Translate

Datos personales

Archivo del blog

miércoles, 24 de febrero de 2016

Tratamientos, cursos y talleres terapéuticos Tests de Auto-Evaluación o de Auto-Orientación Diagnóstica

Tratamientos, cursos y talleres terapéuticos

Tests de Auto-Evaluación o de Auto-Orientación Diagnóstica

Los síntomas de la ansiedad normal, son leves o moderados, de corta duración o esporádicos, y se presentan como una respuesta lógica a algún evento de la vida cotidiana, para desaparecer cuando éste se resuelve. Pero suele ocurrir que estos síntomas se prolonguen en forma desproporcionada, que adquieran una intensidad excesiva, o bien que su presencia sea espontánea y persistente, acercándose así a la frontera entre lo normal y lo patológico.

Es importante entonces evaluar si las molestias que usted sufre revisten una importancia tal que justifique la consulta con el Especialista.

Los tests que le presentamos a continuación lo ayudarán a detectar los síntomas de ansiedad de un modo rápido y sencillo, y le brindarán la posibilidad de orientarse hacia uno u otro diagnóstico. Por supuesto, el diagnóstico de certeza sólo podrá ser efectuado por un profesional capacitado en esta área de la salud.

Listado de Tests:

Test sobre Trastorno de Pánico

¿Por qué sufro estos ataques de miedo o ansiedad? ¿Serán crisis de pánico? El siguiente test le servirá para orientarse acerca de la necesidad de solicitar ayuda profesional.
¿Siente ataques súbitos de miedo o desesperación sin motivo, que alcanzan su pico máximo en los primeros 10 o 15 minutos? Si su respuesta es afirmativa, lea el siguiente listado y verifique si ha sufrido algunos de los siguientes síntomas durante las crisis:
  • Siento dolor en el pecho o que el corazón me late apresuradamente.
  • Se me hace difícil respirar o siento sofocación.
  • Me siento mareado, inestable.
  • Siento que me voy a desmayar.
  • Siento como un dolor en el estómago o deseos de vomitar.
  • Siento que me atraganto, o como si tuviera un nudo en la garganta.
  • Sufro temblores, estremecimientos u hormigueos.
  • Transpiro mucho, siento escalofríos.
  • Me siento fuera de control.
  • Me invade una sensación de irrealidad.
  • Tengo mucho miedo de morir o de perder la razón.
» Si se identificó con tres o más de estos síntomas, puede que padezca de Trastorno de Pánico. Si desea más información sobre este trastorno, haga click aquí

Test sobre Trastorno de Ansiedad Generalizada

¿Es normal sentir tanta ansiedad?
El siguiente test le servirá para orientarse acerca de la necesidad de solicitar ayuda profesional :
  • Me preocupo excesivamente (sin poder controlarlo) sobre una amplia gama de acontecimientos o actividades (como el rendimiento laboral, el futuro económico, mi salud o la de mis seres queridos, y otras cuestiones, aunque sean menores).
  • Este estado de preocupación y ansiedad es constante y me genera dificultades en mis tareas cotidianas.
  • Esto me viene ocurriendo casi todos los días, durante buena parte de cada día, desde hace varios meses.
  • No duermo bien. Me levanto cansado
  • Con mucha frecuencia tengo contracturas musculares
  • Me siento inquieto, impaciente e irritable
  • Me resulta muy difícil concentrarme
  • Estoy siempre agotado
» Si respondió de modo afirmativo a tres o más de estas preguntas, es posible que usted sufra de Trastorno de Ansiedad Generalizada. Si desea más información sobre este trastorno, haga click aquí

Test sobre Trastorno de Ansiedad Social (Fobia Social)

¿Es normal que me ponga tan ansioso en las situaciones de interacción social?
El siguiente test le servirá para orientarse acerca de la necesidad de solicitar ayuda profesional.
  • Las situaciones sociales en las que siento que podría ser juzgado por los demás me provocan una preocupación, ansiedad o temor exagerado e irracional (me cuesta interactuar con personas que no conozco bien, en general soy una persona tímida)
  • Hace tiempo que evito participar de reuniones, grupos o eventos sociales, debido a este problema. Cuando me enfrento a una situación de ese tipo, sufro palpitaciones, temblores, me transpiran las manos y a veces me ruborizo. Entonces me pongo aún más ansioso por temor a que lo noten
Me resulta muy difícil:
  • Trabajar mientras me observan
  • Mirar a desconocidos a los ojos
  • Relacionarme con alguien del sexo opuesto
  • Entrar a una reunión cuando ya están todos sentados
  • Comer o beber delante de otros
  • Dirigirme a un superior
  • Hablar en voz alta frente a un grupo (dar una clase, informe, conferencia, etc.).
 Con frecuencia me siento deprimido por estas limitaciones. Mi vida socio-laboral se encuentra seriamente afectada.
» Si contestó de modo afirmativo a varias de estas preguntas, es posible que usted sufra de Trastorno de Ansiedad Social. Para más información sobre este cuadro, haga click aquí...

Test sobre Trastorno Obsesivo Compulsivo

¿Cómo es posible que no pueda controlar estos pensamientos, dudas y temores absurdos que se me imponen en forma permanente?
El siguiente test le servirá para orientarse acerca de la necesidad de solicitar ayuda profesional.
  • Me preocupo excesivamente por la aparición de dudas,pensamientos, impulsos o imágenes que se reiteran en mi mente, en contra de mi voluntad, y que me causan ansiedad o malestar significativos.
  • Me obsesiona la posibilidad de ensuciarme o contaminarme (evito tocar determinados objetos, o el roce con desconocidos). Me lavo las manos en forma reiterada, o demoro mucho tiempo en bañarme o lavarme los dientes.
  • Temo hacer daño a alguien que pase cerca de mí (aún cuando encuentro absurda esta idea), o proferir insultos o decir algo que no corresponda, de modo impulsivo.
  • Verifico una y otra vez que las puertas, llaves de gas, ventanas, etc. estén bien cerradas.
  • Debo chequear varias veces lo que escribo, las cuentas que hago en mi trabajo, o repetirlas varias veces, para poder quedarme tranquilo de que no hay un error
  • Hay actos que debo hacer, o pensamientos que debo tener en forma repetida, para poder sentirme tranquilo, "para que nada malo ocurra".
  • Me preocupo en exceso por el orden y la pulcritud.
  • Pierdo más de una hora por día a causa de estos síntomas, y me dificultan el normal desarrollo de mi vida cotidiana
» Si contestó de modo afirmativo a varias de estas preguntas, es posible que usted sufra de Trastorno Obsesivo Compulsivo. Para más información sobre este cuadro haga click aquí

Test sobre Trastorno por Estrés Postraumático

¿Es posible que mis síntomas actuales se deban a la situación traumática que viví?
El siguiente test le servirá para orientarse acerca de la necesidad de solicitar ayuda profesional :
  • He sufrido o presenciado una situación de peligro para mi vida o integridad o para la vida o integridad de otros, lo que me ha provocado un temor u horror intensos.
    » Si la respuesta es afirmativa, continúe:
    • He re-experimentado esa situación a través de recuerdos vívidos, sueños o flash-backs (sensación abrupta de que el hecho está ocurriendo nuevamente).
    • Me provoca gran nerviosismo estar expuesto a situaciones que me recuerdan lo que ocurrió, por lo que evito cualquier actividad o conversación que esté relacionada con eso.
    • No puedo recordar algunas partes del hecho traumático.
    • Me siento desinteresado por las cosas en general, distanciado incluso de lo que antes me importaba, o de la gente que quiero.
    • Estoy irritable y me sobresalto con facilidad.
» Si contestó de modo afirmativo a dos o más de estas preguntas, es posible que usted sufra de Trastorno por Estrés Postraumático. Haga click aquí para obtener más información sobre este desorden.

Test sobre Fobias

¿Sospecha que sus temores pueden obedecer a que está padeciendo una fobia?
El siguiente test le servirá para orientarse acerca de la necesidad de solicitar ayuda profesional:
  • Siento temor de encontrarme en lugares de los que no sea fácil escapar con rapidez, o en los que si llego a sufrir una crisis o a descomponerme no pueda obtener ayuda de inmediato. (ver Agorafobia)
  • Siento un temor exagerado frente a determinadas situaciones sociales (ver Ansiedad Social)
  • Siento un temor exagerado e irracional frente a un determinado objeto o situación, tales como lugares cerrados o lugares elevados, animales domésticos, aves, insectos, objetos punzantes, sangre, tormentas, aviones, etc. (ver Fobias Específicas)
» Si contestó de modo afirmativo a una o más de estas preguntas, es posible que usted sufra de algún tipo deFobia. Para obtener más información haga click sobre el trastorno indicado arriba, entre paréntesis, junto a la pregunta que corresponda.

Agorafobia

La agorafobia suele estar acompañada de crisis de pánico, aunque éstas también pueden estar ausentes. Si se siente incómodo en lugares con mucha gente, o cerrados, o muy abiertos, el siguiente test le servirá para orientarse acerca de la necesidad de solicitar ayuda profesional :
  • Siento temor de encontrarme en lugares de los que no sea fácil escapar con rapidez, o en los que si llego a sufrir una crisis no pueda obtener ayuda de inmediato. Si eso sucede, sé que voy a sufrir un intenso temor o sensación de desamparo. Este temor me ha llevado a evitar muchas actividades, como ir al cine, tomar ascensores, estar lejos de casa, quedarme solo en casa, ir al shopping o supermercado, comer en un restaurant, usar transportes públicos, salir solo a la calle o viajar en avión.
  • Como consecuencia de lo anterior, mi vida ha quedado muy limitada, ya que no puedo moverme con libertad.

Qué es la agorafobia?

Qué es la agorafobia?


a estar soloagorafobia
La agorafobia es un miedo anormal y persistente de los lugares públicos o espacios abiertos, en especial aquellas de las que escaparse puede ser difícil o en los que la ayuda podría no ser inmediatamente accesible. Las personas con agorafobia con frecuencia también tienen trastorno de pánico. Las personas con agorafobia leve suelen vivir vidas normales, evitando situaciones que provocan ansiedad. En la agorafobia más grave, las víctimas pueden ser incapacitados y confinados en casa.
La agorafobia es una fobia muy compleja por lo general se manifiesta como un
conjunto de condiciones interrelacionadas.
Por ejemplo muchos agorafóbicos temen ser dejados solos (monophobia), estar en cualquier situación en la que se sienten atrapados (exhibiendo tendencias de tipo claustrofobia) y el miedo de viajar fuera de su lugar “seguro”, por lo general la casa. Algunos agorafóbicos encuentran que pueden viajar más fácilmente si tienen un amigo o familiar de confianza que les acompañen, sin embargo, esto puede llevar rápidamente a la dependencia de su cuidador.
El inicio de la agorafobia es por lo general entre las edades de 18 y 35 años y afecta a entre el 1,5% y el 3,5% de la población general. El inicio puede ser repentino o gradual, durante semanas, meses o incluso años; o puede ir y venir durante un período considerable de tiempo antes de convertirse en un problema permanente. La severidad de los síntomas también puede variar enormemente, con mucha gente que oculta su problema, o simplemente sobre la superación, durante muchos años. En algunas personas, la agorafobia puede ‘ir y venir’, y pueden haber períodos de años de entre los episodios en los que hay prácticamente ningún síntoma. Cuando alguien desarrolla el trastorno de pánico, agorafobia a menudo se produce también dentro del primer año. Cuando hay pánico severo con la agorafobia, esto puede realmente mantener la discapacidad, incluso cuando otras posibles razones para la ansiedad han disminuido, y la persona que mantiene un alto temor a tener más síntomas de pánico. Esto agravaría cualquier condición de ansiedad.

¿Qué causa la agorafobia?

Actualmente, no se conoce con precisión la causa de la agorafobia y otros trastornos de pánico. Las áreas del cerebro que controlan la respuesta de miedo puede jugar algún papel, como genes y los factores ambientales, dado que no existe evidencia de trastornos de ansiedad en funcionamiento dentro de familias.
La agorafobia también a veces se produce después de que una persona haya tenido uno o más ataques de pánico y comienza a temer situaciones que potencialmente podrían conducir a ataques de pánico en el futuro.
La característica esencial de la agorafobia es la ansiedad de estar en (o anticipar)situaciones de las cuales puede ser difícil o en los que la ayuda puede no estar disponible en caso de tener un ataque de pánico (o síntomas similares a la angustia) de escape. Muchas veces, cuando se encuentra en esta situación, una persona puede tener la idea vaga de que algo terrible puede suceder. Estas preocupaciones deben persistir durante al menos 6 meses y se producen prácticamente cada vez que una persona se encuentra en el lugar o situación.
Temores agorafóbicos suelen estar relacionados conjunto de situaciones características que se incluyen estar solo fuera de casa; estar en una multitud o de pie en una línea; estar en un puente;  viajar en un autobús, tren o automóvil.
Más específicamente, los criterios de diagnóstico en el DSM-5 requiere que un individuo experimenta un intenso miedo en respuesta a (o al anticipar entrada) al menos 2 de las 4 situaciones siguientes:
  1.  El uso del transporte público, tales como automóviles, autobuses, trenes, barcos, o aviones.
  2. Estar en espacios abiertos, tales como estacionamientos, plazas, puentes o
  3. Estar en espacios cerrados, como tiendas, teatros, o cine
  4. Que se coloca en línea o estar en una multitud
Los síntomas de la agorafobia incluyen:
  • Tener miedo de pasar tiempo a solas
  • Tener miedo de los lugares en las que escaparse puede ser difícil
  • Tener miedo de perder el control en un lugar público
  • Dependencia de los demás
  • Sentirse separado o separada de los demás
  • Sensación de que el medio ambiente no es real
  • Tener un temperamento o agitación inusual
  • Alojarse en la casa durante largos períodos de tiempo
Los síntomas físicos pueden incluir:
  • Dolor en el pecho o malestar
  • Ahogo
  • Mareos o desmayos
  • Náusea u otro malestar estomacal
  • Falta de aliento
  • Sudoración
  • Temblor

¿Cuáles son las opciones de tratamiento para la agorafobia?

  • La terapia cognitivo conductual : La terapia cognitivo conductual (TCC) ayuda a cambiar ciertas maneras que usted piensa, sentir y comportarse. Es un tratamiento útil para diversos problemas de salud mental, incluyendo fobias. La terapia cognitiva se basa en la idea de que ciertas formas de pensar pueden provocar ciertos problemas de salud mental, como ansiedad, depresión y fobias. El terapeuta le ayuda a comprender sus patrones de pensamiento actuales. En particular, para identificar ideas o actitudes dañinas, inútiles y falsos que tiene que puede causarle ansiedad. El objetivo es entonces cambiar sus formas de pensar para evitar estas ideas. Puede ayudar a que sus patrones de pensamiento para ser más realista y útil.  La terapia conductual tiene como objetivo cambiar las conductas que son perjudiciales o no útil. Por ejemplo, en la agorafobia, el terapeuta suele ayudarle a hacer frente a las situaciones temidas, un poco a la vez. Un primer paso puede ser la de ir a dar un paseo muy corto de su hogar con el terapeuta que da apoyo y asesoramiento. Con el tiempo, un paseo más largo puede ser posible, a continuación, un paseo de las tiendas, y después de un viaje en un autobús, etc El terapeuta le enseña a controlar la ansiedad cuando se enfrentan a las situaciones y lugares temidos. Por ejemplo, mediante el uso de técnicas de respiración profunda. Esta técnica de terapia conductual se llama terapia de exposición, donde se expone cada vez más a las situaciones temidas, y aprender cómo hacer frente.
    La terapia cognitiva conductual es una mezcla de los dos, donde usted puede beneficiarse de cambiar ambos pensamientos y comportamientos.
  • Los medicamentos antidepresivos: Estos son comúnmente utilizados para tratar la depresión, pero también ayudan a reducir los síntomas de las fobias, incluso si usted no está deprimido. Ellos trabajan interfiriendo con productos químicos del cerebro (neurotransmisores), como la serotonina, que pueden estar involucrados en la causa de los síntomas de ansiedad. Los antidepresivos no funcionan de inmediato. Se tarda 2-4 semanas antes de que haga efecto. Un problema común es que algunas personas dejan el medicamento después de una semana o así, ya que consideran que se está haciendo ningún bien. Tienes que darle tiempo. Lo mejor es perseverar si le recetan un medicamento antidepresivo.
    Los antidepresivos no son tranquilizantes, y no suelen ser adictivo.
    Hay varios tipos de antidepresivos, cada uno con diferentes ventajas y desventajas.

 Historia de la agorafobia

Agorafobia salió a la luz en 1872 cuando el Dr. Westphal describió por primera tener situaciones de ansiedad cuando realizaba tareas tales como viajar, socializar y estar en lugares concurridos . Al describir la condición agorafobia, Westphal subrayó y señaló la importancia de otra enfermedad llamada ansiedad que se asocia y relaciona con la agorafobia.

AgorafobiA

AgorafobiA



Este trastorno consiste en un miedo y una ansiedad intensos de estar en lugares de donde es difícil escapar o donde no se podría disponer de ayuda. La agorafobia generalmente involucra miedo a las multitudes, a los puentes o a estar solo en espacios exteriores.

Causas

Se desconoce la causa exacta de la agorafobia. Algunas veces ocurre cuando una persona ha tenido una crisis de angustia y comienza a tener miedo de situaciones que podrían llevar a otra crisis.

Síntomas

Con la agorafobia, usted evita lugares o situaciones porque no se siente seguro en sitios públicos. El miedo es peor en lugares muy concurridos.
Los síntomas de agorafobia abarcan:
  • Sentir temor de quedarse solo.
  • Sentir miedo a estar en lugares donde el escape podría ser difícil.
  • Sentir miedo a perder el control en un lugar público.
  • Dependencia de otros.
  • Sentimientos de separación o distanciamiento de los demás.
  • Sentimientos de desesperanza.
  • Sensación de que el cuerpo es irreal.
  • Sensación de que el ambiente es irreal.
  • Tener temperamento o agitación inusuales
  • Permanecer en la casa por períodos prolongados
Los síntomas físicos pueden abarcar:

Pruebas y exámenes

El médico evaluará sus antecedentes de agorafobia y obtendrá una descripción de la conducta de parte suya, de su familia y de sus amigos.

Tratamiento

El objetivo del tratamiento es ayudarle a sentirse y a desempeñarse mejor. El éxito del tratamiento generalmente depende, en parte de, la gravedad de la agorafobia.
El método de tratamiento estándar combina terapia conductual cognitiva (TCC) con antidepresivos, lo cual puede abarcar cualquiera de los siguientes:
  • Los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS) generalmente son la primera opción de antidepresivo.
  • Los inhibidores de la recaptación de serotonina-norepinefrina (SNRI, por sus siglas en inglés) son otra opción. Se pueden emplear otros fármacos antidepresivos y algunos anticonvulsivos para casos más graves.
  • También se pueden prescribir otros medicamentos ansiolíticos. Por ejemplo, el médico puede recomendar benzodiazepinas cuando los antidepresivos no ayuden o antes de que hagan efecto.
La terapia conductual cognitiva implica de 10 a 20 consultas con un profesional en salud mental durante muchas semanas. Esta terapia le ayuda a cambiar los pensamientos que le causan esta afección y puede involucrar:
  • Comprensión y control de sentimientos o puntos de vista distorsionados de eventos o situaciones estresantes.
  • Aprendizaje de técnicas de manejo del estrés y de relajación.
  • Relajación e imaginación de las cosas que le causan ansiedad, trabajando desde las menos hasta las más temidas (se denomina terapia de desensibilización y exposición sistemáticas).
Es posible que también lo enfrenten lentamente a la situación de la vida real que causa el miedo para ayudarle a superarlo.
Un estilo de vida sano que involucre ejercicio, reposo suficiente y buena nutrición también pueden ser útil.

Expectativas (pronóstico)

La mayoría de los pacientes puede mejorar con medicamentos o con psicoterapia conductista. Sin una ayuda oportuna y efectiva, el trastorno puede volverse más difícil de tratar.

Posibles complicaciones

Algunas personas con agorafobia pueden:
  • Consumir alcohol u otras drogas en un intento por automedicarse
  • Ser incapaces de desempeñarse en el trabajo o en situaciones sociales
  • Sentirse aisladas, solas, deprimidas o con pensamientos de suicidio

Cuándo contactar a un profesional médico

Solicite una cita con el médico si tiene síntomas de agorafobia.

Prevención

El tratamiento oportuno del trastorno de angustia a menudo puede prevenir la agorafobia.

Nombres alternativos

Agorafobia; Trastorno de ansiedad por agorafobia

lunes, 22 de febrero de 2016

Dismorfofobia: ¡la fealdad imaginaria!


Dismorfofobia: ¡la fealdad imaginaria!


No te sientes guapo o guapa, tienes la sensación que la gente te ve feo o fea… No, tú no eres el patito feo del cuento. Esta visión deformada de tu cuerpo y de la opinión de los demás puede ser efectivamente una enfermedad: la dismorfofobia. Lee antes de optar por la cirugía estética o de encerrarte en casa…
Dismorfofobia : ¡la fealdad imaginaria!
© Getty Images
¿Te sientes horroroso y, a pesar de las artimañas y las estrategias desplegadas, te resulta imposible aumentar tu autoestima? ¿Y si todo está en tu cabeza?

Miedo de uno mismo

Tal y como su nombre indica, la dismorfofobia es una fobia, pero no tiene nada que ver con el vértigo, las serpientes o las arañas. Aquí, lo que te aterra de forma irracional es tu propio cuerpo. En efecto, todos nosotros tenemos, en algún momento u otro, ciertos complejos con los pies, la cintura, la nariz, los pechos… Pero el problema sucede cuando esto se convierte en una obsesión. Aquella o tal parte del cuerpo se convertirá en deforme cuando tú la mires, ya sea la nariz, las nalgas, los pechos… Y esto se transformará en la sensación que los demás sólo ven eso de ti y cuchichean sobre ello a tus espaldas. No habrá un día que pase sin que pienses en esa parte de tu cuerpo que te resulta “vergonzosa”. Llegados a este punto, el problema se convierte en un verdadero obstáculo social.

La anorexia es, por otro lado, una forma extrema de la dismorfofobia: sea cual sea su peso, el anoréxico o anoréxica siempre cree que está demasiado gordo o gorda y siente que tiene que adelgazar.

Adolescentes en primera línea

¿A quién le afecta este trastorno sobre sí mismo? No se conoce con exactitud la proporción de la población afectada por este mal, pero algunos estudios norteamericanos avanzan que una persona entre 50 tiene especial fijación sobre su físico. Esta enfermedad afecta especialmente a las adolescentes y a las jóvenes adultas.

Las causas de este trastorno se desconocen. Se trata de una ansiedad que se expresa en una focalización de una parte del cuerpo.

La dismorfofobia suele asociarse con otros trastornos psicológicos: depresión, trastornos del comportamiento alimenticio, trastornos maniaco-depresivos, ansiedad, trastornos obsesivos compulsivos y otras fobias (agorafobia sobre todo).

Un tratamiento adecuado

No, el principal tratamiento de la dismorfofobia no es la cirugía estética. Ya que el problema está en el interior, cambiar el exterior no resolverá nada. En el peor de los casos, la persona aún se verá más horrible que antes; en el mejor, desplazará el problema a otra parte del cuerpo. El tratamiento de referencia es, sin duda, la psicoterapia. Pero la principal preocupación es convencer al enfermo de que necesita acudir a un psicólogo. Para él, el problema físico es real y no imaginario.
Pedir ayuda al médico de cabecera para facilitar la toma de conciencia a veces puede resultar útil. Una vez esta etapa ya esté superada, la terapia te permitirá abordar la raíz del problema. En este caso, las terapias comportamentales y cognitivas han demostrado su eficacia. Los tratamientos médicos (antidepresivos) pueden recetarse en algunos casos concretos.

Al cabo de unos meses, la autoestima volverá a aparecer y los defectos imaginarios habrán desaparecido.

Cómo afrontar una pérdida

Cómo afrontar una pérdida



Cómo superar una pérdida

Dicen que “crecer es aprender a despedirse” y, lo cierto es que, nos guste o no, a lo largo de nuestra vida, nos vamos a ver expuestos, a la pérdida, en numerosas ocasiones. Algunos dicen que es el precio que se paga por vivir, otros, que forma parte de la vida y debemos aceptarlo. Pese a ser un aspecto que no nos gusta, encajarlo, mejor o peor, va a depender de nuestra madurez y capacidad de aceptación.

Los diferentes tipos de pérdida

El concepto de pérdida lleva asociado el término “ausencia” o “carencia de”, e implica, cierto “vacío”.  A lo largo de nuestra trayectoria vital, con sus respectivas etapas y ciclos, nos vamos a ver expuestos a multitud de pérdidas: amigos, años, juventud, seres queridos.
Aunque, si bien es cierto, que no todas las pérdidas tendrán el mismo peso emocional, si es importante señalar, que toda pérdida significativa irá asociada con cambio, ya que tras ello, por más que uno se esfuerce,  no vuelve a ser el mismo.
Debemos aceptar que una parte de nosotros, se irá con aquellos a los que más quisimos y que ese vacío, será insustituible.

Etapas por las que pasamos tras una pérdida

Durante una pérdida vamos a pasar por un período que los psicólogos conocemos con el nombre de duelo. Los duelos como su nombre indican, duelen, y pretender negar esto, sólo nos llevaría a equívocos.
Se trata de un proceso muy variable, pero por lo general, no suele pasar de los dos años de duración, durante las cuales, vamos a pasar por una serie de fases.
Las fases del duelo son concretamente cinco y serían las siguientes: En un primer momento se produce negación, este, es  el mecanismo defensivo por excelencia de ser humano, cuando algo nos duele mucho, siempre es más fácil negarlo que enfrentarse a ello, por eso, es habitual que aparezca en un primer estadio, donde aún, hemos de procesar todo esto. Tras la fase de negación, entramos en la fase de rabia, estamos molestos, no podemos creer lo que ha ocurrido, nos sentimos irascibles y son habituales los estallidos de ira y las malas contestaciones. Afortunadamente, esto no dura siempre y entramos en una tercera fase conocida como la fase denegociación, aquí, decidimos ser algo más inteligentes y destinar toda esa energía en vez de a enfadarnos a intentar negociar la situación, “tal vez haya algo que podamos hacer” nos decimos y buscamos alternativas, posibles soluciones con tal de no aceptar la situación. Tras ver que nuestros esfuerzos son en vano, nos frustramos, pero esta vez, no es enfado lo que aparece sinotristeza, estamos  agotados, cansados de luchar y decaer es nuestra respuesta. Finalmente, tras un periodo de tristeza decidimos seguir adelante, aceptar y asumir lo ocurrido y es cuando decidimos dejar atrás y “superamos” la pérdida.

Efectos psicológicos de no aceptar una pérdida

Pero, ¿Qué ocurre cuando nos quedamos anclados en alguna de estas fases y no avanzamos? Si el proceso no hace su curso, aparece sintomatología asociada, sobretodo, la perteneciente al área depresiva y ansiógeno. La persona está reprimiendo la emoción, no dejando que esta brote y generalmente suelen aparecen cuadros de tipo psicosomático, donde el cuerpo encuentra una vía de canalización de todo este malestar.
Evitar el dolor no es la solución, así como tampoco lo es, regodearnos en el. Pero si es necesario ser capaz de aceptar lo ocurrido y para ello es necesario una serie de pautas.

¿Qué podemos hacer para superar una pérdida significativa?

El problema muchas veces es que huimos de todo lo que implica dolor, sin tener en cuenta que el duelo es la respuesta adaptativa a la pérdida. Para superar correctamente una pérdida es importante:
1. No quedarse anclado en el dolor: vivir anclado en el pasado nos desubica de nuestra situación actual, es importante que la persona retome su presente, haciéndose consciente de su situación actual.
2. Contar con una red de apoyo firme: amigos, círculo social, pareja, son indicadores de un buen pronóstico. Si la persona no tuviera una buena red social siempre es recomendable que realice actividades o salidas donde pueda ampliar su círculo y relacionarse con los demás.
3. Grupo de ayuda: los grupos de ayuda terapéutica en procesos de duelo, son muy beneficiosos para la salud mental, dado que potencian los vínculos. Ayudan a compartir el dolor, favorecen el sentimiento de pertenencia y cohesión al grupo y actúan como vía de escape al sentimiento de soledad.
4. Realizar labor social: Muchas personas que acaban de vivir o superar una pérdida se encuentran altamente productivos realizando actividades de apoyo social a colectivos desfavorecidos o hacia personas que han podido vivir situaciones similares a las suyas. Las tareas de voluntariado son terapéuticas.
Debes saber que todos pasamos por pérdidas y que lamentablemente, es algo que no vas a poder evitar. Si te encuentras mal no debes temer pedir ayuda.

Aprende a decir "no"

Aprende a decir "no"

¿Te cuesta decir no y terminas involucrada en situaciones que hubieras preferido evitar? ¡Entonces, es hora de que aprendas a revelarte!
Aprende a decir
© Getty Images
Tu jefe te pide que te quedes un rato más en la oficina, tu hijo quiere salir por tercera vez esta semana, tu hermano necesita que le dejes 500 euros… ¿No estás de acuerdo? ¡Díselo! A menudo cedemos a las presiones ajenas por miedo a las consecuencias que puede desencadenar una negativa de nuestra parte.
“Expresar nuestro desacuerdo nos obliga a ser activos, a cuestionar el orden establecido”, explica Marie Haddou, psicóloga clínica. “Decir no es aceptar tener que dar una explicación, negociar con el otro. Y es, también, exponernos a las críticas y al enfado de nuestro interlocutor. Este temor a ser juzgados refuerza el estado de dependencia en el que nos encontramos de cara a los demás. Y sin embargo, aprender a negarnos es indispensable para reafirmar nuestra personalidad y ser nosotros mismos…”.
Te damos seis consejos para que aprendas a “negarte”

1- No te culpabilices

Para tratar de sacarte un “sí”, las personas que te pidan algo (un familiar, un amigo, un colega) intentarán culpabilizarte, pero no debes dejarte influenciar por ellos: tu negativa no tiene por qué ser cuestionada. No cedas al chantaje, y menos al afectivo.

2- No te precipites

Tómate el tiempo que necesites para reflexionar sobre los pros y los contra de tu decisión, incluso –o sobre todo– si sientes que te presionan para que des rápidamente tu beneplácito. No dudes en pedir una prórroga para pensar.

3- Prepárate

Negarse es siempre un motivo de ansiedad, pero es importante aprender a controlarla, tomando conciencia de los pensamientos negativos automáticos que genera tu deseo de decir no. Reemplaza tus monólogos internos (“todo recae en mi”, “si digo no quedaré como una antipática”) por ideas realistas (“tengo derecho de expresar mis opiniones”). Puedes ayudarte de fórmulas: “lo siento de verdad pero mi respuesta es no” o "perdón, pero prefiero abstenerme".

4- Sé táctica

Para evitar agredir a tu interlocutor, es preferible usar “yo” (“no puedo dejarte dinero”) en lugar de “tú” (“nunca tienes un céntimo”). Adopta técnicas conocidas por los psicólogos, por ejemplo la del “disco rayado”, que consiste en repetir una opinión una y otra vez, hasta que el interlocutor la comprenda. Otra consiste en aparentar comprender las críticas pero sin por ello abandonar la propia posición (“sé que no es muy amable de mi parte pero no puedo ayudarte este fin de semana”). Estas dos actitudes, muy desalentadoras para el que demanda, deberían disuadirle rápidamente de sus intenciones.

5- Busca soluciones alternativas

El método del “no, pero…” te permite esquivar la dificultad. Si tu hermano te pide dinero puedes responderle: “Entiendo tus problemas financieros pero ahora no puedo ayudarte. ¿Por qué no le pides un adelanto a tu jefe?”.  Y a tu padres puedes explicarles: “Sé que contabais con nosotros en Navidad pero teníamos previsto ir a la montaña. Sin embargo, podemos vernos la primera semana de enero…”. De este modo, demuestras haber pensado en la demanda de tu interlocutor, que, además, no podrá acusarte de desinterés.

6- No te niegues a algo sólo para contradecir, por nervios o porque ya has aprendido la lección

Evita que tus negativas sean torpes o agresivas. Para favorecer los intercambios auténticos, el “no” debe utilizarse en el momento oportuno. Las contradicciones, los acuerdos y los desacuerdos permiten la comunicación, el intercambio. Saber decir “no” permite saber decir “sí”.
I. Delaleu

Las claves para quererse a uno mismo


Las claves para quererse a uno mismo



Ni te pareces a la chica de portada del momento ni a la actriz más sexy de Hollywood. ¿Y qué más da? Aprende a quererte tal como eres. Sigue estos consejos y besarás el espejo cada vez que te mires en él.
Claves para quererse a uno mismo
© Getty Images
Quererse es una de las claves para sentirse bien con uno mismo, recuperar la confianza, abrirse a los otros y ser feliz. Como lo señala Martine Teillac en su libro "S’aimer pour aimer les autres",  ("Quererse para querer a los demás"), es importante detectar las distorsiones que nos hacen vulnerables y tiran abajo nuestra autoconfianza.
Como señala Martine Teillac en su libro "S’aimer pour aimer les autres",  ("Quererse para querer a los demás"), es importante detectar esas imperfecciones que nos hacen vulnerables y echan abajo nuestra confianza.
  • ¡Stop a la paranoia! No, la vecina no te ha mirado raro ni tus compañeros de trabajo te critican a tus espaldas… Estos miedos sin razón te impiden ser feliz y concentrarte en lo esencial. ¿El problema? Proyectas en los otros tu falta de confianza en ti misma. 
  •  No dramatices tanto. El menor error o una palabra que no te gusta cobran proporciones desmesuradas. Todo te sirve para desvalorizarte y predisponerte al fracaso. Tú, en verdad, no eres una víctima y puedes salir del círculo vicioso que has creado y perpetúas. 
  • Deja de compararte. Mirar las cualidades de los otros hace que te olvides de tu propio valor. Si observas con ojos más críticos, te darás cuenta de que nadie es tan perfecto como parece.

Cualidades y defectos. ¡Evalúate!

El problema de la falta de confianza en sí mismo es que uno exagera sus defectos y minimiza sus cualidades. Es esencial por lo tanto poner unos y otros en su sitio. En su libro "S´ouvrir à son cœur d´enfant" ("Abrirse a su corazón infantil"), Marie France y France et Emmanuel Ballet de Coquereaumont proponen un ejercicio simple para identificar nuestras cualidades:
1–Instálate en un lugar tranquilo de la casa, sin teléfono y con lápiz y papel.
2–Respira calmada y profundamente.
3–Cuando estés lista, escribe en tres minutos 20 cualidades que posees.
4–Una vez pasados los tres minutos, para y hazte las siguientes preguntas:
¿Ha sido difícil? ¿Qué sientes cuando lees la lista? ¿Reconocer tus cualidades te incomoda? ¿Estás segura de poseer esas cualidades?
Tienes que repetir el ejercicio hasta que te convenzas de que posees esas cualidades.

Respeta tus valores

Para ser uno mismo hay que aprender a conocer y respetar los propios valores. En lo posible hay que evitar imponerse reglas de conducta que vayan en contra de éstos. Por ejemplo, si eres altruista te desarrollarás mejor en un trabajo de tipo social que de tipo comercial, en el que cotidianamente deberás luchar con los demás y contigo misma. Uno puede ir en contra de su naturaleza por un cierto tiempo pero no indefinidamente. Haz una evaluación de los valores que no estás dispuesta a negociar. Esta base guiará las elecciones que hagas a lo largo de tu vida.

Reconcíliate con el pasado

La historia familiar es a menudo un peso que limita la confianza en sí mismo. ¿Sientes que tus padres no te han apoyado suficientemente en la infancia o que incluso te han puesto obstáculos? Es hora de que te digas que ellos lo han hecho lo mejor que han podido y que si lo han hecho mal no ha sido con el propósito de dañarte. Tus padres, incluso, podrían encontrarse en una fase de reparación para compensar sus propias vivencias. Cuando los padres son asfixiantes es recomendable cortar el cordón. Todas las situaciones son diferentes y, generalmente, complejas. Lo esencial para recuperar la confianza en uno mismo es comprender los vínculos que mantenemos con nuestra familia para no tener que padecerlos. Es importante reconocer los modelos parentales y tomar una posición respecto de ellos, y a partir de ese momento, decidir qué se conserva y qué se desecha.
Aprender a quererse es un proceso y no ocurrirá de la noche a la mañana. Para progresar y triunfar en la construcción de la propia personalidad hace falta tiempo, constancia y paciencia.
A. Sousa