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miércoles, 24 de febrero de 2016

Lumbalgias agudas y ciáticas: respuestas de la osteopatía

Lumbalgias agudas y ciáticas: respuestas de la osteopatía


La lumbalgia aguda y la ciática, ambas muy dolorosas y molestas, son las causantes de numerosos accidentes de trabajo. Aunque en estos casos lo más recomendado es el reposo y los antiinflamatorios, la medicina manual osteopática puede también ayudar a aliviar los dolores y evitar la reaparición de los mismos. Con ocasión del 6º Congreso de la Sociedad Francesa de Medicina Manual Ortopédica y Osteopática (SOFMMOO), Doctissimo toma nota de las recomendaciones oficiales.
Osteopatía para las lumbalgias y ciáticas
© Getty Images
En España, las lumbalgias originadas por accidentes de trabajo suponen más de 113.000 bajas por año (1). La ciática, aunque es menos común, no tiene por qué ser menos dolorosa o molesta. ¿En qué casos hay que recurrir a la osteopatía? ¿Cuáles son las ventajas? ¿Qué riesgos existen? Doctissimo te facilita las respuestas.

La importancia del diagnóstico

Caracterizadas por un dolor en la parte inferior de la espalda, las lumbalgias son muy frecuentes y suelen deberse a lesiones en los músculos, tendones o ligamentos que sostienen la columna vertebral. Los médicos la denominan lumbalgia «aguda» cuando dura menos de 6 semanas, y «crónica» cuando dura más de 3 meses. La ciática (o lumbociática) es una compresión del nervio ciático que provoca un dolor agudo parecido a una descarga eléctrica. El dolor se irradia desde la zona lumbar hasta los dedos del pie, recorriendo toda la pierna.
«Cualquier tratamiento por parte de la medicina manual osteopática requiere un diagnóstico real previo que nos permita descartar una ciática causada por una hernia discal. En estos casos, la manipulación vertebral no es aconsejable durante las primeras semanas», previene el Prof. Philippe Vautravers, jefe del Servicio de Medicina Física y Readaptación del Hospital Hautepierre de Estrasburgo. El examen clínico, así como el diagnóstico por imágenes, nos indican si podemos descartar cualquier indicación quirúrgica. En todo caso, lo recomendable es la prudencia, aun cuando los riesgos son mínimos. De hecho, por cada 3,7 millones de manipulaciones (2), podemos encontrar un episodio neurológico grave.

Aliviar el dolor

«Cerca del 95 % de las lumbalgias agudas desaparece en unos días, pero en un tercio de los casos vuelve a presentarse dentro del mismo año», explica el Dr. Christian Caldagues, vicepresidente del Sindicato de Medicina Manual Osteopática Francés (SMMOF). Más del 50 % de los pacientes presenta una evolución favorable en un plazo de dos o tres meses, con reposo yanalgésicos.
Hoy en día, la osteopatía no puede tratar la ciática o curar la hernia discal, pero sí aliviar el dolor en pacientes con ciática que siguen sufriendo después de dos o tres meses de tratamiento convencional. Por lo general, se necesitan entre 3 y 6 sesiones de osteopatía de 20 minutos, con algunos días de descanso entre ellas, para aliviar al paciente. «La manipulación debe suspenderse si, tras las primeras sesiones, no se observa ninguna mejora», aconseja el Prof. Vautravers.
En el caso de los pacientes con lumbalgia aguda, un estudio alemán reciente (3) ha confirmado que la manipulación vertebral, una de las «herramientas» del médico osteópata, es tan buena como los antiinflamatorios, e incluso mejor. «Los resultados que arroja el estudio no son del todo nuevos, pero, gracias a su rigurosidad, permiten confirmar lo que ya sabíamos», celebra el Dr. Jean-Yves Maine, presidente del Congreso de la SOFMMOO.

Los beneficios de la ozonoterapia para la espalda

Los beneficios de la ozonoterapia para la espalda


Cada vez son más las técnicas terapéuticas que surgen en contraposición a la cirugía. Una de ellas es la ozonoterapia, que utiliza la mezcla de ozono y oxígeno con fines terapéuticos. En España, uno de los hospitales que practica esta técnica es el Hospital Quirón Barcelona, que cuenta con una Unidad de Ozonoterapia desde 1987. Según su directora, la Dra. Gloria Rovira, “La ozonoterapia es muy conocida en el tratamiento del dolor, la curación de heridas y en pacientes con problemas circulatorios, como por ejemplo en el tratamiento de úlceras y lesiones en diabéticos”.
Dolor de espalda: ¡opta por la ozonoterapia!
El origen de la ozonoterapia está en Alemania durante la Primera Guerra Mundial. Se empleaba para tratar las heridas de guerra, ya que en aquella época los antibióticos no habían sido descubiertos y el riesgo de muerte por este tipo de heridas infectadas era muy elevado.

Actualmente recurren a la ozonoterapia más de 26.000 médicos en todo el mundo. El coste de un tratamiento de ozonoterapia oscila entre los 80 euros la sesión para la artrosis de rodilla, hasta los 3.500 euros si se precisa quirófano, como por ejemplo, para la discolisis.

Lumbalgia, estenosis de canal o hernia discal son algunas de las dolencias de espalda que la ozonoterapia puede solucionar sin tener que recurrir a la cirugía. La Dra. Rovira aclara en el siguiente cuestionario las principales dudas que pueden surgir sobre esta técnica tan antigua e innovadora a la vez.

¿Qué tipo de dolencias de espalda se pueden solucionar con la ozonoterapia?

La ozonoterapia es un tratamiento altamente beneficioso para dolencias como:
  • Hernia de Disco: la ozonoterapia está indicada especialmente para tratar la hernia discal tanto cervical, dorsal, o lumbar. Los resultados obtenidos hasta la fecha son similares a los obtenidos mediante cirugía (y/o microcirugía), ofreciendo la ventaja de ser un tratamiento ambulatorio realizado bajo sedación, sin contraindicaciones (sólo el favismo, que es un tipo de anemia, y el hipertiroidismo con nódulos activos) ni efectos secundarios. La cirugía en el caso de la hernia discal debería quedar reservada a aquellos casos que no respondan a los tratamientos más conservadores, encontrándose entre ellos la ozonoterapia intradiscal. Para llevar a cabo este tratamiento se requerirá el ingreso del paciente medio día en el hospital, realizando el neurocirujano en quirófano y bajo sedación una punción de ozono mediante control radiológico del disco afectado.
  • Lumbalgia: lumbalgia crónica ya sea por artrosis de columna vertebral a cualquier nivel, cervical (dolor en nuca y brazos), dorsal y sobre todo lumbar, acompañado o no deescoliosis. La ozonoterapia por su acción analgésica y antinflamatoria puede ser una forma de terapia muy apropiada para este tipo de pacientes, mejorando de forma significativa su calidad de vida. Esta forma de tratamiento se realiza de forma totalmente ambulatoria y consiste en infiltraciones de ozono/oxígeno a nivel de la musculatura paravertebral. Al cabo de 5 sesiones la mejoría suele ser notable.
  • Estenosis de canal: una de las causas más comunes de dolor de espalda y de dolor en las piernas al caminar en las personas de más de 65 años es la estenosis de canal lumbar o canal lumbar estrecho. El canal estrecho es el resultado del desgaste de la columna debido a la actividad y al paso de los años. La administración de ozono a nivel epidural estará indicada en todos aquellos pacientes que presenten síntomas de estenosis de canal y no quieran o no puedan operarse. Estas inyecciones de ozono sustituyen a las de corticoides que habitualmente se utilizan en el tratamiento de estos pacientes, pero ofrecen la ventaja de poder realizarse en hipertensos y diabéticos sin aumentar las cifras de tensión arterial ni los niveles de azúcar. De la misma manera podemos administrarlo en personas conosteoporosis sin el riesgo de agravar o provocar una descalcificación ósea en estas personas particularmente sensibles. Después de la punción el paciente permanece en reposo treinta minutos pudiendo seguidamente marcharse a su domicilio. El número habitual de sesiones es de dos a tres. Este tratamiento se realiza de forma totalmente ambulatoria y debe ser llevado a cabo por especialistas, habitualmente anestesistas, neurocirujanos o traumatólogos, con experiencia en este tipo de infiltraciones.

¿En cuánto tiempo se empiezan a ver los efectos y cuál es su duración?

En el caso del tratamiento de las hernias de disco el resultado suele observarse pronto, a veces, incluso al día siguiente de la punción intradiscal, el paciente ya refiere una notable mejoría. En esta patología no se pretende que sea una ayuda temporal sino que sus beneficios perduren en el tiempo. 

El fisioterapeuta
de la unidad será el encargado de aconsejar unos ejercicios básicos para evitar una recidiva de los síntomas. En los casos en los que el dolor se derive de un proceso artrósico la duración de la mejoría estará en relación a la gravedad del mismo y a características propias de cada paciente como son el peso, grado de actividad física, etc.

¿Qué personas pueden beneficiarse de esta técnica y cuáles no? ¿Por qué?

En el caso de las hernias de disco esta técnica no está indicada en los casos de compresión de cola de caballo o en ciáticas paralizantes. Estos casos por su gravedad requerirán cirugía inmediata.

El embarazo es también una contraindicación en el caso del tratamiento de la hernia de disco ya que para la localización del disco herniado deben utilizarse aparatos de rayos X que emiten radiaciones peligrosas para el feto. Aparte de estos casos la técnica es muy segura y fiable.

El paciente más joven tratado por hernia discal en la Unidad de Ozonoterapia del Hospital Quirón Barcelona ha sido una chica de 14 años, jinete e hija de médico. El padre no quería ni hablar de cirugía y la hija no quería dejar los caballos y el caso de paciente de más edad es también un médico diabético de 94 años. Ambos casos se resolvieron de forma favorable.

¿Cuáles son las indicaciones médicas que deben seguir los pacientes antes y después de someterse a esta técnica?

Antes de someterse a esta técnica no es necesario ningún tipo de preparación específica.

En el caso del tratamiento de la hernia discal y como cualquier técnica que requiera una sedación, el paciente debe realizar un estudio preoperatorio previo (ECG, análisis sangre, radiografía de tórax).

Después de la misma damos una serie de consejos como no llevar peso o no realizar ejercicio físico intenso en las primeras semanas tras la discolisis con ozono.

¿Cuál es el motivo del 20 % de los fracasos?

Se desconoce porque algunos pacientes no responden al tratamiento. Podría ser por algún tipo de falta de sensibilidad al ozono, aunque está por determinar.
Lara Sánchez (EP)

Lumbalgia: síntomas y diagnóstico

Lumbalgia: síntomas y diagnóstico


Por lumbalgia, como su nombre indica (procedente de raíces griegas), entendemos toda molestia en forma de dolor (algia) localizada en la zona lumbar. Con el paso del tiempo se ha asimilado el concepto lumbalgia (o lumbago) con aquel grupo de entidades de origen osteomuscular, que nos causan dolor a dicho nivel. Pero como veremos, no todo dolor en la región lumbar se debe a nuestros huesos o músculos.
Lumbalgia: síntomas y diagnóstico
© Getty Images

¿Qué entendemos por región lumbar?

Estaríamos hablando de la zona anatómica que ocupan las vértebras que quedan por debajo de la parrilla costal. Es decir, que el límite superior de la región lumbar estaría marcado, precisamente, por el reborde inferior de las costillas. Los costados corporales harían de límites laterales,  y la zona glútea marca el límite inferior.
La zona lumbar se estructura alrededor, como decíamos, de las 5 vértebras lumbares. Y son éstas, junto a los músculos que las envuelven, y a las raíces nerviosas que emanan de los espacios intervertebrales, los principales orígenes de lo que conocemos como dolor lumbar.

Lumbalgia o lumbociatalgia

Cuando hablemos de dolor en la región lumbar, hemos de establecer dos cuadros que, pese a tener síntomas comunes, merecen un estudio y un seguimiento algo diferente.
Por un lado, hablamos de lumbalgia mecánica cuando, tras una exploración física, llegamos a la conclusión que el origen de la molestia está en las vértebras, los músculos paravertebrales, o los tejidos de sostén adyacentes, pero que no hay afectación de ninguna raíz nerviosa. El dolor, en ese caso, se localiza en la zona lumbar, varía con los movimientos (según la postura, duele más o menos), pero no irradia hacia ninguna de las dos extremidades inferiores, ni da problemas de sensibilidad, por ejemplo, en la zona genital.
Si además de lo referido, aparecen estas molestias neurológicas (bien pérdida de fuerza en algún territorio concreto; bien alteración de la sensibilidad en una región limitada de la extremidad inferior) hablaremos de lumbociatalgia (comúnmente, ciática o ciatalgia).

¿Cómo diferenciar entre una lumbalgia y una ciatalgia?

Existe una maniobra, realizada generalmente por los médicos y sanitarios, que consiste en, con el paciente estirado boca arriba (decúbito supino), elevarle la pierna en la que nota hormigueo (asociado a su dolor lumbar). Si a una inclinación respecto al lecho inferior a 45º ya nota tal dolor irradiado hacia la pierna que hace que nos pida que cesemos la maniobra, hablamos de Lassègue positivo.

Y esto indica que hay un pinzamiento de alguna raíz nerviosa (lo que conocemos como lumbociatalgia o ciática). Eso, o bien que existe una hernia discal que está comprimiendo y comprometiendo la integridad y funcionalidad de una raíz nerviosa concreta.
Si, por el contrario, podemos elevarle la pierna sin que aparezca dolor, o éste aparece a una inclinación superior a esos 45º, hablamos de Lassègue negativo, e interpretamos que no hay ninguna raíz nerviosa comprometida (no estaríamos, pues, ante una ciatalgia).

La exploración física puede indicar la raíz nerviosa afectada

Así, si tenemos afectada la raíz nerviosa que parte desde el nivel L4, quedará más o menos tocada la extensión de la pierna y/o notaremos hormigueo en la zona de la piel localizada en la cara interna de la pierna.
Si la raíz nerviosa “tocada” es la L5, nos costará flexionar hacia atrás el pie (hacia el tobillo), y extender el primer dedo del pie. Y notaremos hormigueo en el dorso del pie.
Y si la raíz afectada es la S1, lo que no podremos hacer (o nos costará más de lo habitual) es una flexión plantar del pie, y parecerá que hormigas recorren el borde lateral del mismo.

Cuidado con síntomas que pueden sugerir cuadros graves

Toda molestia que dura más de lo habitual, que calma parcialmente, o directamente no calma nada, con la medicación prescrita por nuestro médico, conviene que sea estudiada y valorada por éste. Primero, de cara a conseguir calmarla. Pero también, y no menos importante, con vistas a conocer su origen.

Si además usted padece alguno de estos síntomas: ha perdido peso de forma inexplicable, pues no está haciendo dieta para ello; o tiene usted más de 50 años de edad, y el dolor incluso le despierta, debido a su intensidad, por la noche, o le aparece incluso en reposo, o bien ha presentado fiebre en algún momento, o escalofríos asociados a dicha molestia lumbar… Si ése es su caso, no debería tardar en consultar con su médico acerca de sus molestias.
Tampoco debería demorarse en la consulta si lo que le sucede puede describirse en alguno de estos síndromes: padece usted de retención urinaria, sin que haya tenido problemas de próstata anteriormente, o bien padece de incontinencia fecal que se ha manifestado de forma más o menos súbita, nota adormecida la zona del periné (región que queda entre los genitales  y el orificio anal) y la cara interna de ambos muslos, le cuesta mantener la marcha de forma adecuada, y nota debilidad en las piernas y muslos.

Todos estos síntomas conforman el denominado Síndrome de la Cola de Caballo, y su origen está en una lesión, generalmente traumática o tumoral, en la zona inferior de la médula espinal.
Fuentes:

Dolor neuropático, una afección crónica de síntomas variables

Dolor neuropático, una afección crónica de síntomas variables


El dolor neuropático es una de las múltiples formas de dolor crónico que existen. Responde a una alteración del sistema nervioso y se asocia con una serie de enfermedades frecuentes.
El dolor neuropático, un dolor crónico
© Getty Images
Con motivo del día mundial contra el dolor, que se celebra el 17 de octubre, la Sociedad Española de Neurología (SEN) alerta sobre la prevalencia del llamado dolor neuropático, un tipo de afección crónica que en España sufrirían entre 240.000 y 600.000 personas y que menoscaba la calidad de vida de muchos pacientes. Según los últimos estudios, el dolor crónico podría afectar a un 11 % de la población española.

El dolor neuropático, una afección neurológica

El dolor neuropático es una afección neurológica relacionada con alteraciones del sistema nervioso, periférico o central, las cuales pueden derivarse de una lesión en el sistema nervioso o de un mal funcionamiento de este. “El dolor neuropático puede tener muchas causas, pero ciertas enfermedades neurológicas como el ictus, la esclerosis múltiple y la polineuropatía y otras como la diabetes o el herpes zoster son las más frecuentes”, explica Carlos Martín Estefanía, coordinador del grupo de estudio de dolor neuropático de la SEN. 
Se desconoce el número exacto de personas que padecen dolor neuropático en España, pero se cree que la cifra podría oscilar entre las 240.000 y las 600.000. Al mismo tiempo, se estima que un 6 % de las familias españolas podrían tener a uno de sus miembros con alguna forma de dolor neuropático. “Se trata, pues, de una dolencia frecuente, cuyas causas –ictus, diabetes, infección por herpes zoster, etc.– son muy prevalentes en la población general y en muchas ocasiones se asocian con la edad. Por esa razón, esperamos un aumento del número de pacientes con dolor neuropático en los próximos años”, advierte el médico.

El dolor neuropático: síntomas muy variables

La enfermedad se caracteriza por provocar una serie de síntomas muy variables. Es común experimentar falta de sensibilidad, una sensación de corriente eléctrica o hipersensibilidad dolorosa. Esta hace que los pacientes sientan dolor ante estímulos tales como el roce de las sábanas o una caricia. “La neuropatía menoscaba la calidad de vida de los pacientes, por lo que suele provocar cuadros depresivos y trastornos del sueño”, advierte el médico.

Tratamientos a menudo ineficaces

El tratamiento de los pacientes con neuropatías ha evolucionado sustancialmente en los últimos años. Sin embargo, entre un 40 % y un 70 % de los pacientes no logra aliviar sus síntomas. Según explica Martín, los dolores neuropáticos responden mal a los analgésicos convencionales. Existen tratamientos que ayudan a calmar el malestar –los desarrollados, por ejemplo, para indicaciones como la depresión o la epilepsia–, pero ninguno resulta cien por cien eficaz. Con todo, “la situación ha mejorado mucho respecto a hace unos años”, asegura el especialista, “ya que actualmente cerca de la mitad de los pacientes consigue reducir su dolor en casi un 30 % o un 40 %”. Por otra parte, “se ha avanzado mucho en el conocimiento de los mecanismos fisiopatológicos que intervienen en la dolencia, lo que ofrece nuevas esperanzas en el ámbito de los tratamientos”.
El dolor neuropático es el octavo diagnóstico más frecuente en las consultas de neurología. Con motivo de día mundial contra el dolor, la SEN quiere destacar la importancia de seguir dedicando recursos y esfuerzos al estudio, diagnóstico y tratamiento del dolor neuropático. “En muchas ocasiones los pacientes no reciben el diagnóstico ni el tratamiento terapéutico adecuado o están a la espera de que se consiga identificar el fármaco y las dosis que permitan mitigar su dolor”, explica el médico. Por ese motivo, “es muy habitual que tengan que probar diversos fármacos antes de determinar cuál surte mejor efecto”, agrega.
El especialista recuerda que,  siempre que sea posible, el abordaje terapéutico ha de ser multidisciplinar. “Debe incluir, además del tratamiento farmacológico, fisioterapia, asistencia psicológica y otras modalidades terapéuticas”.
Fuente:

Tratamientos, cursos y talleres terapéuticos Tests de Auto-Evaluación o de Auto-Orientación Diagnóstica

Tratamientos, cursos y talleres terapéuticos

Tests de Auto-Evaluación o de Auto-Orientación Diagnóstica

Los síntomas de la ansiedad normal, son leves o moderados, de corta duración o esporádicos, y se presentan como una respuesta lógica a algún evento de la vida cotidiana, para desaparecer cuando éste se resuelve. Pero suele ocurrir que estos síntomas se prolonguen en forma desproporcionada, que adquieran una intensidad excesiva, o bien que su presencia sea espontánea y persistente, acercándose así a la frontera entre lo normal y lo patológico.

Es importante entonces evaluar si las molestias que usted sufre revisten una importancia tal que justifique la consulta con el Especialista.

Los tests que le presentamos a continuación lo ayudarán a detectar los síntomas de ansiedad de un modo rápido y sencillo, y le brindarán la posibilidad de orientarse hacia uno u otro diagnóstico. Por supuesto, el diagnóstico de certeza sólo podrá ser efectuado por un profesional capacitado en esta área de la salud.

Listado de Tests:

Test sobre Trastorno de Pánico

¿Por qué sufro estos ataques de miedo o ansiedad? ¿Serán crisis de pánico? El siguiente test le servirá para orientarse acerca de la necesidad de solicitar ayuda profesional.
¿Siente ataques súbitos de miedo o desesperación sin motivo, que alcanzan su pico máximo en los primeros 10 o 15 minutos? Si su respuesta es afirmativa, lea el siguiente listado y verifique si ha sufrido algunos de los siguientes síntomas durante las crisis:
  • Siento dolor en el pecho o que el corazón me late apresuradamente.
  • Se me hace difícil respirar o siento sofocación.
  • Me siento mareado, inestable.
  • Siento que me voy a desmayar.
  • Siento como un dolor en el estómago o deseos de vomitar.
  • Siento que me atraganto, o como si tuviera un nudo en la garganta.
  • Sufro temblores, estremecimientos u hormigueos.
  • Transpiro mucho, siento escalofríos.
  • Me siento fuera de control.
  • Me invade una sensación de irrealidad.
  • Tengo mucho miedo de morir o de perder la razón.
» Si se identificó con tres o más de estos síntomas, puede que padezca de Trastorno de Pánico. Si desea más información sobre este trastorno, haga click aquí

Test sobre Trastorno de Ansiedad Generalizada

¿Es normal sentir tanta ansiedad?
El siguiente test le servirá para orientarse acerca de la necesidad de solicitar ayuda profesional :
  • Me preocupo excesivamente (sin poder controlarlo) sobre una amplia gama de acontecimientos o actividades (como el rendimiento laboral, el futuro económico, mi salud o la de mis seres queridos, y otras cuestiones, aunque sean menores).
  • Este estado de preocupación y ansiedad es constante y me genera dificultades en mis tareas cotidianas.
  • Esto me viene ocurriendo casi todos los días, durante buena parte de cada día, desde hace varios meses.
  • No duermo bien. Me levanto cansado
  • Con mucha frecuencia tengo contracturas musculares
  • Me siento inquieto, impaciente e irritable
  • Me resulta muy difícil concentrarme
  • Estoy siempre agotado
» Si respondió de modo afirmativo a tres o más de estas preguntas, es posible que usted sufra de Trastorno de Ansiedad Generalizada. Si desea más información sobre este trastorno, haga click aquí

Test sobre Trastorno de Ansiedad Social (Fobia Social)

¿Es normal que me ponga tan ansioso en las situaciones de interacción social?
El siguiente test le servirá para orientarse acerca de la necesidad de solicitar ayuda profesional.
  • Las situaciones sociales en las que siento que podría ser juzgado por los demás me provocan una preocupación, ansiedad o temor exagerado e irracional (me cuesta interactuar con personas que no conozco bien, en general soy una persona tímida)
  • Hace tiempo que evito participar de reuniones, grupos o eventos sociales, debido a este problema. Cuando me enfrento a una situación de ese tipo, sufro palpitaciones, temblores, me transpiran las manos y a veces me ruborizo. Entonces me pongo aún más ansioso por temor a que lo noten
Me resulta muy difícil:
  • Trabajar mientras me observan
  • Mirar a desconocidos a los ojos
  • Relacionarme con alguien del sexo opuesto
  • Entrar a una reunión cuando ya están todos sentados
  • Comer o beber delante de otros
  • Dirigirme a un superior
  • Hablar en voz alta frente a un grupo (dar una clase, informe, conferencia, etc.).
 Con frecuencia me siento deprimido por estas limitaciones. Mi vida socio-laboral se encuentra seriamente afectada.
» Si contestó de modo afirmativo a varias de estas preguntas, es posible que usted sufra de Trastorno de Ansiedad Social. Para más información sobre este cuadro, haga click aquí...

Test sobre Trastorno Obsesivo Compulsivo

¿Cómo es posible que no pueda controlar estos pensamientos, dudas y temores absurdos que se me imponen en forma permanente?
El siguiente test le servirá para orientarse acerca de la necesidad de solicitar ayuda profesional.
  • Me preocupo excesivamente por la aparición de dudas,pensamientos, impulsos o imágenes que se reiteran en mi mente, en contra de mi voluntad, y que me causan ansiedad o malestar significativos.
  • Me obsesiona la posibilidad de ensuciarme o contaminarme (evito tocar determinados objetos, o el roce con desconocidos). Me lavo las manos en forma reiterada, o demoro mucho tiempo en bañarme o lavarme los dientes.
  • Temo hacer daño a alguien que pase cerca de mí (aún cuando encuentro absurda esta idea), o proferir insultos o decir algo que no corresponda, de modo impulsivo.
  • Verifico una y otra vez que las puertas, llaves de gas, ventanas, etc. estén bien cerradas.
  • Debo chequear varias veces lo que escribo, las cuentas que hago en mi trabajo, o repetirlas varias veces, para poder quedarme tranquilo de que no hay un error
  • Hay actos que debo hacer, o pensamientos que debo tener en forma repetida, para poder sentirme tranquilo, "para que nada malo ocurra".
  • Me preocupo en exceso por el orden y la pulcritud.
  • Pierdo más de una hora por día a causa de estos síntomas, y me dificultan el normal desarrollo de mi vida cotidiana
» Si contestó de modo afirmativo a varias de estas preguntas, es posible que usted sufra de Trastorno Obsesivo Compulsivo. Para más información sobre este cuadro haga click aquí

Test sobre Trastorno por Estrés Postraumático

¿Es posible que mis síntomas actuales se deban a la situación traumática que viví?
El siguiente test le servirá para orientarse acerca de la necesidad de solicitar ayuda profesional :
  • He sufrido o presenciado una situación de peligro para mi vida o integridad o para la vida o integridad de otros, lo que me ha provocado un temor u horror intensos.
    » Si la respuesta es afirmativa, continúe:
    • He re-experimentado esa situación a través de recuerdos vívidos, sueños o flash-backs (sensación abrupta de que el hecho está ocurriendo nuevamente).
    • Me provoca gran nerviosismo estar expuesto a situaciones que me recuerdan lo que ocurrió, por lo que evito cualquier actividad o conversación que esté relacionada con eso.
    • No puedo recordar algunas partes del hecho traumático.
    • Me siento desinteresado por las cosas en general, distanciado incluso de lo que antes me importaba, o de la gente que quiero.
    • Estoy irritable y me sobresalto con facilidad.
» Si contestó de modo afirmativo a dos o más de estas preguntas, es posible que usted sufra de Trastorno por Estrés Postraumático. Haga click aquí para obtener más información sobre este desorden.

Test sobre Fobias

¿Sospecha que sus temores pueden obedecer a que está padeciendo una fobia?
El siguiente test le servirá para orientarse acerca de la necesidad de solicitar ayuda profesional:
  • Siento temor de encontrarme en lugares de los que no sea fácil escapar con rapidez, o en los que si llego a sufrir una crisis o a descomponerme no pueda obtener ayuda de inmediato. (ver Agorafobia)
  • Siento un temor exagerado frente a determinadas situaciones sociales (ver Ansiedad Social)
  • Siento un temor exagerado e irracional frente a un determinado objeto o situación, tales como lugares cerrados o lugares elevados, animales domésticos, aves, insectos, objetos punzantes, sangre, tormentas, aviones, etc. (ver Fobias Específicas)
» Si contestó de modo afirmativo a una o más de estas preguntas, es posible que usted sufra de algún tipo deFobia. Para obtener más información haga click sobre el trastorno indicado arriba, entre paréntesis, junto a la pregunta que corresponda.

Agorafobia

La agorafobia suele estar acompañada de crisis de pánico, aunque éstas también pueden estar ausentes. Si se siente incómodo en lugares con mucha gente, o cerrados, o muy abiertos, el siguiente test le servirá para orientarse acerca de la necesidad de solicitar ayuda profesional :
  • Siento temor de encontrarme en lugares de los que no sea fácil escapar con rapidez, o en los que si llego a sufrir una crisis no pueda obtener ayuda de inmediato. Si eso sucede, sé que voy a sufrir un intenso temor o sensación de desamparo. Este temor me ha llevado a evitar muchas actividades, como ir al cine, tomar ascensores, estar lejos de casa, quedarme solo en casa, ir al shopping o supermercado, comer en un restaurant, usar transportes públicos, salir solo a la calle o viajar en avión.
  • Como consecuencia de lo anterior, mi vida ha quedado muy limitada, ya que no puedo moverme con libertad.

Qué es la agorafobia?

Qué es la agorafobia?


a estar soloagorafobia
La agorafobia es un miedo anormal y persistente de los lugares públicos o espacios abiertos, en especial aquellas de las que escaparse puede ser difícil o en los que la ayuda podría no ser inmediatamente accesible. Las personas con agorafobia con frecuencia también tienen trastorno de pánico. Las personas con agorafobia leve suelen vivir vidas normales, evitando situaciones que provocan ansiedad. En la agorafobia más grave, las víctimas pueden ser incapacitados y confinados en casa.
La agorafobia es una fobia muy compleja por lo general se manifiesta como un
conjunto de condiciones interrelacionadas.
Por ejemplo muchos agorafóbicos temen ser dejados solos (monophobia), estar en cualquier situación en la que se sienten atrapados (exhibiendo tendencias de tipo claustrofobia) y el miedo de viajar fuera de su lugar “seguro”, por lo general la casa. Algunos agorafóbicos encuentran que pueden viajar más fácilmente si tienen un amigo o familiar de confianza que les acompañen, sin embargo, esto puede llevar rápidamente a la dependencia de su cuidador.
El inicio de la agorafobia es por lo general entre las edades de 18 y 35 años y afecta a entre el 1,5% y el 3,5% de la población general. El inicio puede ser repentino o gradual, durante semanas, meses o incluso años; o puede ir y venir durante un período considerable de tiempo antes de convertirse en un problema permanente. La severidad de los síntomas también puede variar enormemente, con mucha gente que oculta su problema, o simplemente sobre la superación, durante muchos años. En algunas personas, la agorafobia puede ‘ir y venir’, y pueden haber períodos de años de entre los episodios en los que hay prácticamente ningún síntoma. Cuando alguien desarrolla el trastorno de pánico, agorafobia a menudo se produce también dentro del primer año. Cuando hay pánico severo con la agorafobia, esto puede realmente mantener la discapacidad, incluso cuando otras posibles razones para la ansiedad han disminuido, y la persona que mantiene un alto temor a tener más síntomas de pánico. Esto agravaría cualquier condición de ansiedad.

¿Qué causa la agorafobia?

Actualmente, no se conoce con precisión la causa de la agorafobia y otros trastornos de pánico. Las áreas del cerebro que controlan la respuesta de miedo puede jugar algún papel, como genes y los factores ambientales, dado que no existe evidencia de trastornos de ansiedad en funcionamiento dentro de familias.
La agorafobia también a veces se produce después de que una persona haya tenido uno o más ataques de pánico y comienza a temer situaciones que potencialmente podrían conducir a ataques de pánico en el futuro.
La característica esencial de la agorafobia es la ansiedad de estar en (o anticipar)situaciones de las cuales puede ser difícil o en los que la ayuda puede no estar disponible en caso de tener un ataque de pánico (o síntomas similares a la angustia) de escape. Muchas veces, cuando se encuentra en esta situación, una persona puede tener la idea vaga de que algo terrible puede suceder. Estas preocupaciones deben persistir durante al menos 6 meses y se producen prácticamente cada vez que una persona se encuentra en el lugar o situación.
Temores agorafóbicos suelen estar relacionados conjunto de situaciones características que se incluyen estar solo fuera de casa; estar en una multitud o de pie en una línea; estar en un puente;  viajar en un autobús, tren o automóvil.
Más específicamente, los criterios de diagnóstico en el DSM-5 requiere que un individuo experimenta un intenso miedo en respuesta a (o al anticipar entrada) al menos 2 de las 4 situaciones siguientes:
  1.  El uso del transporte público, tales como automóviles, autobuses, trenes, barcos, o aviones.
  2. Estar en espacios abiertos, tales como estacionamientos, plazas, puentes o
  3. Estar en espacios cerrados, como tiendas, teatros, o cine
  4. Que se coloca en línea o estar en una multitud
Los síntomas de la agorafobia incluyen:
  • Tener miedo de pasar tiempo a solas
  • Tener miedo de los lugares en las que escaparse puede ser difícil
  • Tener miedo de perder el control en un lugar público
  • Dependencia de los demás
  • Sentirse separado o separada de los demás
  • Sensación de que el medio ambiente no es real
  • Tener un temperamento o agitación inusual
  • Alojarse en la casa durante largos períodos de tiempo
Los síntomas físicos pueden incluir:
  • Dolor en el pecho o malestar
  • Ahogo
  • Mareos o desmayos
  • Náusea u otro malestar estomacal
  • Falta de aliento
  • Sudoración
  • Temblor

¿Cuáles son las opciones de tratamiento para la agorafobia?

  • La terapia cognitivo conductual : La terapia cognitivo conductual (TCC) ayuda a cambiar ciertas maneras que usted piensa, sentir y comportarse. Es un tratamiento útil para diversos problemas de salud mental, incluyendo fobias. La terapia cognitiva se basa en la idea de que ciertas formas de pensar pueden provocar ciertos problemas de salud mental, como ansiedad, depresión y fobias. El terapeuta le ayuda a comprender sus patrones de pensamiento actuales. En particular, para identificar ideas o actitudes dañinas, inútiles y falsos que tiene que puede causarle ansiedad. El objetivo es entonces cambiar sus formas de pensar para evitar estas ideas. Puede ayudar a que sus patrones de pensamiento para ser más realista y útil.  La terapia conductual tiene como objetivo cambiar las conductas que son perjudiciales o no útil. Por ejemplo, en la agorafobia, el terapeuta suele ayudarle a hacer frente a las situaciones temidas, un poco a la vez. Un primer paso puede ser la de ir a dar un paseo muy corto de su hogar con el terapeuta que da apoyo y asesoramiento. Con el tiempo, un paseo más largo puede ser posible, a continuación, un paseo de las tiendas, y después de un viaje en un autobús, etc El terapeuta le enseña a controlar la ansiedad cuando se enfrentan a las situaciones y lugares temidos. Por ejemplo, mediante el uso de técnicas de respiración profunda. Esta técnica de terapia conductual se llama terapia de exposición, donde se expone cada vez más a las situaciones temidas, y aprender cómo hacer frente.
    La terapia cognitiva conductual es una mezcla de los dos, donde usted puede beneficiarse de cambiar ambos pensamientos y comportamientos.
  • Los medicamentos antidepresivos: Estos son comúnmente utilizados para tratar la depresión, pero también ayudan a reducir los síntomas de las fobias, incluso si usted no está deprimido. Ellos trabajan interfiriendo con productos químicos del cerebro (neurotransmisores), como la serotonina, que pueden estar involucrados en la causa de los síntomas de ansiedad. Los antidepresivos no funcionan de inmediato. Se tarda 2-4 semanas antes de que haga efecto. Un problema común es que algunas personas dejan el medicamento después de una semana o así, ya que consideran que se está haciendo ningún bien. Tienes que darle tiempo. Lo mejor es perseverar si le recetan un medicamento antidepresivo.
    Los antidepresivos no son tranquilizantes, y no suelen ser adictivo.
    Hay varios tipos de antidepresivos, cada uno con diferentes ventajas y desventajas.

 Historia de la agorafobia

Agorafobia salió a la luz en 1872 cuando el Dr. Westphal describió por primera tener situaciones de ansiedad cuando realizaba tareas tales como viajar, socializar y estar en lugares concurridos . Al describir la condición agorafobia, Westphal subrayó y señaló la importancia de otra enfermedad llamada ansiedad que se asocia y relaciona con la agorafobia.

AgorafobiA

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Este trastorno consiste en un miedo y una ansiedad intensos de estar en lugares de donde es difícil escapar o donde no se podría disponer de ayuda. La agorafobia generalmente involucra miedo a las multitudes, a los puentes o a estar solo en espacios exteriores.

Causas

Se desconoce la causa exacta de la agorafobia. Algunas veces ocurre cuando una persona ha tenido una crisis de angustia y comienza a tener miedo de situaciones que podrían llevar a otra crisis.

Síntomas

Con la agorafobia, usted evita lugares o situaciones porque no se siente seguro en sitios públicos. El miedo es peor en lugares muy concurridos.
Los síntomas de agorafobia abarcan:
  • Sentir temor de quedarse solo.
  • Sentir miedo a estar en lugares donde el escape podría ser difícil.
  • Sentir miedo a perder el control en un lugar público.
  • Dependencia de otros.
  • Sentimientos de separación o distanciamiento de los demás.
  • Sentimientos de desesperanza.
  • Sensación de que el cuerpo es irreal.
  • Sensación de que el ambiente es irreal.
  • Tener temperamento o agitación inusuales
  • Permanecer en la casa por períodos prolongados
Los síntomas físicos pueden abarcar:

Pruebas y exámenes

El médico evaluará sus antecedentes de agorafobia y obtendrá una descripción de la conducta de parte suya, de su familia y de sus amigos.

Tratamiento

El objetivo del tratamiento es ayudarle a sentirse y a desempeñarse mejor. El éxito del tratamiento generalmente depende, en parte de, la gravedad de la agorafobia.
El método de tratamiento estándar combina terapia conductual cognitiva (TCC) con antidepresivos, lo cual puede abarcar cualquiera de los siguientes:
  • Los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS) generalmente son la primera opción de antidepresivo.
  • Los inhibidores de la recaptación de serotonina-norepinefrina (SNRI, por sus siglas en inglés) son otra opción. Se pueden emplear otros fármacos antidepresivos y algunos anticonvulsivos para casos más graves.
  • También se pueden prescribir otros medicamentos ansiolíticos. Por ejemplo, el médico puede recomendar benzodiazepinas cuando los antidepresivos no ayuden o antes de que hagan efecto.
La terapia conductual cognitiva implica de 10 a 20 consultas con un profesional en salud mental durante muchas semanas. Esta terapia le ayuda a cambiar los pensamientos que le causan esta afección y puede involucrar:
  • Comprensión y control de sentimientos o puntos de vista distorsionados de eventos o situaciones estresantes.
  • Aprendizaje de técnicas de manejo del estrés y de relajación.
  • Relajación e imaginación de las cosas que le causan ansiedad, trabajando desde las menos hasta las más temidas (se denomina terapia de desensibilización y exposición sistemáticas).
Es posible que también lo enfrenten lentamente a la situación de la vida real que causa el miedo para ayudarle a superarlo.
Un estilo de vida sano que involucre ejercicio, reposo suficiente y buena nutrición también pueden ser útil.

Expectativas (pronóstico)

La mayoría de los pacientes puede mejorar con medicamentos o con psicoterapia conductista. Sin una ayuda oportuna y efectiva, el trastorno puede volverse más difícil de tratar.

Posibles complicaciones

Algunas personas con agorafobia pueden:
  • Consumir alcohol u otras drogas en un intento por automedicarse
  • Ser incapaces de desempeñarse en el trabajo o en situaciones sociales
  • Sentirse aisladas, solas, deprimidas o con pensamientos de suicidio

Cuándo contactar a un profesional médico

Solicite una cita con el médico si tiene síntomas de agorafobia.

Prevención

El tratamiento oportuno del trastorno de angustia a menudo puede prevenir la agorafobia.

Nombres alternativos

Agorafobia; Trastorno de ansiedad por agorafobia