de todo, persiste? “Muy sencillo: la sodomía está relacionada con la procreación”, responde nuestro experto. Desde el punto de vista del inconsciente colectivo, sigue siendo una práctica considerada “contra natura”.
Y la historia de la sodomía es testimonio de ello. Hasta mitades del siglo XX, era una práctica ilegal en casi todos los países. “Incluso hoy en día, ciertos estados de Estados Unidos tienen leyes que la prohíben”, añade el Dr. Sylvain Mimoun.
En India, por ejemplo, está perseguida. En los países árabes, esta práctica coincide con la exigencia de llegar virgen al matrimonio.
El sexo anal, en esta época de porno chic, como se le suele llamar, ocupa un lugar en la lista de prácticas transgresivas.
En India, por ejemplo, está perseguida. En los países árabes, esta práctica coincide con la exigencia de llegar virgen al matrimonio.
El sexo anal, en esta época de porno chic, como se le suele llamar, ocupa un lugar en la lista de prácticas transgresivas.
El sexo anal estimula la fantasía masculina de la sumisión
Dos motivos explican la excitación que suscita esta práctica anal en los hombres. La postura que, en principio, evoca es, sin lugar a dudas, la sumisión de la mujer. Una mujer a quien el hombre sodomiza, por detrás, dejándole vía libre para satisfacer ese deseo tan poco habitual. En una encuesta realizada en 2007, los hombres confesaron que la resistencia femenina les estimula.
En cambio, si bien la sodomía enciende la máquina de las fantasías sexuales, no ocurre lo mismo en el caso de las mujeres. Y las cifras así lo demuestran. Del 8,7% de mujeres que reconoció practicar sexo anal, el 52,9% reconoció “no disfrutarlo”. “Es una postura que, inevitablemente, ofrece al hombre el papel de penetrante”, explica el Dr. Sylvain Mimoun.
Además de la sumisión femenina, no debemos olvidar la fantasía del poder masculino, que “fuerza” esa penetración tan estrecha. Y es que esta práctica exige una “buena erección”. De lo contrario, es imposible que introduzca el pene. Así pues, esta práctica le permite demostrar su virilidad. Y, por último, esa parte de “brusquedad” también excita a muchos hombres.
Orgasmo anal: ¿un placer más intenso?
Son muchos los hombres que creen que la sodomía les proporcionará un orgasmo inédito. ¿Pero lo es en realidad? “En el plano físico, los hombres confían en sentir un placer muy intenso por la estrechez del canal”, informa el Dr. Sylvain Mimoun.
En la intimidad de la alcoba, muchos admiten que no sienten la presión suficiente en el pene para alcanzar el orgasmo. Así pues, optar por practicar sexo anal también puede tener ciertas ventajas.
En la intimidad de la alcoba, muchos admiten que no sienten la presión suficiente en el pene para alcanzar el orgasmo. Así pues, optar por practicar sexo anal también puede tener ciertas ventajas.
Sin embargo, a los hombres también les excita el placer que procuran a su pareja, más allá de sus primeras reticencias. En efecto, aunque no es muy habitual que las mujeres lo confiesen, esta práctica también satisface a las mujeres. Una vez hayan desaparecido todas las reticencias al respecto, por supuesto.
Explicaciones: toda la zona anal, tanto interna como externa, contiene muchas terminaciones nerviosas. Las “internas” captan las sensaciones de presión y distensión de una forma especialmente sensible… mientras que las externas captan las fricciones y los cambios de temperatura.
Lo que significa que el ano está fisiológicamente “muy” preparado para procurar un orgasmo anal.
Explicaciones: toda la zona anal, tanto interna como externa, contiene muchas terminaciones nerviosas. Las “internas” captan las sensaciones de presión y distensión de una forma especialmente sensible… mientras que las externas captan las fricciones y los cambios de temperatura.
Lo que significa que el ano está fisiológicamente “muy” preparado para procurar un orgasmo anal.
Una vez explicado el potencial orgásmico todavía desconocido de esta zona, no se pueden ignorar los preliminares. Aunque la mujer puede gozar con la estimulación del ano, se recomienda no ir directo al grano. Esta precaución permitirá al hombre compartir esta fascinación por la práctica anal con su pareja.
C. Maillard
1 - Special Issue: Findings from the National Survey of Sexual Health and Behavior (NSSHB), Center for Sexual Health Promotion, Indiana University- The Journal of Sexual Medicine Volume 7, Issue Supplement s5 - October 2010 - Pages 243–373 (accesible en línea)
No hay comentarios:
Publicar un comentario