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jueves, 25 de febrero de 2016

5 buenas razones para hacer meditación

5 buenas razones para hacer meditación



¡La meditación está de moda! Además de una técnica antiestrés o de bienestar, responde sin duda a una necesidad más profunda: reconciliarse con las dificultades y aceptarse tal y como uno es en un mundo de cambios constantes. Echemos un vistazo a los beneficios de una disciplina ineludible con Fabrice Midal, quien ha escrito un libro sobre la práctica de la meditación.
Los beneficios de la meditación
© Getty Images
Meditar, ¡se trata de eso! ¿Es posible que esta disciplina constituyera la respuesta a las presiones provocadas por el trabajo y por las inseguridades infundidas por la crisis? Seguramente sí, pero también porque hoy en día muchos de nuestros contemporáneos tratan de encontrar un sentido a su realidad. Fabrice Midal lleva veinticinco años meditando. Filósofo y fundador de la escuela occidental de meditación, afirma: “La meditación no exige ninguna capacidad particular, y cualquiera puede comprobar rápidamente los beneficios que aporta”.

En su último libro, pensado para que todo lector pueda ponerlo en práctica, Fabrice explica las bases: debes de permanecer sentado e inmóvil durante la meditación. El primer paso de esta práctica consiste en centrar toda la atención en el cuerpo; el segundo, la respiración.

Más que una práctica antiestrés o de bienestar, la meditación es una práctica que debe de realizarse paso a paso, para un mejor autoconocimiento, para hacer las paces con las dificultades que se nos presentan y, al fin y al cabo, para aceptarnos tal y como somos. Aunque a primera vista parezca una práctica sencilla, exige un compromiso real y una práctica regular. ¡Solo así podremos apreciar los beneficios!

Meditar para zambullirse en el presente

“Meditar es resguardarse en el presente”, afirma el filósofo. Nos pasamos la mayor parte del tiempo preocupados por nuestro futuro, como obnubilados por lo que queremos que pase. Del mismo modo, también hay quien se encierra en el pasado y solo piensa en sus añoranzas mientras navega entre la culpabilidad o el resentimiento. Ambas actitudes suelen originar muchoestrés, y agotamiento. Regresar al “aquí y ahora” nos permite estar más pendientes de nosotros mismos, de quienes nos rodean y de la vida.

La clave de la meditación: ¡Cultivar la atención! Hay infinidad de factores externos que llaman nuestra atención, así que tendemos a estar despistados y dispersos. “La meditación consiste en empezar a reducir esos factores, por ejemplo controlando la respiración”, explica Fabrice Midal. Se trata de una atención abierta, no de un esfuerzo de concentración que suscita crispación. “Al centrarnos en la respiración y en las sensaciones corporales, nos sentimos unidas a éstas”, añade nuestro experto. Vivimos plenamente el momento presente, sin pensar en nada más.

Y después: si se practica de forma regular, la meditación permite controlar la respiración, el cuerpo y, con más frecuencia, la consciencia sobre uno mismo, sin importar las demás circunstancias.

La meditación zen para reconciliarse con las dificultades

“Meditar nos permite abordar nuestras angustias de una forma distinta” asegura el filósofo. Ante una situación de crisis, de tensión o de confusión, tenemos dos posibilidades: la liberación, expresando abiertamente aquello que nos es difícil, o la represión, que consiste en no decir nada para no hacer daño a los demás. Ninguna de las dos opciones suele dar un resultado positivo.

La clave de la meditación: Aceptar las dificultades. En lugar de permitir que los problemas nos ahoguen, o de huir de ellos, la meditación propone aceptarlos de una forma más distendida, sin juicios. “La propuesta es hacer frente a las dificultades y sentir los problemas que conllevan, tanto en el cuerpo como en la mente”, sugiere. Al centrar la atención en la respiración y en las sensaciones corporales que aparecen, sin juzgar, la situación se tranquiliza.

Explicación: “Con la luz de la atención iluminamos las sombras que nos hacen daño, y las alumbramos sin juzgar. Solo así nos tranquilizamos”.

Y después: La tranquilidad que sin duda habréis notado puede ser muy duradera si se practica de forma regular. Así, aunque se produzca otra situación difícil, sabréis cómo estar en calma.

Meditar para dejar el egocentrismo a un lado

“Meditar es descentrarse”, comenta Fabrice Midal. Vivimos demasiado centrados en nuestro pequeño yo y en nuestras ideas. Por ese motivo, tenemos una visión poco amplia del mundo, porque lo vemos desde nuestra pequeña ventana. Observamos todo lo que nos rodea a partir de nosotros mismos, y defendemos nuestro coto privado para obtener lo que deseamos.

La clave de la meditación: ¡Un poco menos de egocentrismo! “La meditación nos permite ser más humildes y admirar la grandeza y la belleza de todo lo que nos rodea”, asegura. El nacimiento, nuestro cuerpo, la naturaleza. Estar vivos y ser humanos es, por sí solo, un verdadero milagro que nos demuestra hasta qué punto es urgente dejar de enorgullecerse y de interpretar a la rana de Lafontaine, que se creía un buey. La belleza reside en todas las cosas. Solo hace falta que abramos los ojos y tomemos conciencia. ¡Y la meditación nos ayuda a conseguirlo!

Y después: Meditar no solo nos sirve para admirar lo que nos rodea, sino también para relativizar nuestros éxitos y fracasos.

Meditar para encontrar la confianza en uno mismo: ¡dejar de lado el control!

“Meditar nos ayuda a aceptar que vivimos en un mundo flotante”, bromea Fabrice Midal. Nos pasamos la mayor parte del tiempo queriendo controlarlo todo: las agendas, las relaciones, el cuerpo… Así, gastamos mucha energía. “En realidad, procuramos vivir pensando que el mundo es sólido. O mejor dicho, aferrándonos a nuestra personalidad”, añade el filósofo. Puesto que nos resistimos al cambio, nos enfadamos y, al final, eso desemboca en estrés y fatiga.

La clave de la meditación: ¡Aceptar el cambio! Todo cambia, empezando por el tiempo, nuestro humor y, en particular, cuando Fulano, un amigo de toda la vida, nos ha fallado, cuando nos mudamos, nos licenciamos, o nace un bebé… La meditación nos ayuda a descubrir la sabiduría de la inseguridad, y nos enseña a relajarnos ante la incertidumbre inherente de la existencia. Así, dejaremos de buscar la perfección en el mundo que nos rodea y, por lo tanto, seremos más estables, más tranquilos, porque ya no lucharemos contra los cambios.

Y después: Cuando observamos una incesante fluctuación de pensamientos, la estabilidad adquirida durante la meditación persiste y se hace efectiva, a pesar de los muchos problemas que nos podamos encontrar al largo de nuestra vida.

¡Meditar para aceptarse tal y como uno es!

“Meditar nos libera de la exigencia de la perfección”, nos asegura el filósofo. Tendemos a ser muy duros con nosotros mismos y nos juzgamos con severidad. Las imposiciones sociales son exigentes, al igual que nuestra lealtad a la familia. Por esa razón, nuestros objetivos siempre comportan fuertes presiones. Y por ello llevamos una vida difícil.

La clave de la meditación: ¡Desarrollar una visión benevolente! Gracias a la meditación, nos damos cuenta de que cada día nos repetimos frases negativas… Prestamos demasiada atención a ese tipo de comentarios negativos, pero tenemos la posibilidad de liberarnos de esas inútiles muletas… y dejar espacio a la benevolencia. “En realidad, no debemos de “producir” esa benevolencia, basta con dejar que surja”, precisa Frabrice Midal. ¿Cómo? Simplemente reconociendo que hacemos las cosas como mejor sabemos y podemos, sin buscar ser el mejor en todo.

Y después: Aprender a desarrollar un carácter menos duro y más saludable durante la meditación nos sirve para ser más cariñosos con nosotros mismos en el día a día. 


Ashtanga: un yoga dinámico


Para deshacerte del cansancio y reforzar la musculatura además de ganar serenidad, sigue el camino ashtanga, una versión acrobática del yoga muy apreciada en Occidente. Es un método ideal para todos aquellos que tienen energía de sobra.
Ashtanga Yoga
© Getty Images
Pequeña advertencia: el yoga, una disciplina milenaria de origen indio, se considera una gimnasia saludable, destinada a armonizar el cuerpo y la mente. Se han elaborado distintas versiones con el paso del tiempo. El ashtanga es una versión dinámica y física del yoga. Hoy en día, Occidente se ha volcado a esta práctica. El método combina fuerza, flexibilidad, estabilidad y trabajo de la postura corporal para un bienestar a nivel físico y moral. El principio es sencillo: la sesión empieza con reverencias al sol, seguidas por una “guirnalda” de posturas que se efectúan sincronizando la respiración con el movimiento. Después de una hora y media, acaba la sesión con relajación.

Respiración y serenidad

Como punto fundamental, el yoga ashtanga permite tomar conciencia de la respiración. El trabajo sobre éste, denominado “ujjai” es primordial. Para cambiar de postura de forma fluida, debes concentrarte en una inspiración y espiración lenta y profunda. Así, oxigenarás por completo el cuerpo. La caja torácica se llena y se vacía mientras el vientre permanece llano y al mismo tiempo emitirás un leve sonido de garganta. Se trata de un ejercicio que exige mucha concentración. Es imposible pensar en otra cosa mientras se realiza el ashtanga. Una vez la mente se tranquiliza, reconecta con el cuerpo y las tensiones se liberan junto al estrés.
Finalmente, ganas en energía positiva además de en serenidad.

Un cuerpo flexible y tonificado

También es una fuente de energía. El yoga ashtanga favorece una mejor circulación de la energía interna, que, en nuestro caso, está bloqueada la mayor parte del tiempo. “La vida es movimiento”, explica Caroline Boulinguez, profesora de ashtanga. Así pues, el exceso de sedentarismo agota el cuerpo. Si se obliga a realizar un movimiento continuo, el cuerpo se revitaliza. Una sesión suele durar una hora y media y la práctica a veces supone todo un reto. El yoga ashtanga requiere habilidad, resistencia y entrenamiento. Desde fuera, una clase puede parecer extremadamente física, o incluso acrobática. Los beneficios son inmediatos y una práctica regular remodela la silueta además de definirla. Ganarás tanto en flexibilidad como en perfil.

Si sufres de pinchazos en la espalda, esta versión de yoga también tiene efectos terapéuticos. Permite trabajar los músculos dorsales profundos que apenas utilizamos la mayor parte del tiempo. Por otro lado, estas posiciones favorecen una postura perfecta del eje vertical en todos los casos. Resultado: la espalda se fortalece y los dolores desaparecen. Si el cansancio se apodera de ti al final del día, no renuncies a tu clase, pues eliminará la fatiga de forma más óptima que cualquier tipo de cóctel de vitaminas.

La sofrología y sus aplicaciones en la salud

La sofrología y sus aplicaciones en la salud



Ya sea que los males aquejen el cuerpo o la mente, la sofrología caycediana tiene mucho que ofrecer cuando se trata de calmar y aliviar. Desde parto sin anestesia epidural, pasando por preparación para la cirugía o el control del dolor, esta técnica tiene muchas aplicaciones en el campo de la salud. Descubre algunas de ellas.
Sofrología aplicada a la salud
© Getty Images
"En psiquiatría y psicología, la aplicación da excelentes resultados, especialmente en casos de ansiedad (pánico, fobia, trastorno de ansiedad generalizada), afecciones de origen psicosomático (dolor sin causa médica aparente) y trastornos del sueño", informan en Sofrocay ®, la Academia Internacional de Sofrología Caycediana. En el caso de las enfermedades crónicas, el método Caycedo no solo puede ayudar a aliviar al paciente sino que a menudo es un apoyo valioso para las familias y los ayudantes.

La terapia de relajación en enfermería

En el campo de la enfermería, "las técnicas sofrológicas las emplean los profesionales de la salud (médicos, psicólogos, fisioterapeutas, enfermeras, dentistas,...) para asegurar un diagnóstico correcto y un tratamiento adecuado", se lee en el portal de Sofrocay ®. Estas técnicas se pueden aplicar por separado o junto con otros tipos de terapia, pero no pueden sustituir el asesoramiento médico en el caso de enfermedades graves que requieren un tratamiento medicamentoso o quirúrgico.
Evelyne Stomboli trabaja como personal sanitario y sofróloga en el Policlínico de Poitiers, en Francia. Después de haber padecido un cáncer de mama, se decidió a "devolver lo que había recibido" con la sofrología. "Tuve mi adenocarcinoma después de haber perdido a mi madre en un accidente de coche. Tuve un "cáncer de estrés". Mi hijo mayor estaba a punto de defender su tesis y el más pequeño aún era muy joven, por lo que me prohibía llorar en frente de ellos. Cuando un amigo me habló de la sofrología caycediana, pensé "¿por qué no?". Sin embargo, siendo esposa y madre de ingenieros, era escéptica. Hice sofrología por un año y hoy me siento reconstruida”.
Hoy en día ella acompaña los casos más difíciles ("Tengo una debilidad por los enfermos de cáncer porque sus historias me tocan") que le envían los cirujanos con los que trabaja. Ella tranquiliza a los pacientes antes de entrar en la sala de operaciones, mientras que el anestesista los duerme, y los recibe cuando han despertado, lo que permite crear una relación confiada y serena entre estos y los miembros del hospital.
¿Ha sido difícil convencer a los cirujanos? "Al principio me recibieron con recelo. Pero como me habían operado de cáncer en el mismo hospital donde trabajaba, todo el mundo podía ver los efectos positivos que la sofrología tenía en mí. Lo que suscitó su interés fue que el fundador de la sofrología es médico. El policlínico financió mis cinco años de formación y cuando volví de mi licencia laboral, comencé a aplicarla naturalmente con los pacientes. Pronto los médicos me trajeron a sus esposas e hijos", comenta sonriente Stomboli.

La sofrología para el tratamiento del dolor

Esta técnica ha demostrado su valor sobre durante el parto ya que  permite parir casi sin dolor, lo que evita el uso de anestesia epidural. A través de diversos ejercicios de relajación dinámica y de una visualización positiva del nacimiento, las madres están más tranquilas y  más confiadas, física y mentalmente. Cuando llega el día del parto están más relajadas tanto durante las contracciones como en el parto y viven el dar a la luz con toda conciencia y no como algo que hay que pasar y soportar.
"Al igual que mi madre antes que yo, di a luz a mis cuatro hijas sin epidural", cuenta orgullosa Natalia Caycedo. La médica psiquiatra, hija del fundador de la sofrología caycediana, Alfonso Caycedo, y vicepresidente de Sofrocay ®, se ha hecho extraer una muela sin anestesia por uno de sus estudiantes dentistas "para no estar en contradicción con lo que enseño: el autocontrol y el manejo de las emociones".

La sofrología y el estrés

Los profesionales de la salud también pueden ser víctimas de la tensión crónica inducida por la exigencia, la presión y el ritmo de su trabajo: desajustes horarios, largas jornadas laborales, emergencias, pacientes  difíciles, cirugías largas y complejas,… La sofrología puede ser muy útil para reducir las tensiones y aliviar físicamente a los médicos, de manera que pueden mantener el equilibrio, cualquiera sean las circunstancias y el medio ambiente.
A-F. Gaspar - Lolliot

Vivir mejor con fibromialgia gracias a la sofrología

Vivir mejor con fibromialgia gracias a la sofrología




La fibromialgia se caracteriza por dolores difusos, fatiga crónica y estados de estrés y ansiedad, síntomas que pueden mantenerse bajo control con la práctica de la sofrología. Gracias a las diferentes técnicas de relajación y meditación, la sofrología ayuda a quienes sufren de fibromialgia a relajarse física y anímicamente. Su práctica puede mejorar notablemente la calidad de vida.
Vivir mejor con fibromialgia
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¿Cómo actúa la sofrología en la fibromialgia?

Los dolores difusos, la fatiga crónica y los estados ansiosos típicos de la fibromialgia se retroalimentan. La sofrología, al actuar sobre estos diferentes síntomas,  puede romper el círculo vicioso. La sofróloga Catherine Aliottal (1), explica: "Las personas que sufren de fibromialgia tienden a reducir sus actividades por temor al sufrimiento. Se aíslan y pierden la confianza en sí mismas. Cuando se deciden por la sofrología, lo hacen en busca de técnicas de relajación, ya que el estrés aumenta la frecuencia y la intensidad de las crisis. Yo les muestro que ciertos ejercicios pueden ayudarles a reducir la sensación de dolor".
Esto lo confirma el doctor Dominique Servant (2), psiquiatra especializado en estrés: "La sofrología ofrece amplias posibilidades de intervención, tanto sobre el dolor físico como en el padecimiento anímico y emocional que se asocian con la fibromialgia".

Lo esencial sobre la sofrología


Lo esencial sobre la sofrología



La sofrología es un método de relajación profunda que 

utiliza una síntesis de diversas técnicas orientales de meditación, yoga, y relajación occidental para desarrollar la conciencia armonizando el cuerpo y la mente con el fin de eliminar miedos, angustias y tensiones.
Lo esencial sobre la sofrología
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¿Qué es la sofrología?

El neuropsiquiatra colombiano dr. Alfonso Caycedo fundó la escuela de “Sofrología clínica” en Madrid en 1960, bajo la dirección del conocido hipnólogo profesor López-Ibor. Antes, ya se había interesado profesionalmente durante mucho tiempo por las técnicas orientales de relajación y meditación del Tíbet y la India, lugares a los que viajó para conocerlas personalmente y poder aplicar los métodos del yoga, el budismo y el zen a sus investigaciones sobre la mente.
El término está compuesto por tres palabras griegas “soos”, que significa serenidad, “phreen”, mente y “logos”, tratado. Así es, todo un método o tratado de cómo devolver la serenidad a la mente.
Muy apreciada en el mundo deportivo, la sofrología permite afinar el estado de conciencia, vencer el miedo y optimizar sus posibilidades.

¿En qué casos se aplica?

Como básicamente es un tratamiento para el psiquismo, su aplicación es amplísima: ansiedad y angustia, especialmente asociadas a algunas enfermedades, taquicardias, cardiopatías,anomalías sexuales, fobias, trastornos límite y conflictos de la personalidad, problemas de adaptación social, comportamientos adictivos, depresiones, inestabilidad o fatiga emocional, pensamientos negativos, estrés, neurosis, preparación al parto o eventos o situaciones que requieren sobreesfuerzo y tensión, duelos, deportes de élite, shocks postraumáticos, malestares físicos persistentes de origen psicosomático como algunas contracturas reincidentes, y un largo etcétera. También es muy aplicada en oncología y gerontología.
Sin embargo, su valor no radica tanto en corregir estos trastornos ni en ser un muy buen instrumento para la higiene mental, sino en el hecho de potenciar las dimensiones positivas de las capacidades de la conciencia humana. Estas son: atención, concentración, proyección, aprendizaje, entendimiento, voluntad, afectividad, control y reeducación emocional para responder ponderadamente al entorno, mejora de la percepción del propio esquema corporal, autoconfianza, superación, responsabilidad sobre sí mismo, y otras muchas cualidades.
Por eso mismo no necesariamente se puede acudir a ella por algún desequilibrio en concreto, sino simplemente para reforzar todas estas y más potencialidades. 

¿Cómo se realiza?

La técnica propiamente dicha consiste en aprender en primer lugar a relajarse física y mentalmente, en una postura cómoda, ya sea sentado o tumbado, mediante una serie de respiraciones y visualizaciones a través de la voz del terapeuta. Es necesario precisar que no existe ningún contacto físico entre ambos.
Una vez relajado, empieza el trabajo real. Se trata de acceder a regiones de conciencia con más ejercicios de visualización y concentración conducidos por el sofrólogo. La concentración se centra sobretodo por un lado en las sensaciones físicas, como la del peso, los pequeños movimientos de los latidos y pulsos, el calor o el frescor, y por otro en observar las tensiones, emociones y pensamientos asociados a ellas. Para tratar una patología en concreto, se visualizan imágenes sobre las que trabajar para modificar las percepciones sobre ellas, de manera que pueden ser objetivadas y distanciadas del sujeto que las sufre.
Las sesiones pueden ser individuales o en grupo.

¿Es la sofrología una forma de hipnosis?

Aunque el estado del paciente pudiera parecer muy similar al conseguido en la hipnosis, que también alcanza una fase profunda entre el sueño y la vigilia, se da una gran diferencia, ya que en la hipnosis el sujeto es sometido a la voluntad de otro, mientras que en el caso de la sofrología es conducido a descubrir las propias posibilidades de percepción de las cosas y así poder cambiarlas. El paciente, como hemos dicho, realiza todo un trabajo a pesar de estar profundamente relajado, podría decirse que está en un estado de alerta mental sin disociación, es decir con una mente que no hace distinciones ni juzga, simplemente percibe.

¿Hay distintos tipos de sofrología?

La escuela que fundó el Dr. Caycedo reclama para sí el nombre de sofrología como la auténtica y única, aunque legalmente sus métodos hayan sido registrados bajo el nombre de “Sofrología Caycediana”. Lo cierto es que han surgido muchas otras escuelas a partir de ella y con prácticas asociadas no incluidas por el autor. Por esta razón, el Dr. Caycedo reivindicó también el título de sofrología médica o clínica. Aunque no es necesario ser médico para ser sofrólogo, originalmente el campo de estudio fue la medicina psiquiátrica.

miércoles, 24 de febrero de 2016

Lumbalgias agudas y ciáticas: respuestas de la osteopatía

Lumbalgias agudas y ciáticas: respuestas de la osteopatía


La lumbalgia aguda y la ciática, ambas muy dolorosas y molestas, son las causantes de numerosos accidentes de trabajo. Aunque en estos casos lo más recomendado es el reposo y los antiinflamatorios, la medicina manual osteopática puede también ayudar a aliviar los dolores y evitar la reaparición de los mismos. Con ocasión del 6º Congreso de la Sociedad Francesa de Medicina Manual Ortopédica y Osteopática (SOFMMOO), Doctissimo toma nota de las recomendaciones oficiales.
Osteopatía para las lumbalgias y ciáticas
© Getty Images
En España, las lumbalgias originadas por accidentes de trabajo suponen más de 113.000 bajas por año (1). La ciática, aunque es menos común, no tiene por qué ser menos dolorosa o molesta. ¿En qué casos hay que recurrir a la osteopatía? ¿Cuáles son las ventajas? ¿Qué riesgos existen? Doctissimo te facilita las respuestas.

La importancia del diagnóstico

Caracterizadas por un dolor en la parte inferior de la espalda, las lumbalgias son muy frecuentes y suelen deberse a lesiones en los músculos, tendones o ligamentos que sostienen la columna vertebral. Los médicos la denominan lumbalgia «aguda» cuando dura menos de 6 semanas, y «crónica» cuando dura más de 3 meses. La ciática (o lumbociática) es una compresión del nervio ciático que provoca un dolor agudo parecido a una descarga eléctrica. El dolor se irradia desde la zona lumbar hasta los dedos del pie, recorriendo toda la pierna.
«Cualquier tratamiento por parte de la medicina manual osteopática requiere un diagnóstico real previo que nos permita descartar una ciática causada por una hernia discal. En estos casos, la manipulación vertebral no es aconsejable durante las primeras semanas», previene el Prof. Philippe Vautravers, jefe del Servicio de Medicina Física y Readaptación del Hospital Hautepierre de Estrasburgo. El examen clínico, así como el diagnóstico por imágenes, nos indican si podemos descartar cualquier indicación quirúrgica. En todo caso, lo recomendable es la prudencia, aun cuando los riesgos son mínimos. De hecho, por cada 3,7 millones de manipulaciones (2), podemos encontrar un episodio neurológico grave.

Aliviar el dolor

«Cerca del 95 % de las lumbalgias agudas desaparece en unos días, pero en un tercio de los casos vuelve a presentarse dentro del mismo año», explica el Dr. Christian Caldagues, vicepresidente del Sindicato de Medicina Manual Osteopática Francés (SMMOF). Más del 50 % de los pacientes presenta una evolución favorable en un plazo de dos o tres meses, con reposo yanalgésicos.
Hoy en día, la osteopatía no puede tratar la ciática o curar la hernia discal, pero sí aliviar el dolor en pacientes con ciática que siguen sufriendo después de dos o tres meses de tratamiento convencional. Por lo general, se necesitan entre 3 y 6 sesiones de osteopatía de 20 minutos, con algunos días de descanso entre ellas, para aliviar al paciente. «La manipulación debe suspenderse si, tras las primeras sesiones, no se observa ninguna mejora», aconseja el Prof. Vautravers.
En el caso de los pacientes con lumbalgia aguda, un estudio alemán reciente (3) ha confirmado que la manipulación vertebral, una de las «herramientas» del médico osteópata, es tan buena como los antiinflamatorios, e incluso mejor. «Los resultados que arroja el estudio no son del todo nuevos, pero, gracias a su rigurosidad, permiten confirmar lo que ya sabíamos», celebra el Dr. Jean-Yves Maine, presidente del Congreso de la SOFMMOO.

Los beneficios de la ozonoterapia para la espalda

Los beneficios de la ozonoterapia para la espalda


Cada vez son más las técnicas terapéuticas que surgen en contraposición a la cirugía. Una de ellas es la ozonoterapia, que utiliza la mezcla de ozono y oxígeno con fines terapéuticos. En España, uno de los hospitales que practica esta técnica es el Hospital Quirón Barcelona, que cuenta con una Unidad de Ozonoterapia desde 1987. Según su directora, la Dra. Gloria Rovira, “La ozonoterapia es muy conocida en el tratamiento del dolor, la curación de heridas y en pacientes con problemas circulatorios, como por ejemplo en el tratamiento de úlceras y lesiones en diabéticos”.
Dolor de espalda: ¡opta por la ozonoterapia!
El origen de la ozonoterapia está en Alemania durante la Primera Guerra Mundial. Se empleaba para tratar las heridas de guerra, ya que en aquella época los antibióticos no habían sido descubiertos y el riesgo de muerte por este tipo de heridas infectadas era muy elevado.

Actualmente recurren a la ozonoterapia más de 26.000 médicos en todo el mundo. El coste de un tratamiento de ozonoterapia oscila entre los 80 euros la sesión para la artrosis de rodilla, hasta los 3.500 euros si se precisa quirófano, como por ejemplo, para la discolisis.

Lumbalgia, estenosis de canal o hernia discal son algunas de las dolencias de espalda que la ozonoterapia puede solucionar sin tener que recurrir a la cirugía. La Dra. Rovira aclara en el siguiente cuestionario las principales dudas que pueden surgir sobre esta técnica tan antigua e innovadora a la vez.

¿Qué tipo de dolencias de espalda se pueden solucionar con la ozonoterapia?

La ozonoterapia es un tratamiento altamente beneficioso para dolencias como:
  • Hernia de Disco: la ozonoterapia está indicada especialmente para tratar la hernia discal tanto cervical, dorsal, o lumbar. Los resultados obtenidos hasta la fecha son similares a los obtenidos mediante cirugía (y/o microcirugía), ofreciendo la ventaja de ser un tratamiento ambulatorio realizado bajo sedación, sin contraindicaciones (sólo el favismo, que es un tipo de anemia, y el hipertiroidismo con nódulos activos) ni efectos secundarios. La cirugía en el caso de la hernia discal debería quedar reservada a aquellos casos que no respondan a los tratamientos más conservadores, encontrándose entre ellos la ozonoterapia intradiscal. Para llevar a cabo este tratamiento se requerirá el ingreso del paciente medio día en el hospital, realizando el neurocirujano en quirófano y bajo sedación una punción de ozono mediante control radiológico del disco afectado.
  • Lumbalgia: lumbalgia crónica ya sea por artrosis de columna vertebral a cualquier nivel, cervical (dolor en nuca y brazos), dorsal y sobre todo lumbar, acompañado o no deescoliosis. La ozonoterapia por su acción analgésica y antinflamatoria puede ser una forma de terapia muy apropiada para este tipo de pacientes, mejorando de forma significativa su calidad de vida. Esta forma de tratamiento se realiza de forma totalmente ambulatoria y consiste en infiltraciones de ozono/oxígeno a nivel de la musculatura paravertebral. Al cabo de 5 sesiones la mejoría suele ser notable.
  • Estenosis de canal: una de las causas más comunes de dolor de espalda y de dolor en las piernas al caminar en las personas de más de 65 años es la estenosis de canal lumbar o canal lumbar estrecho. El canal estrecho es el resultado del desgaste de la columna debido a la actividad y al paso de los años. La administración de ozono a nivel epidural estará indicada en todos aquellos pacientes que presenten síntomas de estenosis de canal y no quieran o no puedan operarse. Estas inyecciones de ozono sustituyen a las de corticoides que habitualmente se utilizan en el tratamiento de estos pacientes, pero ofrecen la ventaja de poder realizarse en hipertensos y diabéticos sin aumentar las cifras de tensión arterial ni los niveles de azúcar. De la misma manera podemos administrarlo en personas conosteoporosis sin el riesgo de agravar o provocar una descalcificación ósea en estas personas particularmente sensibles. Después de la punción el paciente permanece en reposo treinta minutos pudiendo seguidamente marcharse a su domicilio. El número habitual de sesiones es de dos a tres. Este tratamiento se realiza de forma totalmente ambulatoria y debe ser llevado a cabo por especialistas, habitualmente anestesistas, neurocirujanos o traumatólogos, con experiencia en este tipo de infiltraciones.

¿En cuánto tiempo se empiezan a ver los efectos y cuál es su duración?

En el caso del tratamiento de las hernias de disco el resultado suele observarse pronto, a veces, incluso al día siguiente de la punción intradiscal, el paciente ya refiere una notable mejoría. En esta patología no se pretende que sea una ayuda temporal sino que sus beneficios perduren en el tiempo. 

El fisioterapeuta
de la unidad será el encargado de aconsejar unos ejercicios básicos para evitar una recidiva de los síntomas. En los casos en los que el dolor se derive de un proceso artrósico la duración de la mejoría estará en relación a la gravedad del mismo y a características propias de cada paciente como son el peso, grado de actividad física, etc.

¿Qué personas pueden beneficiarse de esta técnica y cuáles no? ¿Por qué?

En el caso de las hernias de disco esta técnica no está indicada en los casos de compresión de cola de caballo o en ciáticas paralizantes. Estos casos por su gravedad requerirán cirugía inmediata.

El embarazo es también una contraindicación en el caso del tratamiento de la hernia de disco ya que para la localización del disco herniado deben utilizarse aparatos de rayos X que emiten radiaciones peligrosas para el feto. Aparte de estos casos la técnica es muy segura y fiable.

El paciente más joven tratado por hernia discal en la Unidad de Ozonoterapia del Hospital Quirón Barcelona ha sido una chica de 14 años, jinete e hija de médico. El padre no quería ni hablar de cirugía y la hija no quería dejar los caballos y el caso de paciente de más edad es también un médico diabético de 94 años. Ambos casos se resolvieron de forma favorable.

¿Cuáles son las indicaciones médicas que deben seguir los pacientes antes y después de someterse a esta técnica?

Antes de someterse a esta técnica no es necesario ningún tipo de preparación específica.

En el caso del tratamiento de la hernia discal y como cualquier técnica que requiera una sedación, el paciente debe realizar un estudio preoperatorio previo (ECG, análisis sangre, radiografía de tórax).

Después de la misma damos una serie de consejos como no llevar peso o no realizar ejercicio físico intenso en las primeras semanas tras la discolisis con ozono.

¿Cuál es el motivo del 20 % de los fracasos?

Se desconoce porque algunos pacientes no responden al tratamiento. Podría ser por algún tipo de falta de sensibilidad al ozono, aunque está por determinar.
Lara Sánchez (EP)

Lumbalgia: síntomas y diagnóstico

Lumbalgia: síntomas y diagnóstico


Por lumbalgia, como su nombre indica (procedente de raíces griegas), entendemos toda molestia en forma de dolor (algia) localizada en la zona lumbar. Con el paso del tiempo se ha asimilado el concepto lumbalgia (o lumbago) con aquel grupo de entidades de origen osteomuscular, que nos causan dolor a dicho nivel. Pero como veremos, no todo dolor en la región lumbar se debe a nuestros huesos o músculos.
Lumbalgia: síntomas y diagnóstico
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¿Qué entendemos por región lumbar?

Estaríamos hablando de la zona anatómica que ocupan las vértebras que quedan por debajo de la parrilla costal. Es decir, que el límite superior de la región lumbar estaría marcado, precisamente, por el reborde inferior de las costillas. Los costados corporales harían de límites laterales,  y la zona glútea marca el límite inferior.
La zona lumbar se estructura alrededor, como decíamos, de las 5 vértebras lumbares. Y son éstas, junto a los músculos que las envuelven, y a las raíces nerviosas que emanan de los espacios intervertebrales, los principales orígenes de lo que conocemos como dolor lumbar.

Lumbalgia o lumbociatalgia

Cuando hablemos de dolor en la región lumbar, hemos de establecer dos cuadros que, pese a tener síntomas comunes, merecen un estudio y un seguimiento algo diferente.
Por un lado, hablamos de lumbalgia mecánica cuando, tras una exploración física, llegamos a la conclusión que el origen de la molestia está en las vértebras, los músculos paravertebrales, o los tejidos de sostén adyacentes, pero que no hay afectación de ninguna raíz nerviosa. El dolor, en ese caso, se localiza en la zona lumbar, varía con los movimientos (según la postura, duele más o menos), pero no irradia hacia ninguna de las dos extremidades inferiores, ni da problemas de sensibilidad, por ejemplo, en la zona genital.
Si además de lo referido, aparecen estas molestias neurológicas (bien pérdida de fuerza en algún territorio concreto; bien alteración de la sensibilidad en una región limitada de la extremidad inferior) hablaremos de lumbociatalgia (comúnmente, ciática o ciatalgia).

¿Cómo diferenciar entre una lumbalgia y una ciatalgia?

Existe una maniobra, realizada generalmente por los médicos y sanitarios, que consiste en, con el paciente estirado boca arriba (decúbito supino), elevarle la pierna en la que nota hormigueo (asociado a su dolor lumbar). Si a una inclinación respecto al lecho inferior a 45º ya nota tal dolor irradiado hacia la pierna que hace que nos pida que cesemos la maniobra, hablamos de Lassègue positivo.

Y esto indica que hay un pinzamiento de alguna raíz nerviosa (lo que conocemos como lumbociatalgia o ciática). Eso, o bien que existe una hernia discal que está comprimiendo y comprometiendo la integridad y funcionalidad de una raíz nerviosa concreta.
Si, por el contrario, podemos elevarle la pierna sin que aparezca dolor, o éste aparece a una inclinación superior a esos 45º, hablamos de Lassègue negativo, e interpretamos que no hay ninguna raíz nerviosa comprometida (no estaríamos, pues, ante una ciatalgia).

La exploración física puede indicar la raíz nerviosa afectada

Así, si tenemos afectada la raíz nerviosa que parte desde el nivel L4, quedará más o menos tocada la extensión de la pierna y/o notaremos hormigueo en la zona de la piel localizada en la cara interna de la pierna.
Si la raíz nerviosa “tocada” es la L5, nos costará flexionar hacia atrás el pie (hacia el tobillo), y extender el primer dedo del pie. Y notaremos hormigueo en el dorso del pie.
Y si la raíz afectada es la S1, lo que no podremos hacer (o nos costará más de lo habitual) es una flexión plantar del pie, y parecerá que hormigas recorren el borde lateral del mismo.

Cuidado con síntomas que pueden sugerir cuadros graves

Toda molestia que dura más de lo habitual, que calma parcialmente, o directamente no calma nada, con la medicación prescrita por nuestro médico, conviene que sea estudiada y valorada por éste. Primero, de cara a conseguir calmarla. Pero también, y no menos importante, con vistas a conocer su origen.

Si además usted padece alguno de estos síntomas: ha perdido peso de forma inexplicable, pues no está haciendo dieta para ello; o tiene usted más de 50 años de edad, y el dolor incluso le despierta, debido a su intensidad, por la noche, o le aparece incluso en reposo, o bien ha presentado fiebre en algún momento, o escalofríos asociados a dicha molestia lumbar… Si ése es su caso, no debería tardar en consultar con su médico acerca de sus molestias.
Tampoco debería demorarse en la consulta si lo que le sucede puede describirse en alguno de estos síndromes: padece usted de retención urinaria, sin que haya tenido problemas de próstata anteriormente, o bien padece de incontinencia fecal que se ha manifestado de forma más o menos súbita, nota adormecida la zona del periné (región que queda entre los genitales  y el orificio anal) y la cara interna de ambos muslos, le cuesta mantener la marcha de forma adecuada, y nota debilidad en las piernas y muslos.

Todos estos síntomas conforman el denominado Síndrome de la Cola de Caballo, y su origen está en una lesión, generalmente traumática o tumoral, en la zona inferior de la médula espinal.
Fuentes:

Dolor neuropático, una afección crónica de síntomas variables

Dolor neuropático, una afección crónica de síntomas variables


El dolor neuropático es una de las múltiples formas de dolor crónico que existen. Responde a una alteración del sistema nervioso y se asocia con una serie de enfermedades frecuentes.
El dolor neuropático, un dolor crónico
© Getty Images
Con motivo del día mundial contra el dolor, que se celebra el 17 de octubre, la Sociedad Española de Neurología (SEN) alerta sobre la prevalencia del llamado dolor neuropático, un tipo de afección crónica que en España sufrirían entre 240.000 y 600.000 personas y que menoscaba la calidad de vida de muchos pacientes. Según los últimos estudios, el dolor crónico podría afectar a un 11 % de la población española.

El dolor neuropático, una afección neurológica

El dolor neuropático es una afección neurológica relacionada con alteraciones del sistema nervioso, periférico o central, las cuales pueden derivarse de una lesión en el sistema nervioso o de un mal funcionamiento de este. “El dolor neuropático puede tener muchas causas, pero ciertas enfermedades neurológicas como el ictus, la esclerosis múltiple y la polineuropatía y otras como la diabetes o el herpes zoster son las más frecuentes”, explica Carlos Martín Estefanía, coordinador del grupo de estudio de dolor neuropático de la SEN. 
Se desconoce el número exacto de personas que padecen dolor neuropático en España, pero se cree que la cifra podría oscilar entre las 240.000 y las 600.000. Al mismo tiempo, se estima que un 6 % de las familias españolas podrían tener a uno de sus miembros con alguna forma de dolor neuropático. “Se trata, pues, de una dolencia frecuente, cuyas causas –ictus, diabetes, infección por herpes zoster, etc.– son muy prevalentes en la población general y en muchas ocasiones se asocian con la edad. Por esa razón, esperamos un aumento del número de pacientes con dolor neuropático en los próximos años”, advierte el médico.

El dolor neuropático: síntomas muy variables

La enfermedad se caracteriza por provocar una serie de síntomas muy variables. Es común experimentar falta de sensibilidad, una sensación de corriente eléctrica o hipersensibilidad dolorosa. Esta hace que los pacientes sientan dolor ante estímulos tales como el roce de las sábanas o una caricia. “La neuropatía menoscaba la calidad de vida de los pacientes, por lo que suele provocar cuadros depresivos y trastornos del sueño”, advierte el médico.

Tratamientos a menudo ineficaces

El tratamiento de los pacientes con neuropatías ha evolucionado sustancialmente en los últimos años. Sin embargo, entre un 40 % y un 70 % de los pacientes no logra aliviar sus síntomas. Según explica Martín, los dolores neuropáticos responden mal a los analgésicos convencionales. Existen tratamientos que ayudan a calmar el malestar –los desarrollados, por ejemplo, para indicaciones como la depresión o la epilepsia–, pero ninguno resulta cien por cien eficaz. Con todo, “la situación ha mejorado mucho respecto a hace unos años”, asegura el especialista, “ya que actualmente cerca de la mitad de los pacientes consigue reducir su dolor en casi un 30 % o un 40 %”. Por otra parte, “se ha avanzado mucho en el conocimiento de los mecanismos fisiopatológicos que intervienen en la dolencia, lo que ofrece nuevas esperanzas en el ámbito de los tratamientos”.
El dolor neuropático es el octavo diagnóstico más frecuente en las consultas de neurología. Con motivo de día mundial contra el dolor, la SEN quiere destacar la importancia de seguir dedicando recursos y esfuerzos al estudio, diagnóstico y tratamiento del dolor neuropático. “En muchas ocasiones los pacientes no reciben el diagnóstico ni el tratamiento terapéutico adecuado o están a la espera de que se consiga identificar el fármaco y las dosis que permitan mitigar su dolor”, explica el médico. Por ese motivo, “es muy habitual que tengan que probar diversos fármacos antes de determinar cuál surte mejor efecto”, agrega.
El especialista recuerda que,  siempre que sea posible, el abordaje terapéutico ha de ser multidisciplinar. “Debe incluir, además del tratamiento farmacológico, fisioterapia, asistencia psicológica y otras modalidades terapéuticas”.
Fuente:

Tratamientos, cursos y talleres terapéuticos Tests de Auto-Evaluación o de Auto-Orientación Diagnóstica

Tratamientos, cursos y talleres terapéuticos

Tests de Auto-Evaluación o de Auto-Orientación Diagnóstica

Los síntomas de la ansiedad normal, son leves o moderados, de corta duración o esporádicos, y se presentan como una respuesta lógica a algún evento de la vida cotidiana, para desaparecer cuando éste se resuelve. Pero suele ocurrir que estos síntomas se prolonguen en forma desproporcionada, que adquieran una intensidad excesiva, o bien que su presencia sea espontánea y persistente, acercándose así a la frontera entre lo normal y lo patológico.

Es importante entonces evaluar si las molestias que usted sufre revisten una importancia tal que justifique la consulta con el Especialista.

Los tests que le presentamos a continuación lo ayudarán a detectar los síntomas de ansiedad de un modo rápido y sencillo, y le brindarán la posibilidad de orientarse hacia uno u otro diagnóstico. Por supuesto, el diagnóstico de certeza sólo podrá ser efectuado por un profesional capacitado en esta área de la salud.

Listado de Tests:

Test sobre Trastorno de Pánico

¿Por qué sufro estos ataques de miedo o ansiedad? ¿Serán crisis de pánico? El siguiente test le servirá para orientarse acerca de la necesidad de solicitar ayuda profesional.
¿Siente ataques súbitos de miedo o desesperación sin motivo, que alcanzan su pico máximo en los primeros 10 o 15 minutos? Si su respuesta es afirmativa, lea el siguiente listado y verifique si ha sufrido algunos de los siguientes síntomas durante las crisis:
  • Siento dolor en el pecho o que el corazón me late apresuradamente.
  • Se me hace difícil respirar o siento sofocación.
  • Me siento mareado, inestable.
  • Siento que me voy a desmayar.
  • Siento como un dolor en el estómago o deseos de vomitar.
  • Siento que me atraganto, o como si tuviera un nudo en la garganta.
  • Sufro temblores, estremecimientos u hormigueos.
  • Transpiro mucho, siento escalofríos.
  • Me siento fuera de control.
  • Me invade una sensación de irrealidad.
  • Tengo mucho miedo de morir o de perder la razón.
» Si se identificó con tres o más de estos síntomas, puede que padezca de Trastorno de Pánico. Si desea más información sobre este trastorno, haga click aquí

Test sobre Trastorno de Ansiedad Generalizada

¿Es normal sentir tanta ansiedad?
El siguiente test le servirá para orientarse acerca de la necesidad de solicitar ayuda profesional :
  • Me preocupo excesivamente (sin poder controlarlo) sobre una amplia gama de acontecimientos o actividades (como el rendimiento laboral, el futuro económico, mi salud o la de mis seres queridos, y otras cuestiones, aunque sean menores).
  • Este estado de preocupación y ansiedad es constante y me genera dificultades en mis tareas cotidianas.
  • Esto me viene ocurriendo casi todos los días, durante buena parte de cada día, desde hace varios meses.
  • No duermo bien. Me levanto cansado
  • Con mucha frecuencia tengo contracturas musculares
  • Me siento inquieto, impaciente e irritable
  • Me resulta muy difícil concentrarme
  • Estoy siempre agotado
» Si respondió de modo afirmativo a tres o más de estas preguntas, es posible que usted sufra de Trastorno de Ansiedad Generalizada. Si desea más información sobre este trastorno, haga click aquí

Test sobre Trastorno de Ansiedad Social (Fobia Social)

¿Es normal que me ponga tan ansioso en las situaciones de interacción social?
El siguiente test le servirá para orientarse acerca de la necesidad de solicitar ayuda profesional.
  • Las situaciones sociales en las que siento que podría ser juzgado por los demás me provocan una preocupación, ansiedad o temor exagerado e irracional (me cuesta interactuar con personas que no conozco bien, en general soy una persona tímida)
  • Hace tiempo que evito participar de reuniones, grupos o eventos sociales, debido a este problema. Cuando me enfrento a una situación de ese tipo, sufro palpitaciones, temblores, me transpiran las manos y a veces me ruborizo. Entonces me pongo aún más ansioso por temor a que lo noten
Me resulta muy difícil:
  • Trabajar mientras me observan
  • Mirar a desconocidos a los ojos
  • Relacionarme con alguien del sexo opuesto
  • Entrar a una reunión cuando ya están todos sentados
  • Comer o beber delante de otros
  • Dirigirme a un superior
  • Hablar en voz alta frente a un grupo (dar una clase, informe, conferencia, etc.).
 Con frecuencia me siento deprimido por estas limitaciones. Mi vida socio-laboral se encuentra seriamente afectada.
» Si contestó de modo afirmativo a varias de estas preguntas, es posible que usted sufra de Trastorno de Ansiedad Social. Para más información sobre este cuadro, haga click aquí...

Test sobre Trastorno Obsesivo Compulsivo

¿Cómo es posible que no pueda controlar estos pensamientos, dudas y temores absurdos que se me imponen en forma permanente?
El siguiente test le servirá para orientarse acerca de la necesidad de solicitar ayuda profesional.
  • Me preocupo excesivamente por la aparición de dudas,pensamientos, impulsos o imágenes que se reiteran en mi mente, en contra de mi voluntad, y que me causan ansiedad o malestar significativos.
  • Me obsesiona la posibilidad de ensuciarme o contaminarme (evito tocar determinados objetos, o el roce con desconocidos). Me lavo las manos en forma reiterada, o demoro mucho tiempo en bañarme o lavarme los dientes.
  • Temo hacer daño a alguien que pase cerca de mí (aún cuando encuentro absurda esta idea), o proferir insultos o decir algo que no corresponda, de modo impulsivo.
  • Verifico una y otra vez que las puertas, llaves de gas, ventanas, etc. estén bien cerradas.
  • Debo chequear varias veces lo que escribo, las cuentas que hago en mi trabajo, o repetirlas varias veces, para poder quedarme tranquilo de que no hay un error
  • Hay actos que debo hacer, o pensamientos que debo tener en forma repetida, para poder sentirme tranquilo, "para que nada malo ocurra".
  • Me preocupo en exceso por el orden y la pulcritud.
  • Pierdo más de una hora por día a causa de estos síntomas, y me dificultan el normal desarrollo de mi vida cotidiana
» Si contestó de modo afirmativo a varias de estas preguntas, es posible que usted sufra de Trastorno Obsesivo Compulsivo. Para más información sobre este cuadro haga click aquí

Test sobre Trastorno por Estrés Postraumático

¿Es posible que mis síntomas actuales se deban a la situación traumática que viví?
El siguiente test le servirá para orientarse acerca de la necesidad de solicitar ayuda profesional :
  • He sufrido o presenciado una situación de peligro para mi vida o integridad o para la vida o integridad de otros, lo que me ha provocado un temor u horror intensos.
    » Si la respuesta es afirmativa, continúe:
    • He re-experimentado esa situación a través de recuerdos vívidos, sueños o flash-backs (sensación abrupta de que el hecho está ocurriendo nuevamente).
    • Me provoca gran nerviosismo estar expuesto a situaciones que me recuerdan lo que ocurrió, por lo que evito cualquier actividad o conversación que esté relacionada con eso.
    • No puedo recordar algunas partes del hecho traumático.
    • Me siento desinteresado por las cosas en general, distanciado incluso de lo que antes me importaba, o de la gente que quiero.
    • Estoy irritable y me sobresalto con facilidad.
» Si contestó de modo afirmativo a dos o más de estas preguntas, es posible que usted sufra de Trastorno por Estrés Postraumático. Haga click aquí para obtener más información sobre este desorden.

Test sobre Fobias

¿Sospecha que sus temores pueden obedecer a que está padeciendo una fobia?
El siguiente test le servirá para orientarse acerca de la necesidad de solicitar ayuda profesional:
  • Siento temor de encontrarme en lugares de los que no sea fácil escapar con rapidez, o en los que si llego a sufrir una crisis o a descomponerme no pueda obtener ayuda de inmediato. (ver Agorafobia)
  • Siento un temor exagerado frente a determinadas situaciones sociales (ver Ansiedad Social)
  • Siento un temor exagerado e irracional frente a un determinado objeto o situación, tales como lugares cerrados o lugares elevados, animales domésticos, aves, insectos, objetos punzantes, sangre, tormentas, aviones, etc. (ver Fobias Específicas)
» Si contestó de modo afirmativo a una o más de estas preguntas, es posible que usted sufra de algún tipo deFobia. Para obtener más información haga click sobre el trastorno indicado arriba, entre paréntesis, junto a la pregunta que corresponda.

Agorafobia

La agorafobia suele estar acompañada de crisis de pánico, aunque éstas también pueden estar ausentes. Si se siente incómodo en lugares con mucha gente, o cerrados, o muy abiertos, el siguiente test le servirá para orientarse acerca de la necesidad de solicitar ayuda profesional :
  • Siento temor de encontrarme en lugares de los que no sea fácil escapar con rapidez, o en los que si llego a sufrir una crisis no pueda obtener ayuda de inmediato. Si eso sucede, sé que voy a sufrir un intenso temor o sensación de desamparo. Este temor me ha llevado a evitar muchas actividades, como ir al cine, tomar ascensores, estar lejos de casa, quedarme solo en casa, ir al shopping o supermercado, comer en un restaurant, usar transportes públicos, salir solo a la calle o viajar en avión.
  • Como consecuencia de lo anterior, mi vida ha quedado muy limitada, ya que no puedo moverme con libertad.