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viernes, 4 de marzo de 2016

Medicamentos y zumos de frutas: cuidado con las interacciones

Medicamentos y zumos de frutas: cuidado con las interacciones



Cuando se habla de las interacciones, pensamos en los efectos secundarios vinculados a la toma conjunta de dos medicamentos, pero apenas lo hacemos sobre los efectos producidos por la alimentación. Sin embargo, los zumos de fruta pueden comprometer la acción de moléculas utilizadas en cardiología, cancerología, infectología o en trasplantes.
Medicamentos y zumos: interacciones
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Hasta el momento, se sabe que únicamente el zumo de pomelo interactúa fuertemente con algunos medicamentos. Y no se trata de una reducción de la eficacia sino de un aumento en la frecuencia y gravedad de sus efectos indeseables.
La absorción intestinal de algunos medicamentos puede aumentar cuando hay contacto con algunas sustancias presentes en el pomelo, lo cual equivale a una sobredosis. Los medicamentos implicados en esta reacción son los que tienen un índice terapéutico estrecho, es decir, aquellos en los que pequeños cambios en las concentraciones agudizan fuertemente los efectos indeseables. Son:
  • La simvastatina y la atorvastatina. En el caso del primer medicamento, la biodisponilidad (la fracción de la dosis que se administra) puede multiplicarse por 15 en contacto con el pomelo, lo que equivale a ingerir en una sola toma la dosis de dos semanas. Con la atorvastatina la biodispobilidad aumenta por 30. Hay constancia de casos de rabdomiólisis, enfermedad muscular grave, atribuidos a una interacción entre la simvastatina y el zumo de pomelo.
  • Los inmunodepresores (tracolimus, ciclosporina), que aumentan el riesgo de toxicidad para el riñón.
  • El cisapride, que puede dar lugar a problemas del ritmo cardiaco.
Este mismo efecto se ha comprobado en la dihidropiridina, pero a excepción del lercanidipino, las consecuencias de ingerir simultáneamente este medicamento y zumo de pomelo no son clínicas.
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Medicamentos y zumos de frutas: cuidado con las interacciones

Medicamentos y zumos: interacciones

Contacto

En contacto con esta bebida, moléculas como la buspirona (un ansiolítico) o la carbamazepina (un antiepiléptico) también pueden producir sobredosis.
Durante unas jornadas de la Sociedad Americana de Química celebradas en Filadelfia en 2007, David Bailey señaló otro efectos potenciales del zumo de pomelo. Según los resultados de su estudio, este tipo de zumo inhibiría la absorción de los medicamentos que contienen el antialérgico fexofenadina. Pero el zumo de pomelo no sería el único implicado ya que según el autor y su equipo, también los zumos de naranja y de manzana disminuirían, a partir de los 1200 mililitros, la absorción de la fexofenadina en un 28% y un 23%, respectivamente. Por otra parte, los investigadores sugirieron que los flavonoides de algunas frutas y verduras también podrían provocar interacciones negativas con algunas moléculas. Las interacciones podrían durar más de dos horas pero menos de cuatro, lo que significa que los problemas podrían evitarse con un intervalo de tiempo suficiente entre las dos tomas. Ahora bien, las interacciones de estas sustancias no se producirían con una sola molécula sino con varias.
Según Bailey, el zumo de pomelo disminuiría la biodisponibilidad del acebutolol, el celipropol, el talinolol (indicados estos tres en el tratamiento de la hipertensión), la fexofenadina y la L-tiroxina (indicada en el hipotiroidismo); mientras que el de naranja tendría las mismas consecuencias en el atenolol, el celiprolol (ambos antihipertensivos), la criprofloxacina (antibiótico de la familia de las quinolonas de segunda generación) y la fexofenadina.
Pero, dado que los resultados se han obtenido en condiciones experimentales diferentes a las reales, ¿cuál es su verdadero alcance? La interpretación de los resultados de un estudio aislado sin duda requiere de una confirmación. Sin embargo, y hasta que ésta llegue, parece prudente evitar ingerir estos medicamentos junto con los zumos de frutas, o al menos esperar un plazo de cuatro horas.
Pero la hipótesis de Bailey en este estudio no debe hacernos olvidar que el riesgo de interacción clínica más importante entre el zumo de pomelo y los medicamentos citados anteriormente es la sobredosis.
David Bême
Fuente: Bailey DG et al. Naringin is a major and selective clinical inhibitor of organic anion-transporting polypeptide 1A2 (OATP1A2) in grapefruit juice. Clinical Pharmacol Ther 2007;81:495-502.)

 

Cuando sol y medicamentos no hacen buenas migas

Cuando sol y medicamentos no hacen buenas migas




Se sabe que numerosos cosméticos y perfumes no siempre hacen buenas migas con el sol. Aunque es un fenómeno menos conocido, algunos medicamentos pueden igualmente provocar intolerancias solares y reacciones locales. Lee estos consejos antes de ir a la playa.
Cuidado con el sol y los mediamentos
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Los ultravioletas (UV) son rayos emitidos naturalmente por el sol. Filtrados en parte por la capa de ozono, llegan a nuestra piel de forma insidiosa ya que son invisibles y no calientan, a diferencia de los rayos infrarrojos. La exposición a los UV solares o artificiales de algunas moléculas sensibles provoca reacciones químicas. Una vez absorbido, un medicamento se reparte en la circulación sanguínea y se expone a los UV a través de la piel. Si el medicamento correspondiente es sensible, las reacciones químicas que provoca la exposición pueden producir sustancias tóxicas o alergenas, se habla entonces de fotosensibilización. Cuidado, esas reacciones pueden ser graves y necesitar una suspensión del tratamiento o contraindicar totalmente la exposición al sol.

Los medicamentos, enemigos del bronceado

Por una toxicidad directa o por un fenómeno alérgico, los medicamentos pueden ser los enemigos del bronceado. Se han descrito dos tipos de reacciones cutáneas: la reacción fototóxica y la reacción fotoalérgica:
  • La reacción fototóxica se caracteriza por un eritema, es decir, una rojez de la piel y las vesículas, pequeños granos de líquido. Es una reacción de tipo “insolación” que se localiza en las zonas expuestas. Sobrevienen inmediatamente después de la exposición a los UV y solamente si la dosis de medicamento y la exposición solar son bastante importantes.
  • La reacción fotoalérgica se caracteriza por un eritema, vesículas y prurito. Sobreviene durante la segunda toma del medicamento y generalmente 48 horas después de la exposición. Además, no se relaciona estrictamente con la dosis absorbida y puede propagarse a las zonas protegidas.

¿Qué conducta adoptar?

Cuando debes tomar un medicamento que expone a riesgos de fotosensibilización, debes evitar imperativamente exponerte al sol o a los UV artificiales. Debes saber que la exposición del escote o de las manos puede bastar para la activación de la reacción.
No dudes en abordar esta cuestión con tu médico, que podrá, llegado el caso, modificar la prescripción por un medicamento que no presente riesgo de fotosensibilización. Eventualmente, si no existe un medicamento equivalente, puede considerarse una suspensión momentánea del tratamiento en curso.

Son los genéricos igual de seguros que los medicamentos de marca?

Son los genéricos igual de seguros que los medicamentos de marca?



Tras un periodo de gran crecimiento, el mercado de los medicamentos genéricos ha visto desplomada su cifra de ventas en el año 2007. La implantación del copago sanitario en julio de 2010 y la salida de la lista de financiación del Sistema Nacional de Salud de muchos de estos compuestos han disminuido la tasa de crecimiento, situándola en el 5% en 2013. A pesar de las cifras, 9 de cada 10 españoles confía plenamente en los genéricos, según un estudio de Cinfa.
¿Son los genéricos igual de seguros?
Repaso en detalle de los medicamentos genéricos en diez preguntas con el Pr. Jean-Paul Tillement*, farmacólogo, miembro de la Academia Nacional Francesa de Medicina y de la Academia Nacional Francesa de Farmacia.

¿Qué es un medicamento genérico?

Cualquier medicamento, sea cual sea, se compone de un principio activo, responsable de sus efectos terapéuticos, y de excipientes que lo protegen y le confieren su forma farmacéutica (comprimido, cápsula, jarabe, solución inyectable…), recuerda el Pr. Tillement. Un medicamento genérico tiene la misma composición de principio activo que su correspondiente medicamento de marca. Las sales, ésteres, isómeros, complejos...de una sustancia dada son considerados como un mismo principio activo, ya que liberan en el organismo la misma molécula, en las mismas cantidades y con la misma velocidad.
En cambio, los excipientes pueden ser diferentes de los utilizados en el medicamento de marca. La presentación del medicamento, su velocidad de disolución, su gusto…, y a veces incluso su forma farmacéutica pueden verse modificados. Evocados con menor frecuencia, el embalaje también puede ser diferente pero debe conservar el mismo tipo de envase (ampolla de cristal antiUV, frasco cuentagotas, blíster aislante…) e indicar claramente el nombre del principio activo.
Sin embargo, un genérico puede ser estrictamente idéntico a su medicamento de marca cuando procede de las mismas cadenas de fabricación. Para limitar la competencia, el laboratorio que desarrolla el medicamento de marca puede, de hecho, comercializar su propio genérico o confiarle su fabricación a una de sus filiales (autogenérico).

¿Qué consecuencias puede comportar que los excipientes sean diferentes?

Los excipientes no comportan ninguna acción terapéutica por sí mismos. Sin embargo, pueden intervenir en la actividad del medicamento liberando el principio activo en un lugar preciso y/o de manera más o menos rápida (comprimidos gastrorresistentes o de liberación prolongada, por ejemplo). “En ese caso, los excipientes utilizados en los genéricos se escogen para que se comporten como los del medicamento de marca, las pruebas lo demuestran”, precisa el Pr. Tillement.
El uso de excipientes diferentes también puede suscitar desconfianza porque, en apariencia, el medicamento ha cambiado.  De este modo, un jarabe con un sabor poco habitual puede enfurruñar a los niños y un comprimido con un tamaño, forma o color diferente puede inquietar a determinadas personas (efecto nocebo). Por otro lado, sucede que los enfermos que toman muchos medicamentos los confunden. Sin embargo, según un estudio realizado este mismo año sobre la percepción de los españoles ante los mediamentos genéricos, 9 de cada 10 españoles confía plenamente en los medicamentos genéricos. Ahora bien, la AESEG (Asociación Española de Medicamentos Genéricos) también recomienda la aplicación de medidas para fomentar la demanda de medicamentos genéricos a través de incentivos, formación e información a los médicos, farmaceúticos y pacientes, puesto que España todavía se sitúa a la cola en la prescripción de genéricos dentro de la UE, con tan solo un 6,5% de cuota de mercado frente a la media europea del 30-35%.

¿Existen excipientes con “efectos relevantes”?

La presencia de excipientes con efecto relevante, responsables de alergias o intolerancias (aspartamo, lactosa, aceite de ricino, etc.), constituye otra fuente de inquietud. No obstante, esto sucede tanto en el caso de los medicamentos de marca como en el de los genéricos. Los diez años que separan la introducción en el mercado de los dos medicamentos permite, en general, desembocar en un genérico bien aceptado por la mayoría de la población (disminución del número de excipientes, preferencia por los no alérgenos, etc.).
Estos excipientes son idénticos en el prospecto del medicamento y en el repertorio de los grupos genéricos, accesible para los médicos y farmacéuticos. El Pr. Tillement observa que, incluso aunque una persona no haya presentado una sensibilidad concreta, la sustitución del medicamento de marca se realiza preferiblemente con un genérico sin excipiente con efecto relevante o con los mismos excipientes que los del medicamento de marca administrado hasta ese momento.

¿Podemos estar seguros de que un genérico tiene la misma eficacia?

Rara vez los genéricos son el objeto de los estudios clínicos en cuanto a su eficacia. “No resulta útil querer estudiar de nuevo los efectos terapéuticos del principio activo de un medicamento genérico puesto que es el mismo que el del medicamento de marca”, justifica el Pr. Tillement. “En cambio, resulta esencial demostrar que el principio activo se libera en el organismo de la misma manera que con el medicamento de marca (misma cantidad, misma velocidad). Es lo que denominamos la bioequivalencia.”
Los estudios de bioequivalencia comparan en las personas sanas las concentraciones sanguíneas del principio activo liberado por el genérico y por el medicamento de marca. El número de voluntarios (de 12 a 40) está determinado de antemano en función de las características del medicamento. De hecho, determinadas moléculas son reabsorbidas, transformadas y eliminadas con mayor o menor rapidez en función de ciertos factores como la genética, la edad o el peso.
Se les administra tanto el genérico como su medicamento de marca al conjunto de voluntarios, en un orden aleatorio y respetando un intervalo entre ambos lo suficientemente largo como para eliminar la primera especialidad (ensayos cruzados). La concentración de principio activo se mide de forma regular en la sangre para trazar la curva de su evolución en función del tiempo. La bioequivalencia se establece cuando las curvas del genérico y de su medicamento de marca se consideran como no diferentes, teniendo en cuenta un intervalo de tolerancia asociado a las diferencias entre individuos y a las diferencias en una misma persona. 

¿Cómo entender el intervalo de tolerancia 80-125%?

Los parámetros que caracterizan las curvas de bioequivalencia son la cantidad de principio activo disponible (área sobre la curva o “ASC”) y su concentración máxima (vértice de la curva o “Cmáx.”). El Pr. Tillement explica: “La tolerancia de 80-125% se aplica a los parámetros ASC y Cmáx, lo cual, en realidad, permite una diferencia de concentración sanguínea de aproximadamente un 5% entre un genérico y su medicamento de marca, que es la misma que se tolera entre los diferentes lotes de fabricación de un medicamento.”
Al imaginar que una persona empieza su tratamiento con una dosis insuficiente de un genérico y después una segunda persona también indica “dosis insuficiente” en relación al medicamento original, la diferencia de concentración se sitúa en un máximo del 10%. Para evitar este tipo de situación, y limitar las confusiones entre medicamentos, se supone que el farmacéutico entrega el mismo genérico cada vez.

Algunos medicamentos, los que denominamos “de margen terapéutico estrecho”, presentan una concentración eficaz próxima a la que puede provocar efectos indeseables. En concreto, permiten tratar la epilepsia, los problemas de coagulación, la diabetes, determinadas patologías cardíacas o la tiroides. Su intervalo de tolerancia es reducido (90-111%).
Se recomienda conservar la primera especialidad prescrita, que se trata del medicamento de referencia o de un genérico, en el caso de los antiepilépticos (la ansiedad asociada a la sustitución podría favorecer la aparición de crisis), la levotiroxina (la posología requiere una gran precisión), los parches de fentanilo y los antibióticos producidos por fermentación. Sin embargo, para seguir esta recomendación es necesario que el farmacéutico sea fiel a su proveedor de genéricos y el paciente a su farmacéutico.

¿Cuáles son los límites de los estudios de bioequivalencia?

Los estudios de bioequivalencia se realizan en voluntarios sanos, es decir, a menudo son hombres, no enfermos, no fumadores, que no toman ningún medicamento, de unos 20-40 años y de la misma estatura. El Pr. Tillement explica que se trata de estudiar el medicamento, y por tanto, limitar al máximo los factores de variabilidad propios de los voluntarios.
Para limitar los costes, la mayoría de los estudios de bioequivalencia se realizan en América del Norte, en el sur de África o en India, donde las inspecciones han puesto de manifiesto importantes disfunciones (falsificaciones). Ahora bien, sólo se inspeccionan entre 10 y 15 emplazamientos cada año, lo que determina los que presentan más riesgo. Entre 2004 y 2009, de 35 ensayos de bioequivalencia realizados en India, se invalidaron 19 y se suspendieron los procedimientos que debían autorizar la entrada en el mercado de los correspondientes genéricos. El objetivo es mutualizar más los resultados de estos controles en Europa y en el ámbito internacional.
Sin embargo, no parece que los genéricos comercializados se hayan visto afectados por estas malas prácticas. En 2009, después de haber realizado 2.070 estudios de bioequivalencia en 12 años, la Food and Drug Administration, agencia norteamericana de vigilancia de los medicamentos, observó una bioequivalencia satisfactoria en el 98% de los casos. Asimismo, las publicaciones más sólidas sobre el plan científico se pronuncian por un efecto idéntico de los tratamientos con genéricos o con medicamentos de marca tanto en lo que se refiere a su eficacia como a sus efectos secundarios.

¿En qué condiciones un medicamento genérico obtiene la autorización para su comercialización?

La autorización para la comercialización de un medicamento distribuido en España puede ser europea, otorgada por la Agencia Europea del Medicamento, y que sea válida en todos los estados miembros, o nacional, otorgada por el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad a través de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS).
Para que su genérico obtenga una autorización de comercialización, el laboratorio solicitante debe presentar las pruebas de bioequivalencia, así como un dossier que certifique su calidad farmacéutica. El Pr. Tillement concreta: “El dossier de Normas de Correcta Fabricación describe la calidad farmacéutica del medicamento. Incluye pruebas físico-químicas que confirman la identidad y la pureza del principio activo, estudios de similitud sobre los aspectos que pueden afectar a la liberación de la sustancia activa, como su granulometría o su viscosidad, el listado de impurezas que deben permanecer en las mismas proporciones que las del medicamento original, etc.”
El origen de las materias primas, su transporte, la fabricación (lugar, método, reproductibilidad, controles, etc.), el acondicionamiento, las medidas de vigilancia aplicadas, etc. deben documentarse con tanto cuidado como en el caso de un medicamento de marca.

¿Cómo controlar los medicamentos subtratados en el extranjero?

Los principios activos de los medicamentos, tanto genéricos como de marca, proceden de más del 80% de países del exterior de la Comunidad Europea. Las autoridades sanitarias realizan menos controles y señalan más diferencias con las buenas prácticas de los laboratorios, especialmente en India y China. En julio de 2013, una directiva reforzará las exigencias relativas a la importación de principios activos, pues los emplazamientos de producción de excipientes no son inspeccionados.
En cambio, la fabricación (combinación de los excipientes y del principio activo) y el envase de los genéricos se realizan en el 95% de los casos en Europa, donde los emplazamientos se inspeccionan cada tres años. Los laboratorios también tienen la obligación de asegurar que los proveedores de materias primas respeten las buenas prácticas, en los lugares de almacenamiento, durante el transporte, etc. En cada laboratorio, una persona está especialmente designada para ser legalmente responsable del respeto de las normas en vigor.

¿Se realiza un seguimiento de los genéricos en cuanto al plan de los efectos indeseables?

Los genéricos pueden ser objeto de declaración de efectos indeseables, exactamente del mismo modo que los medicamentos de marca. En la práctica, sin embargo, parece más complicado ya que el médico liberal, que no sabe con qué especialidad se ha substituido el medicamento original, se ve obligado a contactar con el farmacéutico.
 El sistema aplicado a nivel europeo no permite diferenciar los medicametnos de un mismo grupo genérico, a menudo designados con su denominación cómun internacional (DCI). Por tanto, es difícil saber de este modo si el efecto indeseable mencionado es común en todo el conjunto del grupo o específico de una de sus especialidades (por ejemplo, el genérico del laboratorio X).

¿Podemos confiar en los genéricos?

A la luz de los informes publicados a finales de 2012 y de los hechos publicados por sus amigos médicos, el Pr. Jean-Paul Tillement* ofrece su propio consejo sobre los genéricos: “Se han producido algunos fallos, pero yo creo que esto se ha acabado. Las condiciones reclamadas por las autoridades administrativas permiten evitar cualquier problema. Sin embargo, el riesgo se produce cuando las normas no se respetan, cuando no se tienen todas las garantías en relación al origen de las materias primas, especialmente del principio activo. Esto afecta al conjunto de los medicamentos. Para asegurar la trazabilidad y facilitar los controles, es obligatorio limitar la subcontratación, los múltiples intermediarios en los países terceros, y controlarla. Para evitar los errores en la sustitución, es necesario trabajar sobre la información a presentar, tanto a profesionales de la salud como a los pacientes, y confiar en el farmacéutico.”
A. Plessis

Historia de los genéricos en España


Historia de los genéricos en España


La historia de los genéricos en España viene condicionada por la falta de patentes de producto para principios activos hasta 1992, y por la política de igualar los precios de los medicamentos de un mismo principio activo de la administración a través de los precios de referencia.
Historia de los genéricos en España
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Una patente de proceso, a diferencia de una patente de producto aplicada a un principio activo, permite obtener el mismo principio activo por otra ruta de síntesis (no patentada previamente) sin infringir la primera patente y ha permitido disponer de copias (primero) y de genéricos (después) en España mucho antes que en otros países de la Unión Europea.    
Hasta la aparición de los primeros genéricos en 1997, España ha sido un paraíso de las copias con laboratorios nacionales copiando medicamentos originales de multinacionales (o recibiendo licencias de estas para evitar que les copiasen sus productos), como consecuencia de un sistema de patentes que no permitía patentes de producto.
En los últimos 40 años, los diferentes gobiernos del mundo han ido pasando de una posición en que se prohibía patentar los principios activos alegando motivos de salud pública (permitiéndose solamente patentes de proceso de síntesis de los mismos), a otra en que se aceptan tanto las patentes de nuevos principios activos, como las de nuevas indicaciones clínicas.
Dentro del grupo de países de la Unión Europea, España se encontraría en un término medio en esta transición, a la cola de los países de Europa Occidental (junto a Austria, Portugal o Finlandia), pero más avanzado que la mayoría de los países de Europa del Este.

Proceso de transición

Dado que hasta 1992 no era posible patentar un principio activo en España, aún estamos en un proceso de transición, con lo que hasta 20 años después (2012), seguiremos teniendo principios activos protegidos por una o varias patentes limitadas a un proceso de síntesis (cada una), y hasta 25 años después (2017), podremos encontrarnos con CCP de patentes de proceso, que en otros países de Europa serán de principio activo.
De forma que hoy en día con un mismo principio activo, podemos tener además del producto original, productos licenciados a otros laboratorios por el original, genéricos (identificados por las siglas EFG)  y copias.
Para complicar todavía más la situación de patentes, al suscribir España el “Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio” (ADPIC), en determinadas sentencias judiciales en litigios en que laboratorios innovadores trataban de evitar el lanzamiento de genéricos, se consideró que algunas patentes de proceso concretas debían haberse considerado patentes de producto desde la entrada en vigor de dicho tratado (enero 

viernes, 26 de febrero de 2016

Disfunción eréctil y diabetes

Disfunción eréctil y diabetes



Aunque la diabetes es una de las principales causas de la disfunción eréctil, este trastorno íntimo se atiende de manera muy deficiente, lo que puede tener consecuencias importantes en la calidad global del paciente. El sexólogo francés Pierre Desvaux, sexólogo, explora la relación entre ambos problemas.
Disfunción eréctil y diabetes
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¿Cuál es la relación entre la diabetes y la disfunción eréctil?

Pierre Desvaux: La diabetes puede provocar desarreglos vasculares, nerviosos y hormonales. Pero la principal causa de los problemas de erección es tisular y metabólica. En los pacientes diabéticos, los cuerpos cavernosos tienen tendencia a liberar menos óxido nítrico, indispensable para que los tejidos pueden llenarse de sangre y alcanzar una erección. Por otra parte, la glicemia mal controlada afecta a la calidad de los tejidos. Por último, los pacientes diabéticos, sobre todo los mayores de 50 años, son más propensos a tener tasas de testosterona por debajo de la normal. El hipogonadismo puede provocar problemas en la libido y disfunción eréctil.

¿Cómo afectan estos problemas íntimos al tratamiento de la diabetes?

P.D El paciente diabético puede verse psicológicamente afectado por su enfermedad y en consecuencia interrumpir el tratamiento y dejar la dieta… Concienciarse de que se padece un problema de erección puede suponer volver a responsabilizarse del problema crónico. " Quiero ayudarle a resolver este problema pero usted va a tener que ayudarme a mí intentando equilibrar su diabetes".

¿Y cómo debe abordarse el tratamiento de la disfunción eréctil?

P.D.: A través de los facilitadores de la erección, los IPDE-5. Disponemos hoy de tres moléculas diferentes, el tadalafil, vardenafil y el sildénafil, todas eficaces. Los resultados son muy satisfactorios porque normalizan la testosterona y equilibran la glicemia. Las dosis pueden adaptarse en función de los deseos del paciente y de los resultados que se obtengan.
En caso de que los medicamentos fracasen, las inyecciones intracavernosas pueden constituir una alternativa, incluso si parecen menos “atractivas”. Por otra parte, no olvidemos que el diabético es un hombre, y con eso quiero decir que la causa de estos problemas puede ser la diabetes pero no necesariamente…


¿Están los diabetólogos sensibilizados en la atención de estos problemas íntimos?

P.D.: Cada vez más, los diabetólogos plantean la preguntan a sus pacientes. Así, en caso de que el primer tratamiento fracase, pueden prescribir otros medicamentos o enviar a sus pacientes a un especialista.
David Bême

Actividad sexual y problemas cardiacos en el hombre

Actividad sexual y problemas cardiacos en el hombre



La práctica de una actividad sexual suele ser compatible con la existencia de problemas cardiacos. Pero después de un accidente cardiovascular, por ejemplo, pueden surgir dudas acerca de la capacidad del organismo de aguantar el “trajín íntimo”. Todas las respuestas sobre las “cuestiones del corazón”.
Actividad sexual y problemas cardiacos
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El acto sexual no es algo banal y puede desencadenar una transformación del metabolismo capaz de preocupar –con razón– a la persona convaleciente de un problema del corazón. Este órgano late a 70 u 80 pulsaciones por minuto, las cuales pueden aumentar a 160, al tiempo que sube la tensión arterial. Muchos pacientes experimentan un descenso del desempeño físico como resultado de la enfermedad o la ansiedad y entonces se preocupan; otras veces, son los medicamentos los que provocan disfunciones sexuales.
Los hombres, sobre todo pasados los 50, son más vulnerables a las enfermedades coronarias que las mujeres. Un esfuerzo físico excesivo puede desencadenar una crisis, sobre todo si las circunstancias psicológicas relacionadas con el esfuerzo son considerables. Así, un hombre víctima de una angina de pecho corre más riesgo si tiene relaciones sexuales con una compañera nueva que si lo hace con su pareja habitual. Sin embargo, hay otros parámetros capaces de acrecentar el riesgo, por ejemplo, un lugar inhabitual, una nueva posición o el grado de asombro del varón con la belleza de la amante…
Sólo un 0,6 por ciento de las muertes súbitas están directamente relacionas con la actividad sexual. Pese a todo, conviene saber cómo reacciona el propio cuerpo al esfuerzo y aprender a dominarse durante el periodo de recuperación. Un dato curioso: un acto sexual “medio” equivale a subir, a buen ritmo, dos pisos a pie. En general, la mayoría de los pacientes coronarios puede someterse a este esfuerzo tras la salida del hospital. Cuando los resultados de las pruebas son normales, no hay sufrimiento cardiaco durante el acto sexual ni riesgo importante de accidente cardiovascular.

Después de un infarto

El infarto puede sobrevenir de golpe o tras un periodo más o menos largo de angina de pecho. A veces, el infarto es grave, incluso mortal; pero a menudo los pacientes se salvan, aunque con secuelas de distinta índole.
El infarto raramente sobreviene tras el acto sexual; sólo un tres por ciento de los hombres había mantenido relaciones sexuales dos horas antes de padecer un infarto.
Según las conclusiones de un congreso de cardiología celebrado recientemente en Barcelona, se puede retomar la actividad física y sexual normal ocho o diez días después de la salida del hospital.
En cuanto a los problemas del ritmo cardiaco, éstos se pueden tratar con medicación o con un marcapasos.

Cómo repercute el cáncer en la vida sexual?

Cómo repercute el cáncer en la vida sexual?



Todos los cánceres repercuten en la vida sexual: ya sea un cáncer de pulmón, uno de colon o una leucemia, el anuncio de un diagnóstico así hace que el sexo pase a un segundo plano. La conmoción causada por el diagnóstico pondrá en cuestión todo el sistema afectivo del enfermo.
Cómo repercute el cáncer en la vida sexual
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Es normal no mostrar ningún interés por todo lo que no sea luchar contra la enfermedad y el paciente queda obnubilado por esta nueva noticia que lo trastoca todo. Es necesario empezar el tratamiento, y, a partir de aquí, lo que no sea vital quede en un paréntesis.

Recuperar proyectos comunes

El anuncio de la enfermedad a menudo viene acompañado al mismo tiempo del tratamiento planificado, que en cierto modo constituye un suplicio programado que interfiere y detiene el futuro más próximo: ablación de la zona enferma, antes o después de la quimioterapia (matar las células anómalas que puede que intenten colonizar otros órganos) o incluso radioterapia (tipo de quemadura terapéutica).
El cuerpo, visto hasta ese momento como un envoltorio natural de un espíritu sano, soporte del deseo y el placer, ahora se convierte, y para un largo periodo de tiempo, en un cuerpo que se soporta y sufre. La mirada del otro no puede verse afectada, pero es gracias a él que podemos evitar sentirnos únicamente un objeto de tratamiento.
¿Se puede sentir placer cuando se está en esta fase del tratamiento? Resulta totalmente necesario que no se produzca un deterioro en la pareja. Un conflicto podría impedir, a posteriori, la reanudación harmoniosa de las relaciones. Si se está atento durante la fase de tratamiento, incluso podría considerarse la continuidad de las relaciones hasta la fase donde uno se sienta renacer… De hecho, después entramos en un estado crónico de espera asociado a la repetición rítmica de exámenes que deben pasarse para asegurarnos el éxito del tratamiento: esperamos el resultado con angustia y experimentamos una cierta euforia cuando el resultado sale normal.
Comprobamos que el mal ha sido destruido y no se esconde en ningún rincón oscuro del organismo: está acorralado y estamos al acecho: ¿dónde está? ¿Está muerto del todo? Buscamos en los resultados la confirmación de que todo va bien. Buscamos en nuestro propio cuerpo los signos de curación: desaparición de la zona enferma y disipación de los efectos 

Los mecanismos de placer no se ven afectados

De hecho, el cáncer prácticamente nunca afecta a los mecanismos del placer, pero puede resultar muy difícil dejarse ir ante las sensaciones excitantes cuando cualquier señal puede ser un potencial indicador de un nuevo problema.
Es necesario que cada uno tenga un gran control de sí mismo para aprovechar cada día la oportunidad del placer aunque apenas escapamos del sufrimiento.
Normalmente, con el tiempo, cuando todo acaba bien, la angustia se atenúa. Generalmente, un año puede representar un rumbo: el de retorno a la vida.
Cada persona es única y algunos no sienten que renacen hasta al cabo de cinco años. Pero cinco años en la vida de una pareja es mucho tiempo, demasiado tiempo. Es necesario que la pareja reaccione a tiempo en estas fases diferentes.

Repaldar al otro

Es necesario respaldar a tu pareja en todo lo posible: la comprensión ante la enfermedad y la posible pérdida de energía que comporta la enfermedad (o el tratamiento) no debe en ningún momento hacernos olvidar la mirada amorosa, que será el apoyo del enfermo. La mayoría de las veces la enfermedad comporta una desvalorización narcisista: la persona a menudo se siente “nula” y teme constituir un peso para la existencia de la otra. La persona afectada por un cáncer incluso puede sentir miedo a ser abandonada y se culpa con la idea de arruinar la vida de su pareja.
Es necesario saber cuándo puede volverse a jugar sexualmente, lo que resulta difícil si la situación anterior ya era conflictiva.
El cáncer también puede ser el momento para cuestionarlo todo, uno se siente en peligro y ya no tiene ganas de compromiso, la vida se ha convertido en algo demasiado preciado.
Además, los proyectos importantes pueden verse impedidos por la enfermedad: especialmente el deseo de quedarse embarazada, puesto que no se recomienda intentarlo en los dos años siguientes al tratamiento.

Consejos prácticos

Cualquier cáncer provoca una ansiedad y una desvaloración narcisista que tienden a disminuir la libido.
Hablarlo permite evitar lo peor: es absolutamente necesario preguntar al médico, incluso en urgencias, lo que sucederá en el plano genital para poder limitar los bloqueos.
De este modo, es necesario:
  • Preguntar si es necesario congelar esperma (a menudo las quimioterapias alteran la espermatogénesis).
  • Preguntar si el tratamiento corre el riesgo de provocar una menopausia transitoria (lo cual permite recetar cremas para combatir la sequedad vaginal y medicamentos no hormonales para disminuir los sofocos).
  • Preguntar si resulta contraindicado mantener relaciones.
  • Preguntar la dirección de un consultorio de sexología: resulta básico encontrar las respuestas a nuestras preguntas, aunque sean tontas.
  • Solicitar un apoyo de tipo psicológico para tratar las dificultades a medida que surjan para que no se acumulen y se conviertan en una fuente de rencor.
La vida sexual a largo plazo no resulta algo fácil y, además, el cáncer no facilita el mantenimiento de relaciones armoniosas. Sin embargo, enfrentarse a la enfermedad puede convertirse en la fuente de una exigencia de satisfacción mucho mayor, la pareja deberá realizar una búsqueda más minuciosa del placer y puede que al final acabe intensificándolo.

Cáncer de cuello uterino y sexualidad

En una fase inicial del cáncer, se practica una conización, es decir, la ablación de una pequeña parte del cuello uterino: esta intervención impide las relaciones sexuales durante unos quince días, pero no deja rastro en la fisiología de la relación. La ablación del útero ya no repercutirá más en el orgasmo.
En cambio, la radioterapia intravaginal, también denominada curiterapia, quema la mucosa vaginal y le hace perder mucha elasticidad, lo que a veces comporta que los intentos de penetración sean muy dolorosos. Habrá que consultar rápidamente con el ginecólogo para intentar no renunciar totalmente a la sexualidad: no existe motivo por el que los orgasmos clitorianos deban convertirse en imposibles.

Cáncer de mama y sexualidad

El cáncer de mama es el tumor maligno más frecuente entre las mujeres de todo el mundo; en España se diagnostican unos 22.000 casos al año, lo que representa casi el 30% de todos los tumores del sexo femenino en nuestro país. Todavía tendemos a extirpar la  mama, incluso en caso de lesiones poco graves, para evitar las recaídas. El cáncer de mama rara vez pone en peligro la vida inmediata de la mujer, pero afecta a su símbolo más aparente de feminidad.
Con cirugía se extirpa, ya sea una parte (tumorectomía) o bien la totalidad de la mama, por lo que la mujer visualizará la alteración de su feminidad cada vez que se desnude.
Resulta muy difícil en estas condiciones olvidar el cáncer. En esta fase, la reacción de la pareja resulta primordial: de hecho, la mujer se siente culpable de privarle de uno de sus atributos más carnales. La mastectomía, que da lugar a un busto de amazonas, no tiene nada de feo, pero puede desconcertar a determinados hombres. Al principio, algunas mujeres no se quitan el body o el sujetador, si las sensaciones o la visión de su cuerpo modificado las inhiben o afectan a su pareja. A cualquier edad, resulta importante integrar esta modificación en su esquema corporal y no dudar en hacer cualquier cosa para hacerse suyo este seno o este tórax. Si la mujer está lista para someterse a una nueva intervención quirúrgica, podrá plantearse una operación de cirugía estética para que le hagan una remodelación del busto.
Tener el brazo hinchado también puede provocar sensaciones dolorosas que inhiben la vida sexual; llevar un manguito o las sesiones de drenaje linfático a menudo mejoran la sintomatología.

Limitar los riesgos

Debe explicarse el plan de tratamiento y sus consecuencias genitales y sexuales para limitar las consecuencias: aparte del cáncer de cuello uterino después de la radioterapia y del cáncer de próstata, no existen motivos para que el cáncer deteriore la vida sexual.
Debe aceptarse que la primera parte de la enfermedad constituye una fase en la que las relaciones sexuales se dejan aparte (deseo, lubricación, orgasmo, erección).
Pero debe consultarse rápidamente con el ginecólogo o un sexólogo si los problemas perduran o si aparece algún tipo de incomprensión por parte del hombre o de la mujer.
C. Nyssen-Noel

Los efectos de la droga en la vida sexual

Los efectos de la droga en la vida sexual



El sexo es una experiencia en la que intervienen todos los sentidos; la vista, el gusto, el olfato, el tacto y el oído captan sensaciones que se combinan en un momento sin igual. Algunas drogas afectan a las capacidades sensoriales cambiando por completo la experiencia sexual. Aunque es cierto que ciertas sustancias pueden potenciar las sensaciones, generalmente inhiben otras y a veces incluso tienen efectos irreversibles.
Efectos de las drogas en el sexo
© Getty Images

El efecto de las drogas legales

Tabaco y alcohol son sustancias socialmente aceptadas que podemos consumir alegremente a diario sin pensar que efectivamente estamos utilizando una droga, legal, pero sin duda una droga. Al igual que cualquier otra tienen un alto riesgo de adicción y, en exceso, pueden causar daños en nuestra salud.
En el caso del alcohol, muchas personas se sienten más desinhibidos al consumirlo y creen que les ayuda a ligar, también las personas que sufren problemas sexuales debido a la ansiedad como dificultades para conseguir una erección notan que les va mejor cuando están bajo los efectos del alcohol. Lo cierto es que a partir de 0,5 gramos de alcohol también dificulta el sistema nervioso autónomo, responsable precisamente de la erección y podría inhibir esta respuesta por completo.
En las mujeres, el alcohol dificulta la respuesta orgásmica, a partir de dos copas el clímax puede ser más difícil de alcanzar y la sensación menos intensa.
El consumo continuo y excesivo de alcohol puede provocar un deterioro neurológico, endocrino y circulatorio que afectaría de forma grave a la respuesta sexual.
Por su parte el tabaco tiene efectos nocivos sobre la circulación sanguínea cuyo buen funcionamiento es imprescindible para una correcta respuesta sexual. Entre otras cosas se vería afectado el proceso de excitación femenino, disminuyendo la lubricación lo que haría de la penetración una experiencia molesta o incluso dolorosa. También influye en la excitación masculina, dificultando la erección.

Efectos de otras drogas sobre la respuesta sexual

El cannabis o la marihuana tienen efectos depresores, de relajación y bienestar y en algunas personas se materializa en desinhibición y facilidad en las relaciones sociales. Como el alcohol puede ayudar a enfrentarse a problemas sexuales provocados por la ansiedad. Por supuesto también tiene un lado malo; su uso continuo provoca falta de deseo sexual y baja  lubricación vaginal en las mujeres, además de problemas de control de la eyaculación en los hombres.
La cocaína es muchas veces citada como un estimulante sexual pero la realidad es que puede provocar graves trastornos en la erección, dificultando la consecución de la misma o la pérdida (priapismo) además provoca disminución del deseo sexual.
En películas se ha podido ver como se utiliza la cocaína en pequeñas zonas como el clítoris o el glande para potenciar la sensibilidad, esto es falso ya que precisamente la cocaína es un fuerte anestésico local.
Al ser un estimulante del sistema nervioso y crear esa sensación de euforia, la percepción de las sensaciones puede ser más intensa, también en las relaciones sexuales. El peligro está en que después de esa euforia aparece la depresión y el uso continuado de la cocaína acaba deteriorando el sistema nervioso central lo que dificulta gravemente la función sexual.
La heroína es la droga que más efectos negativos produce sobre la función sexual. En el hombre provoca disminución de la función sexual, disfunción eréctil y eyaculación retardada. En la mujer sobre todo afecta al deseo sexual. Pero además la heroína tiene un fuerte efecto sobre la salud física y mental, aumentan las infecciones y las enfermedades y también empeora la calidad nutricional, todo esto acaba afectando a la respuesta sexual de forma grave y en muchos casos irreversible.



Los efectos del porno en la salud

Los efectos del porno en la salud



El 90% de la pornografía se consume desde internet, el 10% restante es desde dvd físicos. Los estudios dicen que de media cada hombre soltero ve pornografía 3 veces a la semana, si tienen pareja se reduce a la mitad. El uso de la pornografía tiene el obvio objetivo de excitar eróticamente y ser un apoyo para la masturbación. Muchos hombres encuentran dificultades para excitarse en solitario solo con la fantasía y necesitan imágenes para lograrlo, las películas porno son su principal recurso.
¿Afecta el porno a la salud?

Como afecta la pornografía al cerebro

Durante los últimos años numerosos estudios han tratado de definir las consecuencias que tiene la visualización de porno para el cerebro, parece que un consumo moderado no tiene ningún efecto negativo sobre el usuario pero que, como todo, el exceso no es bueno.
En la revista JAMA Psychiatry se publicó un estudio del Instituto Max Planck para el Desarrollo Humano de Berlín sobre el impacto en el cerebro de la estimulación continua del centro de placer mediante los contenidos sexuales explícitos.  Para ello se estudió a 64 hombres de 21 a 45 años que afirmaron ver un promedio de 4 horas semanales de vídeos sexuales, mediante una serie de tomografías computarizadas del cerebro para observar sus reacciones ante las imágenes.
Los resultados revelaron que a mayor cantidad de imágenes sexuales recibidas, más disminuía el cuerpo estriado del cerebro y más se deterioran las conexiones entre este cuerpo estriado y la corteza prefrontal que se encarga de la toma de decisiones. Así que la conclusión fue que a mayor contenido sexual observado, mayor reducción de la actividad cerebral y menor memoria.
No ha habido otros estudios que corroboren estos resultados.

No existe la adicción al porno

Lo que no está demostrado en ningún caso es que un alto consumo de pornografía lleve a una adicción. No existe la adicción al porno como enfermedad.
Tampoco está directamente relacionado la visualización de películas pornográficas con la adicción al sexo. Las personas que consideran que su consumo de porno es excesivo realmente no son adictas al porno pero sí pueden tener otros problemas que les llevan a sentirse mal tras su visualización, por ejemplo creencias morales o religiosas que fomenten la culpa con estas actividades. Que la persona se sienta mal viendo porno no significa que sea adicta y no se debería patologizar el uso de la pornografía.

La pornografía no provoca problemas sexuales

Existe la creencia de que la visualización de películas porno puede llevar a problemas sexuales como la disfunción eréctil y la eyaculación precoz.
No hay una relación directa entre esa actividad y el aumento de disfunciones sexuales. Estos se deben sobre todo a procesos de ansiedad o problemas cardiovasculares.
Algunos hombres pueden alimentar falsas expectativas con la pornografía que luego, al intentar llevarlas a cabo, se ven frustradas y a raíz de eso aumenten su ansiedad en el sexo dificultando su erección. Esto no es lo normal, ya que la gran mayoría de las personas que consume porno saben que es ficción y después no van a frustrarse si no logran hacer lo mismo que los actores, además las altas expectativas pueden venir alimentadas por la imaginación del hombre y no solo el porno es capaz de crearlas.
Tampoco la masturbación normalmente derivada de la actividad de ver porno tiene ninguna consecuencia negativa en la función sexual.