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sábado, 26 de septiembre de 2015

LA HOMOSEXUALIDAD ATRAPADA EN UN MATRIMONIO

Soy un hombre gay pero me casé con una mujer”

  • 28 junio 2015


Hombre casado

Hace décadas, cuando los homosexuales enfrentaban el ostracismo y la amenaza de la acción penal en Reino Unido y otros países de Occidente, muchos optaron por casarse y ocultar su sexualidad. Pero incluso ahora que ha aumentado la tolerancia social hay quienes toman ese mismo camino.
Nick, que tiene unos 50 años, ha estado casado con su esposa durante 30 años. También es gay.
Cree que su esposa tuvo sospechas sobre su sexualidad durante años, pero las cosas llegaron a un punto crítico cuando él tuvo un romance con un hombre.
"Me preguntó si quería irme y no lo hice. Ella realmente es mi mejor amiga por encima de todo, así que decidimos que nos gustaba la idea de permanecer juntos como mejores amigos", dice.
Nick no es su verdadero nombre. Muchos de los amigos y familiares de la parejano saben que él es gay y prefiere permanecer en el anonimato para proteger a su esposa.

Doble vida

Desde el principio su matrimonio estuvo marcado por la infelicidad, con dudas sobre si habían tomado la decisión correcta. Siempre se había sentido inseguro sobre su orientación sexual, lo que le preocupaba cada vez más a medida que envejecía.
Como muchos hombres en la misma situación, Nick, enfermero de profesión, terminó viviendo una doble vida.
A primera vista era un hombre felizmente casado pero también era consumidor asiduo de pornografía gay. Se emborrachaba con un amigo que también era homosexual y, como él mismo cuenta, "los eventos tomaban su rumbo".
Su esposa se enfureció cuando se enteró hace cerca de seis años y Nick supo que no tenía sentido seguir negando la verdad por más tiempo.


Andy
Image captionAndy estuvo casado 30 años con su esposa, con quien tiene cuatro hijos.

"Sentí que era el momento oportuno para ser honesto y decirle lo que ella ya sospechaba de mí. Pero había una especie de entendimiento en el que si yo no hacía nada, no hablaríamos de eso, y cuando lo hice tuvimos que hablar".
Nick reconoce que hubiera sido mejor para ella si él hubiera admitido antes que era homosexual y hubiera actuado consecuentemente.
Ella le dijo que estaba decepcionada porque no había sido capaz de confiar en ella lo suficiente como para ser honesto y que si hubiera sabido, lo habría aceptado.
"Todavía me siento extraordinariamente agradecido con ella cada día por su tolerancia y comprensión", dice Nick.
La pareja optó por permanecer juntos - no por el bien de sus hijos ya que no tienen, sino debido a sus sentimientos mutuos.
"Las cosas no podían haber salido mejor con mi esposa, con quien todavía nos amamos y seguimos juntos. Pero las cosas podrían haber sido muy diferentes", dice Nick.
Durante el tiempo que han permanecido juntos duermen en camas separadas y no han vuelto a tener relaciones sexuales.
Nick le prometió que nunca volvería a tener sexo o una relación con un hombre, lo que según dice, se lo debe.
Pero, ¿puede cumplir esa promesa?
"Espero que sí. Es mi intención. Antes no sentía que tuvieras muchas opciones, sentía como si todo me lo hubieran impuesto. Ahora estoy tomando la decisión de que me gustaría permanecer célibe", explica.

Hombres gay casados



pareja gay
Image captionLos miembros del grupo de apoyo se encuentran en diferentes etapas, desde no haber definido su sexualidad hasta haberse casado con hombres.

Nick es miembro de un grupo de apoyo llamado "Hombres gay casados", con sede en Manchester, Reino Unido, fundado hace 10 años. Los hombres viajan desde todo el país para asistir a las reuniones.
El fundador del grupo, John, dice que la mayoría está integrada por hombres mayores, que se casaron con mujeres en los años 70 y 80, cuando la sociedad era más hostil con los gays.
Ahora la sociedad es más tolerante, es más cómodo para ellos aceptarse y ser aceptados. Pero, ¿por qué se casan con una mujer, en primer lugar?
Nick señala que muchos hombres que entran en contacto con el sitio web dicen que lo hicieron para tratar de "resolverse a sí mismos".
Andy, de 56 años, agrega: "A veces crees que estás pasando por una fase, porque la gente te dice 'vas a encontrar a la mujer adecuada, ella te cambiará para que seas un hombre de verdad'".
"Lamentablemente en la sociedad, en el momento en que yo me casé hace casi 30 años, uno era heterosexual o era un tipo raro".

¿Afeminado, yo?

John, un profesor en la Universidad Metropolitana de Manchester que estuvo casado por siete años, dice que le tomó mucho tiempo entender que era gay. Él sabía que su sexualidad era ambigua pero no tenía la claridad para poder definirlo.
"Yo no sabía lo que era un hombre gay. A decir verdad, pensaba que los gays eran los hombres que vivían en Londres. Ahora la gente se ríe pero yo tenía ese nivel de ingenuidad", dice.
"Creía que los hombres homosexuales eran afeminados. Y bueno, yo no quería ser así que no podía ser gay, ¿cierto?", explica John.
Los miembros del grupo se encuentran en diferentes etapas. Algunos sólo sospechan que pueden ser gay, otros viven con esposas sin tener clara su sexualidad, algunos están separados o divorciados y otros se han casado con hombres.


John
Image captionJohn está casado con el hombre que ha sido su pareja durante 23 años.

John finalmente contrajo matrimonio con el hombre que ha sido su pareja durante 23 años, pero dice que todavía algunos aspectos de su vida se le hacen extraños e incómodos.
Andy se está divorciando de su esposa, después de 30 años y cuatro hijos. Ella tiene una nueva pareja.
"Yo todavía la amo, estoy muy cerca de ella, de hecho nos describimos como mejores amigos, lo cual puede sonar raro. Y tenemos hijos…"
Algunos permanecen casados debido a las expectativas de amigos y familiares; o porque tienen hijos y no quieren romper la familia.

"No existimos"

John dice que muchas veces los hombres están bastante desesperados, luchando por manejar la situación sin ayuda, muchos de ellos sufren de depresión grave.


Entrevista hombres gay casados
Image captionLa BBC entrevistó a varios miembros del grupo de apoyo. Algunos prefieren mantener el anonimato.

"Hemos tenido estallidos de llanto cuando la gente viene porque están molestos pero también aliviados de saber que hay otras personas como ellos. Y ese es parte del problema, somos un mito, no existimos".
"No existimos en el mundo gay porque somos casados. Tampoco existimos en el mundo heterosexual, así que parecemos ser invisibles..."
Los miembros del grupo dicen que no juzgan a nadie y Nick, que ayuda a dirigir el lugar, señala que su principal mensaje es que la gente no tiene que luchar sola.
"Hay personas que están manejando con éxito su sexualidad frente a su familia. Uno tiene relación con sus hijos y no tiene que quedarse solo".
"Definitivamente estoy más feliz, me quité un peso de encima y puedo ser honesto con mi esposa."









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Monseñor Krzysztof Charamsa, segundo secretario en la Congregación de la Doctrina de Fe, y su novio Eduardo, a la conclusión de la rueda de prensa que ofrecieron en Roma. / LUCIANO DEL CASTILO (EFE / EPA)
CIUDAD DEL VATICANO.—El Vaticano destituyó este sábado de su cargo en la Santa Sede a un sacerdote que ha hecho públicos que es gay y que ha instado a la Iglesia Católica a cambiar su postura respecto a la homosexualidad.

Monseñor Krzystof Charamsa fue destituido de su cargo en la Congregación de la Doctrina de Fe, el brazo doctrinal del Vaticano en el que había trabajado desde el 2003, de acuerdo a la información difundida en un comunicado.

Charamsa, polaco de 43 años, anunció que era gay y que tenía un compañero sentimental en una larga entrevista con el periódico italiano Corriere della Sera, publicad este sábado.

Poco después dio una conferencia de prensa con su compañero, un español, y junto a otras activistas de los derechos de los homosexuales en un restaurante de Roma. Ambos tenían planeada una manifestación frente al Vaticano, pero cambiaron de opinión varias horas antes.

El Vaticano dijo que la salida de Charamsa no tenía nada que ver con sus comentarios sobre su situación personal, sobre los que señaló que merecían respeto.

Pero, la Santa Sede dijo también que dar la entrevista y planear la manifestación eran situaciones graves e irresponsables considerando que era la víspera de un sínodo de obispos que discutirán asuntos relacionados con la familia, incluyendo temas relativos a los homosexuales.

Añadió que las acciones del sacerdote pondrían al sínodo, que será inaugurado el domingo por el Papa Francisco, bajo una presión exagerada por parte de los medios.

El tema de la homosexualidad y la Iglesia Católica ha dominado los momentos posteriores a la visita del Papa a Estados Unidos la semana pasada.

En su entrevista del sábado, Charamsa dijo que su compañero lo había ayudado a asumir su sexualidad y que estaba consciente de que tendría que renunciar al sacerdocio, aunque el comunicado del Vaticano no hizo referencia a eso.

"Es tiempo de que la Iglesia abra sus ojos ante los católicos gay y entienda que las soluciones que les propone —abstinencia de una vida de amor— son inhumanas", dijo citado en la entrevista.

La Iglesia Católica enseña que la homosexualidad no es un pecado, pero sí lo son los actos homosexuales.










Salir del armario después de los 50 es posible

Salir del armario después de los 50 es posible

Asumir la propia homosexualidad a una edad tardía tiene sus peculiaridades y exige, en muchos casos, más arrestos que los requeribles para un adolescente

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Jeffrey Tambor es Maura Pfefferman en 'Transparent'. En la imagen, con Bradley Whitford
Foto: Amazon
¿Qué harían si un día su padre o su madre, ya retirados, les confiesan que son homosexuales? La situación no puede compararse, ni de lejos, a la de un joven que sale del armario frente a su familia, porque los años y la trayectoria vital complican la, ya difícil, alternativa a la expectativa social heterosexual, y porque una sociedad enamorada de la moda y la vida juvenil no concede a la madurez ni a la vejez, semejantes desplantes. Para lo que queda de vida, es mejor no dar ya la nota y seguir con nuestro verdadero yo amordazado en el sótano, piensan muchos. Sin embargo, cada vez hay más personas que deciden, en su última etapa vital, promover una amnistía, abrir las propias cárceles y asumir lo que salga de ellas, y algunos/as se dan cuenta que los que estaban realmente encerrados eran los que campaban a sus anchas por una existencia ficticia.

Los pasados globos de oro premiaron a la serie Transparent, como la mejor serie de comedia, aunque sería más exacto clasificarla como tragicomedia, desbancando a Girls, Orange is the New Black o Silicon Valley. En ella un magistral Jeffrey Tambor da vida a un padre retirado que decide salir del armario y contar a sus hijos que es transgénero. Un argumento sustancioso que da para reír y llorar, con numerosas pruebas de fuego para el protagonista como, por ejemplo, la de presentarse a un funeral vestido de mujer ante sus parientes, judíos ortodoxos, a los que no ha visto en décadas. Uno nunca acaba de salir del armario, es una de las máximas en el mundo homo, pero lo realmente importante es cuando empieza a hacerlo.

Marta Pascual, sexóloga y psicóloga con despacho en Cogam, el colectivo LGTB de Madrid que lleva más de 25 años trabajando por la igualdad de estas personas, ha notado como en los últimos años hay cada vez más individuos que se dan permiso para vivir su verdadera orientación sexual a una edad ya tardía. “Muchos han desarrollado una homofobia interiorizada, un autorrechazo a su condición. Algo nada raro teniendo en cuenta los mensajes al respecto que han imperado en los años 50, 60, 70 y hasta 80, por lo que lo primero que han tenido que hacer es un proceso de aceptación de si mismos, pasado el cual, viene el deseo de hacerlo público y de ser reconocido como tal. En este momento hay una gran alegría, pero, al mismo tiempo, un cierto temor a enfrentarse a un escenario desconocido para ellos/as”.

Mientras la sociedad todavía penaliza a una vejez que se niega a enterrar su faceta erótica –“viejo verde” es el calificativo para él, mientras “vieja loca” se reserva para ella-, muchos de los que esperan a la jubilación para vivir su verdadera orientación sexual experimentan lo que Pascual llama una “adolescencia tardía”. “En sus años de juventud muchas de estas personas reprimieron y paralizaron su sexualidad, por eso ahora, cuando se atreven a salir a la luz, muchos viven una segunda adolescencia, con todo lo que eso conlleva: un atracón emocional y erótico. De hecho, a pesar de la edad, se ven pocos problemas funcionales a nivel sexual. En muchos casos el deseo es tan grande que minimiza las patologías propias de los años. Quieren experimentarlo todo y, al mismo tiempo, están muy perdidos. Por otra parte, los sitios de ambiente son muy duros con el tema de la edad y, por lo general, las personas mayores no se manejan muy bien en las redes sociales. Son también muy frágiles emocionalmente y corren el riesgo de depender excesivamente de los demás. La mayoría no sabe cómo ligar, cómo conocer gente en el mundo homosexual, porque es algo nuevo para ellos. Y esto es especialmente acusado en las personas que han vivido en un entorno rural. Recuerdo el caso de un señor de 65 años de pueblo, que había crecido oyendo los insultos de “maricón”, que nunca había tenido pareja ni relaciones sexuales y que un día llegó a mi consulta y me dijo que era gay. A Cogam Madrid llegan muchas personas de ambientes rurales. Para ellos es muy duro porque están muy estigmatizados. La mayoría acuerdan encuentros en otros pueblos, donde nadie los conozca, o en grandes ciudades, porque carecen de espacios donde socializar”.
 
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Goran Visnjic y Christopher Plummer en 'Beginners'.
Foto: Cordon Press
Según esta sexóloga, la mayor parte de las mujeres que se permiten salir del armario a estas edades, lo hacen de una forma más serena.Tradicionalmente ha sido más fácil esconder la homosexualidad femenina que la masculina. Dos mujeres viviendo juntas nunca ha sido sospechoso, mientras que dos hombres sí. Pero, además, el machismo se ha trasladado también al mundo “homo” y el sexo lésbico siempre ha jugado en la segunda o tercera división. No es tan importante ni transgresor como el que ocurre entre dos hombres y, a menudo, ha sido calificado de “tontería”, “juegos de mujeres” o, incluso valorado positivamente cuando sirve para excitar al varón.

Paloma, con 57 años y residente en Madrid, vivió su salida del armario de forma tranquila y sin demasiados sobresaltos aunque, matiza, “en realidad yo soy bisexual. He tenido relaciones heterosexuales y todavía me siguen gustando los hombres”. “No recuerdo un momento en el que yo confesara que me gustaban las mujeres, sino que todo fue sobre la marcha. Cuando mi primera novia me empezó a acompañar a los actos familiares yo la presentaba como a una amiga, pero fue mi madre la que me dijo un día: ‘¡amiga!, pero ¿tu crees que soy tonta?’. Mi hija, de 38 años, fue también la que sacó el tema con el comentario, ‘mamá, ¡no me digas que te gustan las mujeres!’. Pero ambas lo han aceptado muy bien y me apoyan totalmente. Para mí también fue una sorpresa porque, aunque tenía fantasías con mujeres y he estado muy en contacto con lesbianas porque siempre he militado a favor de los derechos de los colectivos homosexuales, nunca había surgido. No puedo decir que haya estado reprimiendo mi faceta homosexual sino que ha salido de forma espontánea”.

A nivel laboral, Paloma no ha tenido problemas puesto que cuando esto ocurrió ella se encontraba en paro, y en el ámbito de las amistades, un cambio de residencia –de Alicante a Madrid– por motivos personales y de trabajo, le ha obligado a establecer nuevos contactos. Lo que si reconoce Paloma es una mayor dificultad en entender la bisexualidad, incluso en colectivos LGTB. “Yo he escuchado muchas veces, dentro del mundo gay, el comentario de: ‘lo que pasa es que eres muy guarra y te gusta todo.’ Y luego están los que piensan que no eres lo suficientemente valiente para declararte lesbiana y optas entonces por una vía intermedia, por decir que eres bisexual”.

Según apuntaba un artículo de Lifehacker, titulado Six things I wish I knew before coming out, nunca se pueden predecir las reacciones de los demás cuando uno decide ser sincero en este aspecto. En el reportaje, se menciona el caso de un chico que sale del armario a los 15 años, “recuerdo los ojos de mi madre como si fueran a salirse de sus órbitas y rodar por el suelo. Mi abuela, sin embargo, confesó que lo sabía desde que yo tenía tres años. Uno de mis mejores amigos de secundaria no dijo ni una palabra. Otros reaccionaron de diferentes formas: desde apoyarme incondicionalmente, hasta no volver a dirigirme la palabra. La mayoría de mis predicciones en este caso fueron erróneas”.
jane fonda
Jane Fonda sale del armario en 'Ahí os quedáis'. En la imagen, con Debra Monk.
Foto: Cordon Press
El caso de Maribel, 58 años y transexual, en Madrid, es otro de los que superó las expectativas de todos, cuando a los 52 empezó a notificar que se sentía mujer. “Lo mío fue todavía más difícil porque yo no modifiqué mi orientación sexual. Como hombre me gustaban las mujeres y me siguen gustando. Además de transexual soy lesbiana”. Maribel, con una sutil ironía y sentido del humor, cuenta como lleva tres años hormonándose y está en lista de espera para una operación en la Unidad de Trastornos de Identificación de Género, en Madrid. “No soy un transexual muy escandaloso, sino que visto de manera muy discreta, soy más bien clásica, como una señora de Valladolid. Pero aún así, el shock de que tus amigos te vean convertido en mujer y que pases a llamarte Maribel es considerable. En mi caso, los que peor lo aceptaron fueron los más cercanos: mis mejores amigos, mi hermana, mi mujer, mi hija y mi ex –con la que trabajaba y tenía una productora–. Todavía no han podido asimilarlo. Hace un año y medio que no veo a mi hija, que ahora tiene 16 años. Es lo que peor llevo”.

A Maribel le llevó tiempo descubrir lo que realmente era. “Pasé muchos años ocultándome a mí misma. Luego hay épocas en las que crees que eres gay o travesti. Tienes una enorme confusión hasta que descubres que eres trans. Con la madre de mi hija empezamos a incorporar juegos sexuales entorno a mi feminidad, a la idea de sentirme mujer, y ves entonces que te sientes muy a gusto en ese papel, hasta el punto de que un día ella me preguntó: ‘¿pero tu qué quieres ser, hombre o mujer?’. Yo elegí la segunda opción y a partir de ahí empezaron los problemas con ella. Estuvimos juntos dos años más, por el bien de la niña, pero la cosa explotó. Ahora vivo con mi madre, que es la única de la familia que me ha aceptado”.
Según Marta Pascual, “en Cogam hacemos también un seguimiento con los familiares y personas cercanas en los procesos de aceptación y verbalización de la homosexualidad.Es un duelo por el que tienen que pasar, porque la persona que ellos conocían se ha convertido en otra distinta. Muchas veces es más duro que un hijo acepte esta noticia porque ha habido toda una trayectoria de vida y, en muchos casos, se sienten engañados durante un largo periodo de tiempo”. Es la queja más común que Maribel ha escuchado de sus amigos más íntimos y, sobre todo, de su ex mujer. “Por supuesto que la edad influye”, dice esta transexual, “en mi caso, además, está el tema del tránsito hacia otro sexo, que cuanto más pronto se haga más fácil resulta en términos biológicos y anatómicos. Ahora pienso que debería haber salido antes del armario, pero es un proceso de maduración por el que hay que pasar y que tiene que ver también con el clima social. ¿Quién se atrevía con Franco a decir que era transexual? Que yo sepa solo Bibí Andersen. Cuando uno es mayor tiene más recursos, más armas para hacer frente a este terremoto vital”.

El “grupo de iguales” es necesario, según Marta Pascual, para desestigmatizar socialmente a este colectivo, no es todavía tan numeroso como el de los gays o lesbianas que salen del armario, pero va creciendo poco a poco con nuevos socios como Joe Simpson, el padre de Jessica Simpson, que tras 34 años de matrimonio declaró, en el 2012, su homosexualidad. Cynthia Nixon, la pelirroja de Sexo en Nueva York, Jodie Foster, Ellen DeGeneres, el actor Victor Garber o Kelly McGillis, la novia de Tom Cruise en Top Gun; son otros de los miembros de este distinguido club.

Ante esta nueva tendencia me pregunto que nivel de apertura y libertad existe en los centros y residencias para mayores. ¿Permitirán las monjitas –las mismas que les meten las papeletas de sus partidos a los ancianos para que voten– que algunos mayores lleven a sus novios, del mismo sexo, a sus habitaciones?

ADOLESCENTES, LA HOMOSEXUALIDAD LA FAMILIA, LOS AMIGOS, COMO SALIR DEL ARMARIO??

Homosexualidad: cómo salir del armario

Homosexualidad: cómo salir del armario
© Getty Images

¿Se puede prever la reacción de los padres?

Serge Hefez: Preverla totalmente, no. Sin embargo, los adolescentes saben bien qué tipo de padres tienen delante, si son de mentalidad abierta o cerrada. Aunque, a veces, pueden llevarse una sorpresa. El adolescente estima que sus padres son muy abiertos a sus preguntas porque, precisamente, tienen amigos homosexuales dentro de su círculo o en su entorno y hablan de ellos con naturalidad. Pero cuando es su hijo, la cosa cambia. Se sienten dolidos y pueden expresar cierto rechazo, no en el sentido de poner a su hijo de patitas en la calle sino de manera afectiva. Algo muy sorprendente para el adolescente, que no se lo espera. Incluso así, por lo general, se trata solamente de las primeras reacciones, después las cosas vuelven poco a poco a la normalidad.
Ahora sí, hay algunas historias, y yo he visto unas pocas, totalmente trágicas en las que los lazos se rompen para siempre.

¿Cómo viven los adolescentes un rechazo semejante?

Serge Hefez: Hay un alto porcentaje de suicidios en adolescentes. Se trata del momento más importante para la construcción de su propia identidad pero no pueden evitar sentirse abandonados y que no cuentan para nadie. Es decir, no pueden hablar de lo que son con su familia y amigos y experimentan un sentimiento de exclusión extremadamente fuerte. 
Además, pueden encontrarse ante situaciones de homofobia, de rechazo, de insultos, de amenazas verdaderamente horribles. No es necesario vivir esa realidad para llegar a sentir el rechazo que se vuelve contra ellos mismos, sentimiento que se conoce como homofobia interiorizada. Es decir, el hecho de todo el mundo los vea como a parias, como a un ser anormal, un desviado o un cero a la izquierda con tal unanimidad, los lleva a sentir vergüenza de ellos mismos. Y la vergüenza es un sentimiento especialmente denigrante. No es como la culpabilidad, que te vincula a los demás. La vergüenza crece en silencio, te come por dentro y acaba con las relaciones. Esto es exactamente lo que viven cada vez más adolescentes que deciden poner fin a ese sufrimiento mediante una tentativa de suicidio.
Declaraciones tomadas por K. Lubasch y F. Lemaire

Curar el alma para curar el cuerpo

Curar el alma para curar el cuerpo

Son muchas las personas que llegan a las consultas de atención primaria con un dolor. Con esa migraña que no nos deja vivir. Con esa tensión elevada que acelera nuestro corazón. Con esa pena que abruma, que agota, que nos impide levantarnos por las mañanas.
Nos duele el cuerpo. Y como tal, recibimos esas pastillas adecuadas para el dolor de la vida. ¿Es lo adecuado? No podemos atribuir toda la culpa a nuestros médicos, es muy poco el tiempo que tienen para atendernos y es habitual por ejemplo, volver a casa con un tratamiento poco acertado. A las pocas semanas volverá esa acidez de estómago, esos mareos que nos impiden salir de casa y esas taquicardias que se acentúan cuando volvemos al trabajo.
La vida duele. La vida tiene efectos secundarios que hiere nuestra alma y enferma nuestro cuerpo¿Qué podemos hacer? ¿Cómo enfrentarnos a esta dura realidad?

El problema más frecuente en las consultas médicas

No vamos a entrar aquí en discusiones filosóficas o religiosas sobre la existencia o no del alma. Pero todos entendemos el concepto. A ella atribuimos lo que somos, lo que sentimos, en ella están nuestros miedos y nuestras ansiedades. Nuestros sueños. Existen teorías que van un poco más allá, teorías que por ejemplo, nos hablan del concepto de la regresión y de vidas anteriores, ahí donde seguimos “cargando” con asuntos sin solucionar.
Pero no vamos a entrar en estos conceptos. Nos quedaremos en la idea básica de que el alma, es una representación de nuestra auténtica esencia. Una entidad muy frágil,vulnerable y que diariamente, se siente herida. ¿Cómo avanzar por nuestra cotidianidad si nuestro ser se encuentra decepcionado o coaccionado?
El cuerpo se resiente y la somatización es, posiblemente, una de las realidades más comunes en casi todas las consultas médicas. Una depresión no diagnosticada seguirá escondida pero patente en la persona que la sufre. De nada le sirve un calmante para ese dolor de espalda o ese dolor de estómago. La persona llega al especialista quejándose del sufrimiento, de esos problemas gastrointestinales que apenas le permiten comer nada…
¿Qué podemos hacer? En primer lugar ser responsable. Ser consciente de que el verdadero foco del problema está en nuestra mente, no es nuestro cuerpo. Y puede que te sorprenda, pero algo así no es fácil de admitir para muchos de nosotros.
Es más sencillo asumir que padecemos migrañas, que una depresión. Curioso también lo que se da en muchas familias donde uno de los miembros, es diagnosticado precisamente con esta enfermedad, con una depresión. ¿Cómo deben tratar ahora a ese familiar? ¿Cómo nos dirigimos a él? ¿Qué debe hacer un niño cuya madre padece una depresión?
De algún modo, nuestra sociedad no termina de aceptar o de asumir esos “dolores del alma”. Cuando en realidad, sería precisamente el mejor instrumento de ayuda y de apoyo. La familia, los amigos… pueden ser en ocasiones el mejor “sustrato” para ayudarnos en estas situaciones.

curar el alma

Pero ¿Cómo se cura el alma?

1. Sé consciente de todo lo que ocurre a tu alrededor y de cómo te afectan determinadas cosas. En ocasiones, cedemos más de la cuenta. Aceptamos cosas que van en contra de nuestros valores. Nos vemos envueltos/as en relaciones tóxicas de las que no somos conscientes hasta que es tarde. Atiéndete, analiza lo que sucede a tu alrededor y valora de qué modo te afecta. El autoconocimiento es esencial como estrategia de afrontamiento.
2. Cuando llegues a casa con dolor de cabeza, tensado/a y con un profundo malestar,antes de recurrir a un fármaco permítete un tiempo para ti. Dos horas de descanso, de estar contigo mismo. Un instante de tiempo en “tu palacio de pensamientos”, donde desconectar y ser tú mismo.
Si esto alivia tu malestar físico, tal vez sea hora de hacer pequeños cambios en tu vida. Sabemos que no siempre es fácil encontrar este tiempo para nosotros mismos, pero ten en cuenta que poco a poco, te irás “perdiendo” si no asumes nuevas medidas.Difuminando en obligaciones que te alejan de tu equilibrio, de tu bienestar.
3. No tengas miedo a expresar en voz alta aquello que te duele. Aquello que te molesta y que te afecta. Si guardas silencio y lo escondes, día a día esa inquietud acabará transformándose en un dolor físico. Acepta, expresa, busca ayuda, y emprende el proceso del cambio en busca de ese ansiado bienestar. Esa tranquilidad en el “alma”, a la que todos tenemos derecho.
Cortesía imagen: K. Leshmann, Irene Colber

jueves, 24 de septiembre de 2015

TERAPIAS



Terapias Psicológicas para el Tratamiento del Dolor Crónico
Psychological Therapies to Treat Chronic Pain


Jenny Moix1 y M.a Isabel Casado2
1 U. Autónoma de Barcelona, España
2 U. Complutense de Madrid, España
Coautores del Manual del Dolor*
El protocolo cognitivo-conductual descrito en este artículo no se podría haber diseñado sin la cofinanciación del Ministerio de Sanidad y consumo (programa de promoción de la investigación biomédica y en ciencias de la salud- Expediente PI051963-) y la Fundación Kovacs.



RESUMEN
A pesar de que existe abundante literatura que muestra la efectividad del tratamiento cognitivo-conductual del dolor crónico, en nuestro país, se carecía de un manual del mismo. Por este motivo, diseñamos un protocolo donde se describen las diferentes técnicas de dicha terapia. En el presente artículo, realizamos una detallada descripción del mismo. Antes de adentrarnos en la terapia cognitivo-conductual, presentamos una revisión de las principales terapias psicológicas que se emplean en el tratamiento del dolor crónico.
Palabras clave: dolor crónico, terapia cognitivo-conductual, relajación, hipnosis, biofeedback, técnicas operantes, terapia de aceptación y compromiso, mindfulness, escritura emocional.

ABSTRACT
Although there is abundant literature showing the effectiveness of cognitivebehavioral treatment of chronic pain, in our country, there was no manual for it. For this reason, we designed a protocol that describes the various techniques of this therapy. In this article, we conducted a detailed description. Before dealing with cognitive-behavioral therapy, we present a review of the main psychological therapies used in the treatment of chronicpain.
Key words: chronic pain, cognitive-behavioral therapy, relaxation, hypnosis, biofeedback, operant techniques, acceptance and commitment therapy, mindfulness, emotional disclosure.


Introducción
Se considera dolor crónico aquel que persiste más de tres meses (Merskey y Bogduk, 1994; Pedrajas y Molino, 2008). Bajo la calificación de dolor crónico se suelen englobar diversas patologías como lumbalgia, fibromialgia, artrosis y cefaleas, en las que la psicología actual está trabajando de forma importante para la determinación de los factores psicológicos implicados en su desarrollo, mantenimiento, cronificación, tratamiento y/o recuperación (Casado, Moix y Vidal, 2008; López-Espino y Mingote, 2008; Redondo, León, Pérez-Nieto, Jover y Abasolo, 2008).
En el último estudio realizado sobre la prevalencia de dolor en Europa en el que se entrevistaron a más de 46.000 personas de 16 países, se comprobó que el dolor crónico afecta a 1 de cada 5 europeos (19%). En España este porcentaje se sitúa en el 11% y la duración e intensidad del dolor es mayor que en el resto de los países (Breivik, Collett, Ventafridda, Cohen y Gallacher, 2006).
El impacto económico que ello supone, tanto por el coste de los tratamientos como por las bajas laborales, es altísimo. En Europa, sólo los costes asociados al dolor lumbar suponen aproximadamente entre el 1.7% y el 2.1% del Producto Interior Bruto cada año. Más del 70% de estos costes globales son producidos por el 20% de los pacientes más crónicos (Anderson, 1999).
Estas cifras son alarmantes, pero lo son muchísimo más si tenemos en cuenta las repercusiones psicológicas. En nuestro país, se observa el porcentaje más elevado de personas con dolor crónico que sufren depresión, concretamente el 29% (Breivik, Collett, Ventafridda, Cohen y Gallacher, 2006). Además de la depresión, la ansiedad y la ira son también emociones frecuentes.
La visión tradicional considera al dolor exclusivamente como un síntoma de una enfermedad, y este modelo funciona razonablemente bien para diagnosticar y tratar el dolor agudo. Sin embargo, el dolor crónico suele presentarse conjuntamente con todo ese tipo de emociones, por lo que conviene conceptualizarlo como un cuadro más complejo (Truyols, Pérez-Pareja, Medinas, Palmer y Sesé, 2008).
Esa visión holística aconseja un tratamiento interdisciplinar, en el que colaboren conjuntamente médicos, fisioterapeutas, asistentes sociales, psicólogos,... A pesar de ello, este tipo de enfoque todavía está poco implantado. En el año 2008, Carlos Barutell, director de la Sociedad Española del Dolor, afirmaba que pocas clínicas del dolor son auténticamente interdisciplinares. Sólo un 40% cuenta con un psicólogo y de ellos sólo el 30% trabaja a tiempo completo.
La escasa aplicación de tratamientos psicológicos a personas aquejadas con dolor crónico resulta paradójica si tenemos en cuenta la efectividad que están mostrando en este campo. A continuación vamos a exponer las terapias más estudiadas y el grado de efectividad que han mostrado.

Técnicas de tratamiento
Relajación
La relajación como técnica para tratar a pacientes con dolor crónico puede utilizarse de forma aislada o dentro de una terapia multicomponente. Los dos tipos más empleados son la relajación progresiva de Jacobson y el entrenamiento autógeno de Schultz.
La aplicación de esta técnica en sujetos con dolor se fundamenta en la idea de que el dolor provoca tensión y frecuentemente ansiedad, lo cual puede a su vez aumentar el dolor. Se hipotetiza que la relajación puede romper este círculo vicioso. A través de la relajación se consigue una disminución de la actividad adrenérgica y un aumento de la actividad parasimpática que se supone ayudan a disminuir la ansiedad, la tensión e indirectamente el dolor.
La efectividad de la aplicación de esta técnica en forma aislada ha sido objeto de estudio en numerosas investigaciones. En general, las revisiones realizadas sobre las mismas arrojan resultados poco alentadores sobre la utilización de la relajación como técnica única para el tratamiento del dolor crónico (Caroll y Seers, 1998; Kwekkerboom y Gretarsdottir, 2006; McQuay, Moore, Eccleston, Morley y Williams, 1997).
Mención aparte merece el caso de las cefaleas. Según algunas revisiones, la relajación para este tipo de dolor sí resulta efectiva (Bogaards y Terkuile, 1994; Holroyd, 2002).
Biofeedback
La utilización del biofeedback en el campo del dolor se basa en la premisa de que éste puede estar causado por disfunciones de los sistemas naturales de regulación fisiológica. Por tanto, esta técnica tendría como objetivo restablecer la auto-regulación. Los dos tipos más empleados son el electromiográfico y el dirigido a regular la temperatura periférica.
Diversos meta-análisis y revisiones sistemáticas concluyen la efectividad del biofeedback en pacientes con cefalea tensional y migrañas (Bogaards y Terkuile, 1994; Chapman, 1986; Nestoriuc y Martin, 2007; Nestoriuc, Rief y Martin, 2008; Nestoriuc, Martin, Rief, y Andrasik, 2008). Igualmente, algunas revisiones realizadas sobre estudios con pacientes afectados de trastornos temporomandibulares muestran su efectividad (Crider y Glaros, 1999; Medlicott y Harris, 2006), aunque no todas (Jedel y Carlsoon, 2003).
A pesar de la efectividad del biofeedback en pacientes con cefaleas y trastornos temporomandibulares existe un gran vacío sobre los mecanismos en los que se basan sus efectos.
Respecto a otros tipos de dolores crónicos, no existe suficiente evidencia empírica como para concluir la efectividad del biofeedback. Así por ejemplo, en el caso de la lumbalgia crónica, el uso del biofeedback no ha mostrado su efectividad de forma concluyente (Van Tulder, Koes y Bouter, 1997).
Hipnosis
Actualmente, las principales asociaciones de hipnosis aceptan la definición propuesta por la división 30 (Society of Psychological Hypnosis) de la APA (American Psychological Association). La definición es muy amplia, pero podríamos resumirla como: un conjunto de procedimientos que a través de sugestiones consiguen cambios en la experiencia subjetiva (alteraciones en la percepción, sensación, emoción, pensamiento o conducta).
El empleo de la hipnosis con pacientes aquejados de dolor se sustenta en la idea de que éste constituye un fenómeno biopsicosocial en donde emociones, pensamientos, y conductas juegan un papel clave. Por tanto, la hipnosis como técnica promotora de cambio sobre estos factores puede resultar útil.
En las revisiones y meta-análisis donde se ha analizado la efectividad de la hipnosis como reductora del dolor sin diferenciar entre agudo y crónico, se ha comprobado la efectividad de la hipnosis (Hawkins, 2001; Montgomery, DuHamel, y Redd, 2000). Igualmente en la revisión de Jensen y Patterson (2006) donde se analizaron investigaciones con muestras compuestas por sujetos exclusivamente con dolor crónico (lumbalgia, cefalea, fibromialgia,...) se concluyó la efectividad de la técnica, aunque los resultados mostraron que no era superior a la relajación. Cuando se han estudiado exclusivamente trabajos donde los sujetos sufrían cefaleas también se ha observado la efectividad de la misma (Hammond, 2007).
La hipnosis, al igual que la relajación, puede aplicarse como técnica aislada o como parte integrante de otras terapias. De hecho, cuando la hipnosis se incluye dentro de otras técnicas terapéuticas, los resultados de las mismas suelen mejorar considerablemente (Kirsch, Montgomery y Sapirstein, 1995).
Se hipotetiza sobre diversas vías de actuación de la hipnosis. Esta técnica puede ayudar a disminuir la ansiedad, y por ello indirectamente el dolor. Igualmente, puede constituir un mecanismo por el que el paciente se concentre en algún estímulo, dejando en la parte inconsciente la sensación de dolor. En algunos casos, la creencia de que la hipnosis funcionará puede cambiar las creencias del paciente y por tanto puede darse un efecto placebo. Los mecanismos concretos por los que la hipnosis puede reducir el dolor probablemente son muchos y distintos en cada caso (Moix, 2002).

Técnicas operantes
Las técnicas operantes se basan en los principios del condicionamiento instrumental u operante. Normalmente, se etiquetan como técnicas conductuales, sin embargo aquí las denominamos operantes para diferenciarlas de otros procedimientos como el biofeedback, la relajación, la terapia de aceptación y compromiso o el mindfulness que también pueden englobarse bajo la misma etiqueta.
El dolor posee componentes fisiológicos, cognitivos, emocionales y conductuales. Las técnicas operantes se dirigen exclusivamente a tratar la parte comportamental del dolor, aunque indirectamente puedan modular los otros factores.
El factor conductual del dolor se refiere principalmente a las quejas de dolor, cambios posturales, expresiones faciales y conductas de evitación. En general, las técnicas operantes se dirigen a la reducción o eliminación de las conductas de dolor, a la restauración de las actividades diarias evitadas y a la instauración del ejercicio físico. Con tales fines, se emplean programas graduales, en los que cada avance es reforzado.
Las técnicas operantes han sido estudiadas principalmente en pacientes con dolor lumbar crónico. A pesar de que en algunas revisiones se encontró cierta efectividad (Nielson y Weir, 2001; Van Tulder, Ostelo, Vlaeyen, Linton, Morley y Assendelft, 2000), en la revisión más actualizada los autores concluyen: "a partir de esta revisión, no se pueden establecer conclusiones acerca de si los médicos deben remitir a los pacientes con dolor lumbar crónico a los programas de tratamiento conductual o al tratamiento conservador activo" (Ostelo, van Tulder, Vlaeyen, Linton, Morley, y Assendelft, 2006).
Terapia de aceptación y compromiso
La terapia de aceptación y compromiso se basa, como su nombre indica, en aceptar el sufrimiento, y por tanto en dejar a un lado la evitación como estrategia de afrontamiento, y en comprometerse con los valores u objetivos vitales (Wilson y Luciano, 2002).
Este tipo de terapia se ha empleado en diversas patologías y, entre ellas, el dolor crónico. Dado que, como ya hemos comentado anteriormente, la evitación es una estrategia común entre los pacientes que sufren dolor, la aplicación de esta terapia parece muy indicada. De hecho, se ha comprobado que los pacientes que aceptan más su dolor son los que puntúan más bajo en intensidad de dolor, presentan menos emociones negativas y disfrutan de una mayor calidad de vida (McCraken y Velleman, 2010).
Algunos estudios apuntan la efectividad de la terapia de aceptación y compromiso en pacientes con dolor crónico (Luciano, Visdómine, Gutiérrez y Montesinos, 2001). Con todo, la evidencia actual todavía es escasa para afirmar su efectividad en este campo.
Mindfulness
El término Mindfulness suele traducirse como atención y conciencia plena. La filosofía de esta terapia se basa principalmente en vivir el presente, en estar atento a lo que sucede sin juzgar, ni interpretar. En otras palabras, se fundamenta en aceptar la realidad tal como es. De hecho, en algunas ocasiones se considera como una técnica de otras terapias como la terapia de aceptación y compromiso.
Dentro de esta filosofía, una de las técnicas más empleadas es la meditación o la atención a estímulos internos o externos. Puede considerarse como una técnica de focalización de la atención.
La aplicación de la misma en pacientes con dolor crónico se basa en la idea de que puede ayudarles a aceptar el dolor y por tanto reducir la evitación, y a tener más control sobre sus procesos atencionales tan ligados a la percepción del dolor. De hecho, cuando se evalúa el mindfulness como una capacidad o rasgo de personalidad correlaciona con el dolor. Las personas que puntúan más alto en mindfulness sienten menos dolor, presentan una mayor calidad de vida y sufren menos emociones negativas (McCraken y Velleman, 2010).
Jon Kabat-Zinn, el precursor de esta técnica, ya en 1982 empezó a utilizarla en pacientes con dolor crónico. Todavía son escasos los meta-análisis sobre esta terapia, aunque parecen apuntar hacia la efectividad de la misma (Grossman, Niemann, Schmidt y Walach, 2004).
Escritura emocional
Una nueva técnica que se está empezando a emplear dentro del campo del dolor crónico es la escritura emocional.
Su máximo representate es Pennebaker. En 1986 realizó su primer estudio donde demostró que los sujetos que describían su trauma (tanto el acontecimiento como las emociones experimentadas) necesitaban acudir en menor medida a las consultas médicas que un grupo control. A esta investigación le han seguido muchas otras y parece que, en general, se demuestra su efectividad (Frattaroli, 2006).
En el campo del dolor ha entrado más recientemente (Broderick, Doerte, Junghaenel, Joseph y Schwartz, 2005; Gillis, 2002; Gillis, Lumley, Mosley-Williams, Leisen y Roehrs, 2006; Junghaenel, Schwartz y Broderick, 2008) mostrando igualmente efectos positivos.
Las vías por las cuáles la escritura emocional puede convertirse en efectos saludables pueden ser varias. Se hipotetiza que la escritura puede servir para: organizar y dar sentido a la experiencia; facilitar la comunicación con el entorno social, constituir una especie de "exposición" a los hechos y a las emociones,... Probablemente el mecanismo mediador no sea único sino que los efectos vengan modulados por una interacción de los mismos.
Terapia cognitivo-conductual
Dentro de las terapias psicológicas para el dolor crónico, las técnicas cognitivo-conductuales son las más empleadas y han demostrado ser efectivas (Eccleston, Williams, y Morley, 2009; Lunde, Nordhus y Pallesen, 2009; Morley, Eccleston, y Williams, 1999). En general, los estudios sobre técnicas cognitivo-conductuales comparan la evolución de un grupo de pacientes tratados con esas técnicas y tratamientos médicos habituales, con la de otro grupo de pacientes tratado exclusivamente con dichas terapias médicas. Por tanto, los resultados de esos estudios reflejan el efecto adicional que esas técnicas obtienen como coadyuvante de los procedimientos médicos. Los pacientes tratados conjuntamente con ambas técnicas (médica y psicológica) muestran una mayor reducción del dolor, de la incapacidad y de los estados de ánimo negativos. En la mayoría de los estudios, aunque el efecto adicional que supone la adición de las técnicas cognitivo-conductuales es positivo, su magnitud es pequeña. Sin embargo, recientemente se ha publicado un estudio en la prestigiosa revista The Lancet, realizado con una muestra de 710 pacientes aquejados de dolor lumbar subagudo y crónico, en el que se han encontrado una elevada magnitud del efecto (Lamb et al, 2010). Y no sólo se ha demostrado así su efectividad, sino también su coste-efectividad. Esperemos que estos datos tan alentadores impulsen la realización de investigaciones dirigidas a optimizar los tratamientos cognitivo-conductuales.

Protocolo de intervención cognitivo conductual
Hasta el momento, en España se carecía de un protocolo sistematizado para aplicar el tratamiento cognitivo-conductual para el dolor crónico, por ello nuestro objetivo consistió en diseñarlo. En el protocolo se describen 10 sesiones grupales (planteadas para aplicar en grupos de 8-10 personas) y dos sesiones individuales. La duración de las sesiones puede oscilar entre una hora y media, y dos. Cada sesión consiste en tres partes diferenciadas. En la primera se comentan las tareas realizadas en casa, para comprobar hasta que punto se han entendido las estrategias explicadas en la sesión anterior y para aclarar todas las dudas que han podido ir surgiendo. En la segunda parte se explica la temática de la propia sesión, siempre a través de una parte teórica seguida de diferentes ejercicios prácticos. Para acabar, se proponen las tareas que deben llevar a cabo los pacientes hasta la siguiente sesión para practicar lo aprendido.
Respecto a las dos sesiones individuales, una de ellas se realiza a la mitad del tratamiento aproximadamente y la segunda al finalizar el mismo. Estas sesiones pretenden comprobar más de cerca si el paciente va adquiriendo los conocimientos y las técnicas explicadas, y tratar cuestiones particulares que el paciente no haya expuesto en las sesiones conjuntas.
A continuación de forma abreviada se detallan las diferentes técnicas de las que consta el protocolo cognitivo-conductual.
Técnicas dentro de la terapia cognitivo-conductual
1. Introducción a la terapia cognitivo-conductual
Es fundamental que los pacientes comprendan en qué consiste la terapia y qué beneficios pueden alcanzar. Es usual que las personas que son derivadas a tratamientos psicológicos crean que lo son porque se considera que su estado psicológico ha sido la causa de su dolor. En esta sesión, se les aclara que suele ser su dolor el que origina el malestar anímico y que estas emociones pueden aumentar su dolor. Para ello se les enseña a nivel metafórico la teoría de la puerta. Esto es, se les explica que existe "una puerta" que puede estar abierta o cerrada y por tanto dejar pasar o no su dolor. A continuación se realiza un ejercicio en el que los pacientes deben indicar en su caso qué emociones, conductas o pensamientos abren o cierran la puerta.
Una vez comprendida la relación entre los aspectos psicológicos y el dolor, se les explica que la terapia va a ir dirigida a tratar los pensamientos, conductas y emociones que incrementan su sufrimiento.
2. Respiración y relajación
En la parte teórica de esta sesión se explica el círculo vicioso entre dolor y tensión. Es decir, cómo el dolor provoca tensión muscular y ésta a su vez incrementa el dolor. Así mismo se comentan todos los posibles beneficios que suelen suponer la práctica de la relajación.
La parte práctica de la sesión se inicia enseñando la respiración abdominal y a continuación se enseña a los pacientes cómo relajarse a través de la técnica de Jacobson.
Al finalizar la sesión, se entrega un CD con las instrucciones de relajación para que practiquen diariamente.
3. Manejo de la atención
Los procesos atencionales están claramente implicados en la percepción del dolor. Utilizando la teoría de la puerta ya explicada, se comenta cómo la atención puede abrir "la puerta". Igualmente se enseña en qué medida la atención es un proceso controlable.
En la parte práctica de la sesión, se realizan una serie de ejercicios donde los sujetos deben redireccionar su atención hacia estímulos externos, propioceptivos o hacia imágenes mentales.
Para finalizar se les indica las tareas que deben practicar en casa que consistirán en prestar atención con todos los sentidos a la situación que ellos escojan (la ducha, un paseo,...).
4. Reestructuración cognitiva
En primer lugar, se explican las distorsiones cognitivas que las personas solemos realizar al interpretar la realidad. Los ejemplos que se emplean para ilustrar las interpretaciones subjetivas e irracionales son situaciones que típicamente viven los pacientes con dolor crónico. En esta parte teórica, se subraya el gran peso que poseen estas interpretaciones en la generación de diferentes tipos de emociones. Igualmente se enumeran las características de los pensamientos automáticos para que resulten más fáciles de identificar.
La parte práctica consiste en la identificación y registro de los pensamientos que provocan emociones negativas. Los pacientes deben realizar un ejercicio donde analicen la situación y los pensamientos que tuvieron la última vez que sintieron alguna emoción negativa (ansiedad, ira, etc.).
Para acabar se les entrega un registro que deben cumplimentar en casa cuando experimenten estados emocionales negativos. En ellos, deben anotar en qué situación los han sentido y cuáles han sido sus pensamientos.
5. Solución de problemas
A nivel teórico se detallan las diferentes fases de la solución de problemas: la actitud, la definición del problema, la generación de soluciones, la toma de decisiones y la ejecución y verificación. Para cada una de las fases, se comenta los errores que solemos comentar, así como cuál es la mejor forma de evitarlos.
El ejercicio que se realiza al respecto se basa en un problema que voluntariamente expone algún paciente o en alguna situación problemática típica de los pacientes con dolor. El objetivo de esta práctica, es que se compruebe los distintos enfoques y estrategias con las que se puede tratar una misma situación problemática.
6. Manejo de emociones y asertividad
Esta sesión se encuentra dividida en dos grandes temáticas.
La primera tiene como objetivo identificar las emociones desagradables (enfado, ansiedad, miedo, culpa, vergüenza y tristeza) y entender su relación con el dolor.
Para practicar, se realiza un ejercicio en el que se entrega una descripción de lo que siente un paciente con dolor de espalda en distintas situaciones, y los sujetos deben especificar el nombre de la emoción en cada caso.
Seguidamente, se explica el distanciamiento como forma de manejar dichos estados emocionales. Y se reflexiona sobre el mismo a través de un metáfora.
La segunda gran temática que se aborda en esta sesión es la asertividad. La incomprensión es una de las quejas más habituales de los pacientes con estas dolencias. El dolor, en ocasiones, dificulta la comunicación con los demás. Por ello, se enseñan los tres pasos de la asertividad como técnica para mejorar las relaciones.
Con el objetivo de practicar la asertividad se llevan a cabo algunos role-playings.
Como tareas para casa, se pide a los sujetos que cuando se encuentren en situaciones conflictivas, pongan en práctica los tres pasos de la asertividad que se han explicado durante la sesión.
7. Valores y establecimientos de objetivos
El dolor supone, en bastantes ocasiones, un cambio radical del estilo de vida. Muchas personas han de abandonar su puesto de trabajo, y no pueden mantener sus aficiones. Por ello, la sensación de sentirse perdido es bastante habitual. Esta técnica tiene como propósito trabajar los valores vitales a través de varias metáforas básicamente mediante la reflexión.
Para que estas reflexiones se traduzcan a nivel práctico, se anima a los pacientes a que establezcan objetivos concretos para sus vidas. Primero se explica qué características deben poseer los objetivos para que resulten fáciles de llevar a la práctica y en segundo lugar se realiza un ejercicio donde cada paciente debe anotar en un listado los objetivos que quiere lograr.
En la sesión este listado no suele acabarse de redactar y por ello las tareas para casa consisten en completarlo.
8. Organización del tiempo y actividades reforzantes
Muchas actividades se ven enlentecidas cuando se experimenta dolor. Por ello, la sensación de falta de tiempo suele ser habitual. En esta sesión se explican diferentes estrategias para organizar el tiempo. Y dentro de la planificación se trasmite la necesidad de reservar espacios del día para la inclusión de actividades de ocio que suelen ser las primeras que se suprimen cuando se tiene la sensación de falta de tiempo.
Además de discutir las dificultades que suele conllevar la organización del tiempo de forma adecuada, se presenta un listado con diferentes actividades reforzantes para que identifican cuáles les gustaría llevar a cabo.
Como actividades para realizar en casa, se les anima a que piensen cómo podrían incluir esas actividades lúdicas en su vida.
9. Ejercicio físico, higiene postural y del sueño, y prevención de recaídas
Además de resaltar la importancia del ejercicio físico, la higiene postural y del sueño para reducir el dolor, se dan una serie de pautas recomendables. Cada una de ellas es discutida por todo el grupo.
Es usual que mientras los pacientes acuden a las sesiones terapéuticas se sientan mejor, pero es posible que una vez finalizadas en algún momento aparezcan contratiempos. Por ello al acabar, se explica cuáles son las señales de aviso de las recaídas y qué pasos dar en el caso de que se detecten.
Manual de tratamiento cognitivo-conductual
El protocolo en el que se describen detalladamente estas técnicas se ha editado en forma de manual titulado "Manual del dolor. Tratamiento cognitivoconductual del dolor crónico" (Moix y Kovacs, 2009). En el mismo se incluye una descripción pormenorizada de todas las explicaciones y ejercicios. Al igual que una transcripción de los ejercicios de relajación incluidos en el CD que se entrega a los pacientes. El dossier de los pacientes en donde se encuentra un resumen de cada sesión y las tareas para casa también se encuentran incluidos. En el último capítulo, se presenta una recopilación de los principales libros y webs comentados sobre tratamiento psicológico del dolor crónico.
El manual es una guía paso a paso para los profesionales que quieran aplicar esta técnica. Esperamos que impulse la aplicación e investigación de la terapia cognitivo-conductual en nuestro país.
Los beneficios del manual van destinados íntegramente a "Sine Dolore" una asociación cuyos objetivos consisten en: tratar el dolor, aliviar el sufrimiento y aumentar la calidad de vida de las personas aquejadas de dolor crónico.