Placer
El día pasa enervado, pachorriento y embriagado. De lejos, el unicornio con
su cuerno de nácar, me mira hablándome del pasado disoluto, ofuscado y aturdido.
Me confieso a la mariposa que se calma en mi hombro.
El sol rechoncho y ardiente, se oculta con mal humor de la multitud perseguida,
perdida y sin rumbo.
El pasado besa el presente, el futuro dolorido y antisociable espera por
mí. El deseo es el impulso desenfrenado, atroz y desbocado que jamás es
reprimido.
La pasión, el encanto y el tantra, son el camino hacia el placer supremo. El
séptimo cielo de la lujuria.
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